domingo, 31 de julio de 2011

¿Qué NOMBRE LE PONGO AL CARA BORDE?








El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, mas luego se clarifica.
Proverbio chino





Ahí está el cara borde, mirándome, ha cambiado de postura, se habrá cansado, jajajaja, tiene que ser muy aburrido estar siempre igual, si por lo menos me hablase ¡qué aburrido por Dios! Ni me molesto en hablarle ¿para qué? Solo escuché una vez su voz, aunque ahora que lo pienso a lo mejor fueron imaginaciones mías, porque no ha vuelto a abrir la boca, lo mismo no se atreve, ya sabe el mal genio que gasto, porque él tiene cara de pocos amigos, pero me da a mí que es bueno, que está perdido, a saber dónde. Tengo que ponerle un nombre, no se me ocurre ninguno que me convenza. Esta tarde pensaré en ello, si me acuerdo, todas las mañanas digo lo mismo y luego se me olvida, aunque conociéndome, como ya me conozco, mis olvidos casi siempre tienen un motivo, a lo mejor estoy esquivando el tema. Hay voy a hacer por no olvidarme y le pondré un nombre, iba a decir le bautizaré, pero me parece que está de más, a saber quién es este tipo. Luego pensaré enserio, como llamarle.

Hoy me he levantado con la sensación de que algo iba a pasar, he estado toda la mañana en tensión, esperando alguna catástrofe, ha sido una mañana de los más tranquila, mejor, los males no hay que llamarlos, ya vienen  solos.

Nekane ha llamado, dice que viene a las fiestas del pueblo, no sé qué intenciones traerá. Pero que no piense que va a ser igual que en Burgos, no pienso beber, a lo mejor ni salgo. Estamos a tope de trabajo, si no me iría a la cabaña a pasar esta semana. El pueblo se llenará de gente, de griterío, la verbena se escuchará en casa, ¡qué rollo! Que no cuenten conmigo para nada, no pienso salir. A lo mejor ni vengo por casa y me quedo en el hotel a dormir. Otro tema que tengo pendiente, hace más de tres años que no entro en el apartamento, Manuel tenía preparado un apartamento en el hotel para estar tranquilo, antes de comenzar nuestra relación lo utilizaba mucho, la verdad es que no me apetece ir, está todo como él lo dejó, mandaré a alguien para que saque todo, no quiero saber ni lo que hay.

Cuando Manuel estaba, siempre íbamos un par de noches al pueblo durante las fiestas, no mucho, la verdad es que huíamos de las aglomeraciones de gente, nos gustaba estar tranquilos, los dos solos. Cambio de tema, que me pongo mala. Ya no está y punto. Por mucho que le añore no volverá, pero sé que me está esperando, como siempre, el hombre de la eterna espera.

Hasta mañana. Agur

MARIAN

sábado, 30 de julio de 2011

CREO QUE LO CONSEGUIRE



Cuando no se piensa lo que se dice es cuando se dice lo que se piensa.
Jacinto Benavente (1866-1954) Dramaturgo español.


Ahora me ha dado por observar a Miguel (el alcalde) siempre le he sacado mucho parecido con Manuel, Me encuentro todos los días con él a la vuelta de mi caminata, nos limitamos a saludarnos, nada más. Me parece que guarda distancias conmigo, no sé porqué, o quizá si, a lo mejor es mi actitud, con él y con todo el mundo, porque soy yo la que guarda distancia con todo el mundo.

En el hotel cambio completamente, es más fácil, allí las conversaciones son más fáciles, por mucha relación que tenga con un cliente, por muchas veces que me acerque e él y le hable, es pura cortesía, nunca son conversaciones privadas. Quitando algún cliente de siempre, de los que repiten por negocios o cosas por el estilo, nadie sabe si soy casada, soltera o viuda, si tengo hijos o no. Siempre he sido muy reservada con mi vida privada. En el pueblo es distinto, todo el mundo sabe mi historia, saben lo rarita que soy, así que me dejan tranquila. Luisa es lo más cercano que tengo como amiga, desde que Manuel se fue, paro poco por el pueblo, por evitar más que nada, no me gusta que me pregunten ni que me miren con lastima, ya son dos maridos los que llevo enterrados, a saber lo que circulará por ahí, las cosas que se dirán. Siempre he sido una solitaria, así estoy a gusto. Echo mucho de menos las charlas con él, ahora no tengo a nadie con quien hablar, él sabía cómo soltar mi lengua, conseguía que pasase de mi auto censura, dejaba que las palabras acudieran a mi boca sin pensar en lo que iba a decir, ahora sería incapaz de hacerlo, espero conseguir lo con escritura. A lo mejor lo intento con el cara borde, como sólo lo veo yo, será discreto, jajaja. Solo que el problema no está en la persona que tengo delante, el problema es mío, soy yo la que no puedo hablar, no la sordera o la falta de discreción de la gente. En fin creo que con el tiempo lo conseguiré escribiendo, lo que mi lengua es incapaz de hacer espero que lo hagan mis dedos.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.


viernes, 29 de julio de 2011

ESTOY DE RESACA


¡Dios qué dolor de cabeza! Estoy resacosa, al final ayer salí. ¡Lo que hace el alcohol! Nekane se empeñó en que tenía que emborracharme y lo hice. Bailé hasta dolerme los pies, terminé la noche sin zapatos. Reí hasta dolerme la barriga. No me acuerdo de mucho más, la verdad, no recuerdo ni como llegué a la cama, ya preguntaré. Me dejé llevar por el momento. A mí nunca me ha gustado la sensación de perder el control de mi cuerpo con drogas o alcohol, de hecho nunca me he drogado, no me gusta. No soporto la gente que bebe en exceso y no controla lo que hace o dice o se ponen pesadísimos. Ayer fui yo la que hice esas cosas, un día es un día, no quiero darle más importancia de la que tiene ¿qué imagen habré dado a los amigos de Nekane? De verdad no me gusta nada. No pienso volver a hacerlo, me gusta ser consciente de mis actos y desde luego acordarme de lo que he hecho. Lo curioso del tema es que yo cuando bebo un poco más de la cuenta, me entra un sueño horroroso, me duermo, puede ser la falta de costumbre, ayer hasta donde me acuerdo me lo pasé de maravilla, de sueño nada.

Esto me recuerda a mi hija, cuando empezó a salir un poco libremente, las primeras fiestas en la que hubo gaupasa. El caso es que empezaban con el trajín del alcohol, a mi me horrorizaba imaginar a mi niña bebida, pero es lo que se supone que las toca vivir, así que fui la guardiana de las bebidas, asumí que iba a beber, preferí no ignorarlo y controlé cada vez que subían a casa a llenarse los vasos, supe qué y cuanto bebía, lo que hicieran sus amigos me daba lo mismo. Cualquier madre se hubiera horrorizado, pero siempre pensé que si mi hija llegaba a tener un problema serio, por lo menos no me cogiera de sorpresa. Siempre recordaré una conversación con la madre de una de sus amigas, “tenemos hijas sanas, no beben “¡ja! Que te lo crees tú, pensé yo, pero no dije nada, que cada palo arríe su vela, no hay peor ciego que el que no quiere ver.

He tenido droga al alcance de mi mano, pertenezco a la generación en que la droga y el sida, hicieron mucho daño. Me crie en un barrio de Donosti, mucha gente con la que me relacionaba de chavala, ya no está, si no los consumió la droga se los llevó el sida. Una pena.

Hoy, si soy capaz de recuperarme de la resaca, iremos a comer al restaurante de Alfonso y Asun. Tango ganas de verlos, pero creo que lo pasaré mal, cambio de tema que me entra la llantina. Será la resaca

jueves, 28 de julio de 2011

¡EN QUE LIOS ME METO YO SOLA!


Llevo todo el día sin parar, de aquí para ya. Nekane se ha empeñado en que conozca a todo el mundo en un día, ¡la cantidad de amigos que tiene! No se parece en nada a mí. Casualidad o no, he visto a Gema. La famosa Gema que tantos quebraderos de cabeza nos trajo. Quizá sea que yo estoy en otro momento, pero no la he visto bien, muy decaída, hasta un poco fea o más bien dejada, no iba tan bien arreglada como otras veces. Ahora desde la visión que da el paso del tiempo, diré que me ha dado pena, está también ha tenido que sufrir lo suyo, no se mucho de su vida y no pienso involucrarme en nada que tenga que ver con ella, la he saludado por cortesía, cuando a mencionada a Manuel, me ha dado la sensación de que manchaba su nombre, creo que es el tono que ha empleado. ¡Que le den!

Me pasa algo curioso, seguramente  será normal. Cuando veo algún hombre que por sus rasgos me recuerda a Manuel, lo observo, lo comparo, tonterías mías. La verdad es que lo busco, aun sabiendo que no lo voy a encontrar. Algún problemilla que otro ya me ha dado, yo creo que lo hago con disimulo, que la persona no se da cuenta. Hoy uno se ha equivocado, ha pensado que quería ligar, le he debido mirar demasiado. Nekane se ha muerto de la risa y yo no sabía dónde meterme, he tenido que sacar mi genio para quitármelo de encima ¡que pesado! Ya sé que en parte es culpa  mía. Peor lo tuve con un cliente del hotel, lo observé durante días sin pensar que podía darse cuenta. Es un buen cliente, de años, de los que Manuel decía que había que mimar. Yo que siempre he sido un poco pardilla para estas cosas, será la falta de experiencia en salir de ligue. El caso es que un día se presentó en la oficina con un ramo de flores y con una invitación a cenar con él. Con este no podía ser borde, tenía que quitármelo de encima con buenas maneras, cosa que nunca he sabido hacer, al final por miedo a su reacción me vi en la obligación de salir con él a cenar, no me corté un pelo y le expliqué la situación, no para darle pena, si no para que me dejara en paz. Fue amable, correctísimo, con la sabiduría que la edad da a los hombres en el tratamiento a las mujeres, la fastidió cuando me dijo que un clavo saca a otro clavo. Al final la cosa terminó bien, no mostré interés, se dio por aludido. Ha vuelto como cliente, pero me fastidia su excesiva amabilidad conmigo, ya estoy en guardia. Nunca sé muy bien qué hacer en estas situaciones, tengo por costumbre mantener mucho las distancias con todo el mundo, este intenta dar pasos acercándose a mí y hace que me sienta muy incómoda, si no fuera cliente ya le habría torcido la cara para evitar situaciones embarazosas, pero con este no puedo. No sé cómo acabará la cosa.

Nekane está empeñada en que salgamos a cenar y luego de copas, no me apetece, estoy muy cansada, me siento mayor para esas cosas, además siempre huyo de las multitudes, me agobia muchísimo, por eso vivo en un pueblo tranquilo, donde a veces el silencio aburre, pero siempre tienes la oportunidad de a pocos kilómetros encontrar multitud chillona. Intentaré escaquearme, aunque es insistente, como su padre.

 Hasta mañana, agur.

MARIAN

miércoles, 27 de julio de 2011

VA A SER LA ÚLTIMA VEZ


¿De qué escribo yo ahora? Estoy un poco perdida, sabía que esto pasaría, he de encontrar el camino yo sola.

He reorganizado mi vida completamente. Trabajo más horas, lo que me ayuda a que los días pasen más rápido y mi cabeza esté siempre ocupada. Necesito tener una obligación que me ayude a levantarme todas las mañanas, si no, no sería capaz. Siempre he necesitado que alguien o algo tiren de mí. El trabajo y mis caminatas diarias es lo que me mantiene activa.

Hace tiempo que no hago meditación, no puedo, no hago más que llamarlo y sé que debo dejarlo partir. Le echo muchísimo de menos, no voy a hablar de él.

He vuelto a fumar como un carretero, menos mal que no me ve. Por cierto encontré sus cajas de puritos escondidas en los sitios más insospechados, no pude evitar reírme y llorar a la vez, yo creo que hasta él rió, yo lo viví así.

Me voy una semana a Burgos con Nekane, para evitar estar aquí, en tres días hace tres años que no le veo, que no veo su sonrisa, sus ojos abiertos, su mirada, esa forma suya de mirarme que me dejaba hipnotizada, sus besos, que me volvían loca, sus abrazos, nuestras charlas, nos pasábamos tardes enteras hablando sin parar. Lo siento dije que no iba a hablar de él, pero es que todavía está muy presente en mis pensamientos, en mi vida.

He cambiado todas mis costumbres, todos mis horarios, había veces que a las ocho lo escuchaba entrar en casa. Ya no como en las Ventas, no podía, lo veía sentado frente a mí. He cambiado de habitación, cada vez que me acostaba lo sentía a mi lado. He pensado muchas veces en dejar esta casa, pero hay algo que me retiene, no puedo irme. Cambie la organización de la sala, porque cada vez que entraba en ella por la noche, lo veía sentado en el sillón viendo la tele. No, nunca lo he visto, es una sensación, se que está pero no lo veo, ojalá. No me importaría nada verlo, aunque fuera una visión.

Visto que no puedo dejar de hablar de él, le dedicaremos esta entrada, no puedo hacer otra cosa. Por eso es mejor que me vaya una semanita fuera. Dice Nekane que hay fiestas donde vive ella, no llevo muchas ganas de juergas, la verdad, pero algo tengo que hacer, si no acabaré volviendo me loca.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

SEGUIRE SOLA



Ahora es cuando debo despedirme definitivamente de él, ya no hay lágrimas, se me secaron los ojos, desapareció la ansiedad o por lo menos he aprendido a controlarla antes que llegue. De la soledad nadie me libra.

Sigo teniendo muchos frentes abiertos, los iré afrontando sola, lo haré, ya sé el camino, él me lo mostró. Me enseñó a ser fuerte, desde dentro a perder el miedo de lo que pueda encontrar en mi interior. He aprendido a quererme un poco, asignatura pendiente.

Voy aprendiendo a hacerme caso a mí misma, a esas sensaciones que a veces tengo, son como una especie de mensajes que me manda mi subconsciente al que debo atender, no ignorar.

Durante mucho tiempo dejé de ver al tipo de la cara borde, he vuelto a verlo, está vez le haré caso e intentaré saber porque está siempre a la misma hora sentado en mi cocina, siempre donde se sentaba mi marido.

Luisa terminó hablando con Fermín, las cosas se fueron solucionando, lo pasaron muy mal los dos. Es otra historia.

Nekane viene a verme a menudo, la relación cada vez es más estrecha. Todavía no lo sabe pero es calcada a su padre, tiene sus mismos valores. Para mí es como si fuera mi hija.

Hubo un momento en el que me encontraba tan mal, no entendía que me estaba pasando, no comprendía cómo era posible que si mi marido había desaparecido, siguiera sintiéndole a mi lado, sentía su apoyo, no escuchaba su voz, pero sé que me hablaba, seguía sintiendo su amor. Alguien me dijo que lo que me pasaba era peligroso, que a lo mejor no era mi marido quien estaba conmigo, que tenía que despedirme de él, que llegaría a hacerme daño. No. Era Manuel el que estaba conmigo, nunca me haría daño ni era el momento de despedirnos. Ahora si.

Empecé a escribir casi sin darme cuenta, me dejaba llevar por lo que salía, sin pensarlo ni censurarlo, fue saliendo nuestra historia, más bien mi historia. He reído escribiendo, recordando momentos vividos con él, he llorado muchísimo, he sentido rabia, miedo. Todo tipo de sentimientos, no me he dejado ninguno.

La despedida fue muy corta, cuatro frases, perdió el conocimiento y no volvió a recuperarlo. No nos pudimos decir casi nada, como él era muy listo, sabía que me iba a quedar muy mal, así que no se fue, siguió conmigo hasta que he sido lo suficientemente fuerte para afrontar la vida sin él.

Aquí lo dejo por hoy, seguiré escribiendo, no sé lo que saldrá. Seguiré el camino mostrado, salga lo que salga, pero ahora sola. ¡Qué lástima!

Un beso para todos los que habéis seguido la historia. Gracias.

Mañana vuelvo, con energías renovadas.

Agur.

martes, 26 de julio de 2011


Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego. -Gandhi
 
EL ODIO Y LA VENGANZA, NO LLEVAN A NINGUNA PARTE, QUIZÁ SEA DIFICIL PERDONAR. eL QUE ESTÉ LIBRE DE PECADO QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA.
 
MARIAN

lunes, 25 de julio de 2011

EL GRAN SUSTO


¡Qué raro! El coche Manuel delante de casa, son las seis, no es normal. Lo raro es que no me haya llamado para decirme que venía. ¡Qué nerviosa me pongo cuando las cosas cabían el orden! Y no soy especialmente ordenada, en algunas cosas soy un desastre. ¡Qué más da!

La luz del garaje encendida.

-¡hola!

Silencio, no está ¿míster perfecto se ha dejado la luz del garaje encendida? ¡Qué fuerte! Con la guerra que tiene con la compañía de la electricidad, va detrás de mí apagando luces. Dice que a esa manada de ladrones ni un céntimo de más.

-¡MANUEL!

-¡ESTOY EN LA SALA!

-Te has dejado la ¿qué te ha pasado? ¡Hay ama!

-nada tranquila nada grave, respira tranquila, siéntate. No pasa nada, solo es superficial, seis puntos de nada. Céntrate en la respiración. Marian, escúchame, cariño, respiración abdominal, coge aire al estomago, expúlsalo, venga cariño, no pasa nada, te asustas sin sentido. Controla la respiración, como si estuvieras de parto, venga ya sabes cómo se hace, que ya has parido. Ya estás mejor, muy bien sigue así, inspira y suelta el aire con fuerza. Ya va pasando, mírame cariño, no pasa nada, es muy aparatoso pero nada. Túmbate, apoya la cabeza en mis piernas, cuidado con lo que haces que estoy lesionado. Cierra los ojos, solo tu respiración, nada más. Cierra los ojos.

Negativa con la cabeza.

-vale, mírame, no es nada, nena, nada. Había agua en la cafetería, se ha resbalado una señora y he ido a ayudarla, me he resbalado y me he dado un golpe con una silla, nada más. No he tenido que ir ni al hospital en el ambulatorio me han curado. Respira mientras me escuchas, coge aire retenlo un momento y expúlsalo con fuerza, no pienses en nada más que en tu respiración, mira seis puntos me han dado, dice el médico que mañana tendré la cara toda morada, no podré ir a trabajar, tendrás que cuidarme. También ha dicho que seguramente me dolerá todo el cuerpo, me ha dado unos calmantes luego tomaré, de momento no me hace falta solo estoy un poco dolorido. Mírame a que estoy guapo con tanto colorido, mañana tendrás que darme un repaso porque me saldrán unos cuantos moratones por el cuerpo. Tienes que estar tranquila para cuidarme, ya sabes lo quejoso que soy. Pobre señora, no veas la cara de susto que ha puesto cuando me he caído, casi la aplasto. Ya estás mejor, sigue centrada en la respiración. Algún masajito me vendría bien, con una sonrisa tuya creo que dejaría de dolerme la cabeza, hazlo mejor, ponle un poco más de ganas ¡sosa! He dicho sonrisa, llorar no. No me has entendido bien, sonrisa ¡pues si que sonríes tu raro! Ya va pasando el susto. Ya puedes ir sacando el genio. ¿No me vas a reñir por no haber tenido cuidado?  Bueno te dejo que llores solo un poco, déjalo para cuando la palme, de momento no tengo intenciones así que un poco de lloriqueo y venga a atenderme ¿para qué te crees que me casé contigo? Tienes que hacerme la cena estoy hambriento, un consejo te voy a dar, es mejor que me tome el calmante antes de que empiece a dolerme si no te voy a dar la noche. Venga a hacer la cena, la quiero rica esmérate un poco, no seas tan sosa cocinando ¡sosa! atiende bien a tu marido. No me dijiste nada de que no te gustaba cocinar, solo me hablaste de que no te iba eso de fregar platos, tenias que haberme avisado.

-¡calla un rato! ¡Por Dios! Luego dirás que yo cojo carrerilla  y no paro. Lloro porque me da la gana y punto. No se te ocurra volver a pegarme otro susto así ¡tonto del culo! ¿Te duele?

-un poco

-¿solo un poco?

-bueno, mucho, muchísimo.

-¡quejica!, ¡no será para tanto!

¡Llegó el día siguiente! Precedido de una tortuosa noche de quejidos lastimeros. Manuel casi no se podía mover, ella estaba aún demasiado nerviosa y asustada para ignorarle, para tener en cuenta el mal humor del ¡señor Manuel! se desvivió por él, no le faltó de nada ¡nada! Se comportó como un corderito obediente, yendo y viniendo de la cocina a la habitación ochenta veces por segundo. Alarmada por los alaridos del lobo herido. Según iba pasando la mañana tubo tentaciones de narcotizarlo, aumentar la dosis del calmante, solo por conseguir estar media hora tranquila, ¡solo media horita de nada! Sólo poder tomar un café a la paz de Dios, ¡solo uno! La noche había sido larga, larguísima, los nervios no la dejaron dormir, si conseguida quedarse un momento traspuesta, enseguida la despertaban sus ¡hay! Estuvo pendiente de cada quejido, de cómo aliviar el exagerado sufrimiento, lo atendió como a un rey ¡mejor! El cansancio hacia mella en ella, las ojeras le llegaban hasta los pies ¡Dios! ¿Cómo es posible que se trasforme en un ser tan insoportable? ¿Qué ha sido de mi Manolo? Tan paciente y considerado, al que he aprendido a llevar tan bien que se cómo hacer que se la pase el mal humor. A este que está en la cama no hay manera, ni aunque le baile en pelotas, seguro que me saca faltas. Este tipo que está en mi cama, es un mandón, egoísta, desconsiderado, protestón ¡si hasta me mira mal! ¡Este de qué va! Me va a desgastar el nombre, Marian por aquí, Marian por allá ¡ya está bien! Se acabó mi paciencia.

-¡MARIAN!

-¡QUE!

-¡SUBE!

Al cielo directa, me lo he ganado. A ver qué parte de la nariz le pica ahora.

-nena, no quiero que te asustes, quiero que me lleves al hospital, me duele mucho la cabeza.

-ahora mismo, me visto y nos vamos.

-ya estás vestida, el que tiene que vestirse soy yo.

-sí, sí, ya te saco la ropa.

-vale, pero lo hacemos tranquilamente, sin prisas, solo vamos a descartar, ayer no quise ir. Creo que deberíamos ir.

-que sí, que si, no pasa nada, sin nervios, se va y punto. Te ayudo a vestirte.

-tendrás que conducir tu, estoy un poco mareado.

-me estás preocupando.

-no pasa nada, no llores.

-lo intento.

No voy a terminar la historia. Manuel se fue, han pasado tres años de su marcha, de que su cuerpo dejara de existir. El sigue conmigo, él ha guiado mi mano en este año que llevo escribiendo nuestra historia.

No voy a contar como fue la última semana, permitirme me que me lo guarde.

domingo, 24 de julio de 2011

En la adversa fortuna suele descubrirse al genio, en la prosperidad se oculta. -
Quinto Horacio Flaco

sábado, 23 de julio de 2011

DESCONFIANZAS


Ya llaga Luisa.

-¡hola LUISA!

-¡hola! siento lo de ayer, de verdad.

-ya, ya, déjalo, sigamos adelante.

-no primero escúchame, no siento lo que digo, de verdad, nadie se merece por lo que tú has pasado.

-he dicho que lo dejemos, yo ya lo he olvidado. Vamos a hablar de ti, no de mí.

-lo intento de verdad, pero al final siempre sale la rabia y ya no controlo lo que digo.

-inténtalo por lo menos, hablemos de lo que sientes por tu situación.

-frustración, remordimientos cuando actúo de esa manera, no soy capaz de controlarlo, lo llevo haciendo toda mi vida, al principio no me doy cuenta cuando soy consciente de lo que estoy haciendo ya no puedo parar. Lo estoy pasando muy mal, ayer hasta me dolía el estómago, siento una frustración tremenda, ya no se qué hacer, qué camino tomar, vaya por donde vaya entro en un callejón sin salida. ¿No podrías dejarme tu el dinero?

-no, sin el permiso de Manuel, no. Como se lo cuente va derecho a contárselo a Fermín, ya lo he intentado. No podemos contar con él.

-no es justo por su parte, yo nunca he contado nada de sus cosas, siempre le he sacado la cara ante las habladurías, para qué, para esto. ¿Qué la has dicho?  No le contaras lo que hablamos. ¡qué fuerte! Se lo cuentas. Si es que no puedo confiar en nadie, siempre me pasa lo mismo.

-¡para que ya empiezas! Mira no te voy a consentir que hables de él, no está presente, si consideras que te debe algo, háblalo con él, no conmigo ¿vale? no le estoy contando nada, que quede claro así que no empecemos. Habla de ti.

-¿para qué? Para que vayas corriendo a contárselo, no. Claro tienes que ganar puntos ante él encima dejándome a mi mal, eso es lo que buscas con las charlas que te cuente cosas para luego ir a contárselas, no sé cómo no me he dado cuenta antes. ¡Falsa!

-¿qué parte de no cuento nada no has entendido?

-ya, pero es que no me fio de ti.

-¿por qué vienes entonces? No sé qué haces aquí, estás en mi casa. ¿Te fías de alguien?

-no, la vida me ha enseñado a no fiarme de nadie, a la vista está.

-vamos a dejar las cosas claras, que no te fíes de nadie es tu problema, no te lo voy a discutir. Pero no digas que yo voy contando tus cosas, porque no es cierto, a partir de ahí tu misma.

-vale, la verdad es que no tengo más remedio que confiar en ti, no tengo a nadie más. Te voy a decir una cosa, como me entere de que me traicionas te enteras, se muchas cosas de ti, no tengo más que abrir la boca en el pueblo y ya verás que rápido cambian las cosas respecto a ti en el pueblo.

-¡me estás amenazando!

-tómatelo como quieras.

-alucino contigo, no tengo ninguna necesidad de pasar por esto, ni obligación de tenderte mi mano, si quieres confiar en mi estupendo si no ¿quieres decirme que haces aquí? ¿a qué vienes a mi casa? No lo entiendo.

-esta casa no es tuya, es de Manuel.

-te equivocas, vamos a medias en todo, esta casa es tan mía como suya, lo mismo que mía casa es también de los dos, que te quede claro que yo a esta relación no he llagado con las manos vacías, ya sé que te conté que pasé una mala época, pero lo arreglé, con mucho esfuerzo por mi parte pero lo hice, a ver si tu eres capaz de lograrlo. No soy ninguna muerta de hambre, una mala racha la pasa cualquiera, el problema vienen cuando no sabes afrontarlo, que es lo que te pasa a ti, yo lo hice y salvé la situación, ¿entendido? Volvamos a la desconfianza ¿porqué vienes?

-porque eres la única persona que tiende una mano aunque solo sea escuchándome.

-ya y me lo agradeces metiéndote conmigo, luego dices que Manuel es un desagradecido ¡ja! Él sabe muy bien lo que hace. Mira dentro de ti, maja, busca en tu interior, no arreglas nada metiéndote con los demás. Manuel no se niega a echarte una mano, para empezar no sabe cual es el problema, sabe que algo pasa, pero eso es tu culpa, no mía. Te guste  o no se debe a Fermín, es lo que hay. No quiero volver a oírte hablar de él.

-ya sabemos que su gran amigo es Fermín, pero yo siempre lo he apoyado.

-por Fermín. Dejamos a Manuel fuera de todo este embrollo.

-¿tú ya sabes que estás con él por mi?

-eso no te lo crees ni tú. Deja ya de hablar de los demás habla de ti. Mira dentro de ti.

-estoy demasiado enfadado con todo el mundo para eso, no puedo, no puedo confiar en nadie.

-es lo primero que tienes que lograr. Lo dejamos por hoy.

jueves, 21 de julio de 2011

TENGO LO QUE ME MEREZCO


Voy a dar una vuelta, aunque el tiempo no acompañe, parece que va a llover, no me apetece quedarme en casa, le echo mucho de menos así que la mejor forma de que pasen rápido las horas es dándome una caminata, tendría que haber ido con él, no tenía más que pedírselo, mejor que no, más vale poco y bien que mucho y mal. Estoy un poco depre, estaría mejor con él, él hace que se me pase, ya vale, voy a dejar de pensar en lo mal que estoy, cambio de pensamiento. Si no está conmigo imaginaré que está, muchas veces lo hago, de momento voy a llamarle, pues no me coge, es raro, en cuanto vea la llamada perdida enseguida me llamará. Me voy. Me dan ganas de meterme en la cama abrazar la almohada como si fuera él, no es buena idea cojo el chubasquero por si llueve y a la calle, una buena caminata me vendrá bien. Cambio mi pensamiento ahora mismo, imaginar algo agradable ¿qué hay más agradable que estar con mi marido? Pasear con él de la mano, la verdad es que paseamos poco, los días laborables rara vez, me he dado cuenta de que cuando sale de trabajar le gusta estar un rato tranquilo, llega a casa se pone el pijama, va directo a la sala pone la tele, le llevo su cervecita, necesita como una hora de tranquilidad, me quedo en la sala con él pero le dejo tranquilo, aprovecho para sentarme en el ordenador, así le veo sin molestar, no me mira directamente pero sé que me observa igual que yo a él. El último traguito de la cerveza lo da mirándome, buscando mis ojos, le sonrió, me digo “ya está, ahora yo”. Los sábados los dedicamos a compras y compromisos varios. Los domingos son nuestros, no hacemos nada especial o si depende, disfrutamos de estar juntos, tan sencillo y difícil como eso. Me lo merezca o no él es lo mejor que me ha pasado en mi vida, no es cierto es lo segundo, lo primero fue ser madre, pero no pude concluir mi labor, el orden natural cambió, no es justo que los hijos desaparezcan antes que los padres, pero no puedo cambiarlo, es una pena con la que tendré que vivir el resto de mi vida, lo siguiente mejor de mi vida es él ¿porqué no me lo voy a merecer? Si se supone como dice Luisa que las cosas malas que me han pasado me las he merecido o buscado, ¿qué pasa con las buenas? El mismo razonamiento, me lo merezco, algo bueno habré hecho, seguro, porque ahora es bueno lo que me está pasando, muy bueno. ¿Por qué no me lo voy a merecer? Me lo merezco, ya está bien de tantas miserias, esto me lo he buscado, es mío y me lo merezco, convencida estoy de ello, si todavía me queda alguna duda, voy a hacer que desaparezca, tan mala no habré sido. Yo también he llegado a la madurez con lo que siempre he deseado, un hombre como él a mi lado, no necesito nada más que eso. ¡Como le echo de menos! Lo que daría ahora mismo por un abrazo suyo. Ya me siento un poco mejor ,si es que no hay nada como hablar con él, pensar en él, aunque no esté a mi lado en este momento es como si estuviera, siempre está ahí.

¡Ese silbido! ¡Es él! Mira por dónde viene, me lo merezco sin duda.

-¿cómo has sabido donde estaba?

-siempre haces lo mismo, nena, dices que yo soy un aburrido porque siempre hago lo mismo ¿y tú? Qué

-ya, es verdad. Te he llamado y no me has contestado.

-¿a no? ¿Dónde tienes el teléfono?

-¡qué desastre ¡ me lo he dejado en casa, lo siento, ya me parecía raro.

-no sé qué voy a hacer contigo.

-un beso y un abrazo por ejemplo.

¡Qué necesidad de él! Me aporta tanto, me da tanto que no se cómo agradecérselo, ni aunque viva mil vidas podré compensarle todo lo que hace por mí.

Los labios de Manuel buscan su boca, la ofrece deseosa de esa expresión de amor y deseo.

-aio, pareja.

-agur Miguel.

-aio, Miguel.

-siempre me cruzo con él

-lo sé, sigamos a lo nuestro.

miércoles, 20 de julio de 2011

NO TE VAYAS


Esperaba a Manuel, tranquilamente, sentada en la terraza de las Ventas, en el lugar que se había convertido en su rincón, donde podían ver sin ser vistos, donde podían dedicarse la horita de la comida sin ser molestados.

Faltan dos minutos para la una, en cualquier momento lo veo aparecer. Es tan puntual y tan previsible, que no tengo la menor duda, comienza la cuenta atrás. ¿No tendré nada mejor en que pensar? A lo mejor sí y lo que estoy haciendo es mirar para otro lado, necesito un momento en el que poder parar mis pensamientos, será eso, digo yo.

¡Ahí está mi Manolo! Va saludando a todo el mundo, como siempre tan correcto y tan en su sitio. ¡Cómo le mira la rubia de la habitación cuatrocientos cuarenta! No me extraña si es que cada día está más guapo, maja este es mío, te quedas con las ganas. Ya me ha visto, me sonríe y me guiña el ojo, como siempre. A la rubia que le hace ojillos un saludo cortes pero distante, como tiene que ser.

-¡hola feo!

-buenas.

Pues vaya manera de saludarme “¿buenas?”

-buenas qué

-buenas tardes tenga usted.

-yo no he comido serán buenos días, hueles a cerveza.

-sí, me he tomado una birra con un colega.

-¿un colega?

-sí, que además te conoce, te ha reconocido en la foto que tengo en el escritorio.

-podías cambiarla, no me gusta nada.

-a mi si ¿has ido a la pelu?

-no, he llamado y no podía atenderme hoy, así que he ido a la tienda he comprado el tinte y me he teñido yo.

-tenias que teñirte hoy, sin falta.

-chico me ha dado por ahí, soy así que quieres que le haga. ¿Tú crees que tenemos lo que nos buscamos? O mejor dicho ¿somos los únicos  responsables de nuestro destino?

-¡jode….! Antas de contestarte tengo que saber a qué viene esa pregunta.

-¿tú crees que yo busque o me merecí perder a mi familia de esa manera?

-no. Empieza por el principio ¿porqué te haces esa pregunta ahora?

-hoy hablando con Luisa entre atrás lindeces que ha dicho que tengo lo que me merezco.

-para empezar no se qué cojones haces con Luisa, ¿no se supone que la estás ayudando?

-sí, eso es lo que estoy haciendo.

-me puedes explicar cómo.

-para empezar no me hables en ese tono.

-mil perdones, pero no te vayas por las ramas, eres una experta en eso.

-el problema de Luisa es que cuando está mal, tiene la mala costumbre de intentar dañar al que tiene en frente.

-Eso ya te lo dije, lo que no se es por qué tienes tú que pasar por eso, no tienes ninguna necesidad.

-tú no te preocupes por eso, en cuanto se pasa mucho la corto, no le dejo que me haga daño gratuitamente.

-sigo sin entender qué necesidad tienes de aguantar eso.

-es como una prueba para mí, nunca he sabido defenderme, ahora estoy aprendiendo, déjame que lo haga. Tú lo hiciste por mí.

-no es lo mismo. Vas a acabar mal, lo estoy viendo, va a terminar haciéndote daño.

-mientras que luego pueda hablar contigo, no pasa nada.

-miedo me da. Que quede claro que tú no eres responsable de las decisiones de los demás ¿o sí?

-no.

-hablemos de ello.

-lo que pasó, paso. No me siento responsable de ello, en ninguno de los dos casos, ni del accidente de mi hija ni lo que pasó con Oscar. Solo que creo que el precio que he pagado es muy elevado.

-no entiendo.

-esta es una de las mejores épocas de mi vida, lo que tú y yo tenemos, no lo tuve con Oscar en lo veinticinco años que estuvimos casados, quizá no sea justo el precio que he tenido que pagar para tenerte a mi lado. Tengo muchos recuerdos, normal, hay cosas que echo de menos, normal. Pero estoy muy a gusto con la vida que llevo ahora, esto es lo que siempre he deseado, no necesito grandes cosas para.., me viene a la cabeza la palabra feliz, pero no quiero decirla.

-¿porqué no te lo mereces?

-no sé cómo explicarlo. ¿Por qué he tenido que perder a mi familia anterior para conocerte? No me siento responsable de la perdida, pero sí de que para…

-dilo.

-no puedo.

-no es que no puedas ser feliz, es que no te lo permites, vas a buscar conflictos siempre. Que te quede claro que tú y yo hubiéramos acabado juntos de todas formas, con Oscar o sin Oscar. Tus tenias que acabar en mi cama, no sé lo que hubiéramos tardado, ni como hubieran sido las cosas, pero tú y yo teníamos que acabar juntos. ¿No te sientes orgullosa de que el más guapo del pueblo esté coladito por tus huesos? Tienes una sonrisa preciosa, yo sí que me siento orgulloso de tenerte a mi lado.

-gracias.

-porqué

-por ser como eres, por estar ahí, por todo. ¿Quién es tu colega?

-te lo contaré a la noche, tengo que irme.

-no te vayas así.

-lo siento tengo que irme a la noche te veo. No era necesario que tu familia desapareciese para que tu y yo fuéramos felices juntos lo hubiéramos conseguido de todas formas.

-no te vayas.

-tengo que irme.

martes, 19 de julio de 2011

¿TENEMOS LO QUE NOS MERECEMOS?


-suelta lo primero que venga a tu boca.

-estúpida.

¡Coño! Empezamos fuerte.

-sigue, déjate llevar por lo que salga.

-insoportable, no aguanto tanta presión, por un lado tengo a Fermín controlando cada movimiento que hago, hasta me coge el móvil cuando cree que no me doy cuenta, tengo que borrar las llamadas que no quiero que vea, no aguanto más, esto va a acabar conmigo, cualquier días me va a dar un ataque de nervios, no sé lo que voy a hacer en ese momento,, soy capaz de cualquier cosa ¿porqué esta vida es tan jodida? Ya no puedo más, no sé qué camino coger, tire para donde tire es un callejón sin salida. ¿Por qué a algunas las cosas les van bien sin merecerlo y a mí se me ha torcido todo? Me da una rabia que se me revuelve el estómago. Tu por ejemplo, de ser una infeliz, que no tenia donde caerse muerta, eso lo sé por ti, tu lo has reconocido, ahora mira, lo que no entiendo es por qué vas de humilde. A mí no me engañas, algo escondes, puedes hacer que no te importa el dinero, pero nadie se lo cree. Tu comportamiento no es normal, tras esa fachada de inocente algo escondes, de algo te ocultas, algo has hecho que no quieres que nadie se entere, algún día se sabrá, al final todo se sabe, que lo sepas. Cuando viniste a vivir al pueblo con esos aires de prepotencia vida te puso en tu sitio, cada uno tiene lo que se merece lo que se busca.

-para que por ahí no paso, el tema de mi familia ni me lo toques, hace falta ser cruel, para decirme eso, que no vuelva a oírte decir que busque lo que le pasó a mi hija, porque no. Tía eres mala, sabes donde hacer daño. Terminamos por hoy, ya no me quedan ganas de seguir escuchando tu basura, porque es eso lo que sale de tu boca, en vez de mirar dentro de ti para solucionar tu vida te dedicas a volcar tu basura sobre los demás, a ti un poco de humildad te vendría bien. Tú si has provocado la situación en la que te encuentras, tú sí que escondes cosas, eres tú la que ocultas tu pecado. Si crees que por meterte con los demás vas a solucionar algo, lo llevas claro, si piensas que por sacar los trapos sucios de los demás vas a limpiar los tuyos, equivocada vas. ¿Crees que por que los demás tengamos nuestras cosas justifica tu mala acción? Te equivocas, que cada cual llave su cruz, el día que dejes de fijarte en la cruz de los demás y te hagas cargo de la tuya, será el primer paso para salir de la mierda en la que estás metida. Aquí lo dejamos. Mañana nos vemos si quieres, a mi no me haces ningún favor que lo sepas, soy yo la que te está ayudando a desmontar lo que llevas dentro, así que no te equivoques. Hasta mañana, si es que apareces.

Debía llevar la coraza bien puesta, no me han afectado sus palabras, a eso se llama querer hacer daño gratuito.

lunes, 18 de julio de 2011

¡QUÉ FALTA DE RESPETO!


He quedado con Luisa a las diez y ya son, veremos lo que tarda, no es nada puntual.

Ya está el cara borde ahí sentado, justo donde se sienta mi marido, si lo supiese no sé si le haría mucha gracia, mejor me lo callo de momento, el otro día me di cuenta tarde de que me habías hablado, estaba enfadada y no me paré a pensarlo, te contesté mal, no te enfades ¡Qué tontería si ya estás enfadado! Diez y cinco y esta no aparece, el café ya está hecho. Por cierto podías cambiar un poco la expresión de tu cara, ya que te empeñas en estar en mi cocina por lo menos que se haga un poco más agradable, vamos digo yo. Si esto que me pasa contigo me hubiera pasado en otro momento pensaría que eres mi conciencia, ahora no sé donde colocarte, ya saldrá lo que sea, para que agobiarse.

Diez y diez capicúa, ya le cuesta. No me gusta nada esperar, me impaciento. La cuestión es que yo siempre llego tarde a todos los lados, tiene su lógica como no me gusta esperar que me esperen, porque no está mi Manolo si no diría, “la cuestión es ¿porqué si a ti no te gusta esperar siempre llegas tarde?” como no está esquivo la pregunta.

Un coche aparcando ¿será ella? No suele venir en coche, pues no es ella. Vaya cochazo, a aparcado justo delante de mi casa ¿Quién será? Sale un hombre bien puesto, de la edad de mi Manolo, más menos, pelo blanco, tez blanca, al sol no está mucho. Voy arriba a ver dónde va.

Timbre en casa de la innombrable, no sé si estará, como la ignoro. Discuten ¿Quién será ese tipo? Ya habrá liado alguna, desde luego esta chica no está bien, para mí que le falta un par de tornillos o más, si en vez de hacer tantas chorradas como hace se lo haría mirar le iría mejor, cualquiera se lo dice, a lo mejor si me acerco a ella, le sale espuma por la boca. ¡Mira donde está Luisa! Hace falta tener morro, yo esperándola y ella de cháchara con Juana Mari. ¡Qué poco fundamento! Diez y cuarto. A mí lo que me cuesta es salir de casa, pero una vez que lo consigo no pierdo el tiempo como ella, meto el turbo y voy corriendo, siempre agobiada por llegar tarde ¡qué chorrada! Pero es lo que me pasa. En fin, no todo el mundo somos iguales.

No soporto la falta de formalidad de la gente, me parece una falta de respeto tremenda. ¡Hace falta tener morro! Y yo aquí esperándola como una tonta, a lo mejor anulo la cita, que le den.

Ahí  viene corriendo, ahora tendrá prisa, la voy a hacer esperar, estaría bueno. Timbrazo, lo dicho ahora con prisas, voy a darme una vuelta por el servicio, a ver como tengo los pelos. Me va haciendo falta pasar por la pelu, ¡qué esclavitud!  Lo de las canas digo. Timbrazo, seguro que tiene ganas de pasar por el servicio, pues va a tener que esperar si a ella no le gusta esperar a mí tampoco. ¡Toma timbrazo! Espero al siguiente y le abro.

-¡Marian…..!

Se está impacientando, voy a abrirle que a lo mejor se orina en la entrada.

-¡hola!

-ya te cuesta abrir, voy al servicio.

Ya sabía yo. Si es que la conozco como si la hubiera parido.

El cara borde ha desaparecido ¡cobarde! Tendré que ponerle nombre, lo pensaré despacio, porque esto algo significa, ahora tengo la cabeza en otras cosas, no hay que mezclar.

-¿ya? ¿Un café? No vayas a quejarte ahora de que está medio frio, a ver venido antes. ¿has hecho alguna vez un tratamiento de sicoterapia?

-no.

-yo sí, que sepas que no se puede llegar tarde, pagas la hora entera aunque no estés, lo mismo que si faltas sin avisar con veinticuatro horas de antelación, simple información.

-a ti esto te gusta.

-bueno… siempre he sabido escuchar.

domingo, 17 de julio de 2011

NO LO ENTIENDES


-He quedado mañana con Luisa, pero me gustaría hablar antes contigo.

-soy todo oídos,

-es un tema un poco delicado, tiene que ver contigo.

-ya sabía yo que alguna me caería.

-no, es una bobada, está celosa.

-de qué

-de nuestra relación, de cómo te comportas conmigo. Con ella  dice que nunca te has comportado así.

-¡hombre! ¿Qué quiere? ¿Qué me meta en la cama con ella y su marido? ¿No querrá un trió?

-no, qué mal pensado, no va por ahí la cosa. No asume tu cambio.

-¿de qué coño hablamos?

-a veces pareces tonto, o es que te lo haces, que todavía es peor. ¿Me vas a hacer decírtelo?

-¿qué problema tienes en reconocer que soy el más guapo del pueblo y que todas están coladitas por mi?

- en fin, ni te voy a contestar a eso. Lo que le pasa a Luisa es que ve como me tratas, como me sonríes, todo ese tipo de cosas que hacemos tú y yo.

-sigo sin entender donde está el problema.

-hay de verdad, que difícil lo haces, que le hagas un poco de caso, tan sencillo como eso.

-mi comportamiento con ella ha sido siempre correctísimo. ¿Qué coño quiere?

-ella dice que siempre se ha preocupado por ti y que a lo mejor no se siente recompensada.

-¿de qué cojones estamos hablando?

-no te mosquees, lo que intento es llegar a un acuerdo.

-a un acuerdo de qué, vamos a ver que yo no tengo ningún conflicto con ella. Ya sabía yo que al final me iba a caer algún marrón.

-que no, te equivocas, lo único que digo es que seas un poco más amable con ella, nada más.

-¿está tía tiene algún problema conmigo?

-que no, está celosa, no es tan difícil de entender, ¡chico sonríele un poco más! Tampoco te pases porque a lo mejor el problema lo tienes conmigo.

-está claro haga lo que haga salgo jodido.

-que no, es un poco más cariñoso con ella, no seas tan frio.

-¿ y si el que se mosquea es Fermín? Ese no se anda con mariconadas, me suelta una hostia a la mínima, ¡qué me pille haciendo el tonto con Luisa!

-no te estoy diciendo eso, cuando no quieres entender no hay nada que hacer, está claro. ¿tan difícil te resulta prestarle un poco de atención? Un punto medio.

-así la he tratado siempre y así la voy a seguir tratando, si está celosa no tiene ningún sentido, dile que se lo haga mirar, por mi parte no voy a cambiar nada, que hable con su marido eso es lo que tiene que hacer.

-que hable con su marido de qué.

-de lo que tenga que hablar ¡las vueltas que le estáis dando al tema por no tener los cojones suficientes y hablar con Fermín!

-no lo entiendes.

-pues no, ni voy a perder medio minuto de mi tiempo en pensarlo. ¿entendido?

sábado, 16 de julio de 2011

TRAGUITO, CALADITA


¡Qué raro que no esté en la cama! ¿Qué hora es? Las doce. Estará viendo la tele, ¡qué vicio tiene con la caja tonta! Me he desvelado, me he venido demasiado pronto a la cama, ya no tengo sueño, tengo que empezar a hacer vida normal otra vez, ya va siendo hora. Voy a ver que hace. En la sala no está, televisión apagada, cocina vacía, cojo un yogur. Está en el jardín, en la hamaca sentado, le veo de perfil ¡por Dios que guapo! Hace una noche preciosa, no me ha debido oír no mira, está fumando un purito (el que decía que cuando viniera a casa dejaría de fumar, ya sabía yo que no) caladita, trago a la copa. Se le ve a gusto, relajado, hace una temperatura estupenda ¡con el calor que ha hecho hoy! ¡Madre mía qué guapo! ¿Qué pensará? Me quedo con la ganas de acercarme a él, no lo voy a molestar, se le ve tan tranquilo. Debería irme a la cama, pero no puedo dejar de mirarlo. Traguito, caladita. ¡Qué suerte tengo! Que me dure mucho, toda la vida, algo bueno he debido de hacer, seguro. No le he dicho nada de la conversación que he tenido con Luisa, no sé que contarle, ya lo pensaré. Lleva la parte de arriba del pijama abierta, está recostado ¡qué sexi! Voy a por otro yogur. Es curioso cómo me gusta verle en pijama, será por la intimidad que eso conlleva, empezó a ponérselo cuando dejamos mi casa para venir a vivir a la suya y lo de fumar, la primera vez que me fijé en ese detalle, esa forma suya de fumar, estaba jugando a cartas, yo estaba sentada en otra mesa, lo tenía en frente, no podía dejar de mirarle, igual que ahora, cada vez que le daba una calada al puro me miraba, era como si me besase. En fin, mejor me voy a la cama, no quiero molestarle, traguito, caladita. Parece que está alargado el momento de retirarse a descansar, me como otro yogur y me voy. Se le ve satisfecho, el hombre que dice que ha llegado a la madurez con sus objetivos primordiales cumplidos, así está de guapo y sereno. Me gustó cuando lo dijo, me sentí orgullosa de ser parte de sus planes de futuro. ¡Tenemos ya tantas vivencias juntos! Han pasado dos años a veces la sensación es de que llevamos toda la vida, que lo conozco de siempre. Otras parece que el tiempo pasa demasiado rápido, que fue ayer cuando me pregunte qué significaba su mirada. Traguito, caladita. Desde luego me quedo con los buenos momentos vividos, han sido muchísimos. ¡Cómo ha revolucionado mi vida! De los malos momentos lo único que puedo decir es que casi todos los e provocado yo, con mis miedos y mis huidas hacia ningún lado. En fin que me voy a la cama, no quiero molestarlo. Traguito, caladita. ¿Cuándo se acabe este puro, encenderá otro? Desde luego yo no puedo comerme otro yogur, voy a acabar empachada, me da pena irme, me puedo quedar aquí, sin molestar, la noche está preciosa, temperatura ideal. Podría ir, dejar que me hiciera un hueco entre sus piernas, apoyar mi espalda en él, cerrar los ojos y disfrutar del momento, muchas veces lo hacemos. Mejor me voy, no puedo estar aquí mirándole, sin decirle nada, parece que lo estoy espiado. Traguito, caladita. Se pasa la mano por el tórax, juega con el bello, eso tenía que estar haciéndolo yo ¿se autosatisfará él? No creo, llevamos una vida sexual muy activa, pero nunca se sabe, mejor que me vaya a la cama.

-Marian.

-qué

-¿A dónde vas?

-a la cama, no quiero molestar.

-ven la noche está preciosa, ven a ver las estrellas conmigo.

-vale, hazme un hueco.

-¿cómo es posible que seas tan indecisa? Pensaba que entrarías con el primer yogur.

-dame un cigarro.

-no, sigue comiendo yogures. Problemas de calcio no creo que tengas a lo mejor al contrario.

-¿quieres dejar de tomarme el pelo?

-ni de coña, con lo que me gusta.

viernes, 15 de julio de 2011

CELOS


Ufff, tengo cuatro llamadas perdidas de Luisa ¿la llamo? Sí, voy a ponerme la coraza primero.

-Luisa, ¿qué tal?

-mal, lo siento, me he pasado veinte pueblos, no pienso nada de lo que te he dicho, de verdad, es que estoy pasándolo mal, lo he pagado contigo.

-olvídalo, en parte lo he provocado yo, ¿un café en mi casa?

-vale.

Voy a ajustarme mejor la coraza, está nerviosa, esta no es la Luisa que yo conozco, se palpa la ansiedad por la que está pasando, en fin, a ver qué se puede hacer.

-hola guapa, dame un beso, de verdad que lo siento.

-olvidado. ¿Cómo estás?

-mal por lo de esta mañana, mal por los problemas que tengo, voy a acabar con una úlcera de estómago.

-la única solución es seguir hablando del tema.

-déjalo, cuando no estoy bien, siento mucha rabia y sé que suelo ser mala, hago daño.

-no te preocupes por eso, tienes que sacar lo que llevas dentro. Di lo primero que pase por tu boca.

-no estoy para juegos.

-no es ningún juego. Fermín lo hizo por Manuel, Manuel lo hizo conmigo, yo lo hago por ti, todo queda en familia.

-esto no tiene nada que ver con vuestras historias.

-suelta la primera palabra que venga a tu cabeza.

-indignación, estoy indignada ¿porqué mi vida se ha torcido de esta manera? Puta mierda de vida, por un mal paso todo se va al garete, no es justo. He pasado de llevar una vida tranquila y confortable a estar al borde de un  precipicio. Vivía tranquilamente hasta que apareciste y tuve que competir contigo, dejé de ser la reina mi casa y de la de Manuel, siempre me ha respetado, nunca se ha mostrado abiertamente cariñoso conmigo, pero tenía sus detalles, lo hacía a su manera. Ahora le veo contigo y se me llevan los demonios, al principio me alegré por él, necesita de alguien pensaba, pero nunca imaginé que se comportaría así. Pensaba que ibais a durar poco, él no está acostumbrado a vivir en pareja, no se va a adaptar, volverá la normalidad, pero no. Nunca he conseguido acercarme a él, lo he intentado de mil formas, pero nada, ahora le veo contigo y no puedo, siento rabia, cuando veo como te mira, como te sonríe, como está siempre pendiente de ti. Te tiene en un altar, nunca se ha comportado así con nadie, ni de cerca, yo he hecho muchas cosas por él, pero rara vez he conseguido una sonrisa. No creas que estoy enamorada de él, te equivocas, siempre ha estado entre Fermín y yo, tuve que aceptarlo aprendí a vivir con ello, he sido como su hermana, lo he cuidado, asistido. El siempre a marcado distancia, pensaba que era su forma de ser. Ahora me doy cuenta que no, cuando le veo contigo, me llevan los demonios. Es mejor que me vaya.

-no tenía ni idea de que estaba pasando esto, estás celosa.

-no estoy celosa, siento que he dado mucho y no he recibido de él casi nada. No es justo, pensaba que era su forma de ser, lo acepté. Cuando tú apareciste en su vida, hasta me dijo que ya no era necesario que fuera por su casa, que se encargaría él. Desde entonces no he hecho otra cosa que competir contigo. No sé qué has hecho con él, no es el mismo. Ya sé que vas a ir corriendo a contarle esta conversación, llorando como una magdalena.

-lo que tú y yo hablemos será cosa nuestra, no voy a contar nada. No lo conoces a él ni desde luego a mí. Hace mucho que nos conocemos, que tomamos café juntas mejor dicho, porque yo tampoco te conozco, nunca hubiera pensado que compites conmigo, ni lo entiendo tan siquiera, no tiene sentido ¿qué es lo que pretendes con eso? ¿Ocupar mi lugar?

-no, el mío, el que nunca me ha dado.

-no te entiendo.

-pareces tonta.

-ya, pero no lo soy, así que habla clarito.

-he intentado ser su amiga, su hermana, Fermín me contaba muchas cosas, siempre he sido discreta, le he apoyado en todo, hasta intenté acercarme a ti por él, ni una muestra de agradecimiento por su parte, nada.

-creo que te equivocas, quizá no lo haya hecho abiertamente, a mi si me ha reconocido esas cosas que tú dices que has hecho.

-me aguanta por ser la mujer de Fermín, no por mí. El problema radica en que yo pensaba que él era así, ya me he dado cuenta de que no, me llevan los diablos cuando le veo como se comporta contigo, no lo puedo evitar.

jueves, 14 de julio de 2011

TENGO QUE PROTEGERME




Perdió la conciencia del tiempo, ni se sabe el tiempo que estuvo sentada en la cocina con la mirada perdida, ni escuchó el teléfono, ni el timbre de la puerta, nada.

-¡Marian!

-¡hola! no te he oído entrar.

-¿todo bien?

-sí, claro.

-¿porqué no le has abierto la puesta a Vicenta? Ha venido varias veces.

-no sé, estaría arriba, no la he oído.

-¿Dónde tienes el teléfono?

-no sé, estará en el bolso.

-ya te vale, nena, hay veces que no me explico cómo puedes ser tan despistada,  porqué no piensas un poco en mi.

-perdona, lo siento, no volverá a pasar. Me duele un poco la cabeza y me he quedado traspuesta.

-mírame, no sabes mentir, a mi por lo menos no me la das. ¿Qué pasa?

-no pasa nada, lo siento me he despistado.

-vamos a comer.

-vale.

-¿A dónde vas? ¿Vas a ir en tu coche?

-hay no, es por el dolor de cabeza, estoy un poco tonta.

-y yo he nacido ayer.

-no me atosigues.

-¿has cogido el bolso?

-hay no, ahora lo cojo.

-ya voy yo, espérame en el coche.

Pues sí que está cabreado, lo único que me faltaba, que se enfadase él conmigo, ¡hay madre! ¿Qué hago yo ahora?

-no te enfades conmigo.

-no estoy enfadado, estoy preocupado.

-ya, ¿sabes lo que te digo? Estoy harta de repetir una y otra vez mis historias, estoy cansada, necesito dar un salto.

-despacio, nena, dime que está pasando.

- alguien a intentando ofenderme, pero no ofende la que quiere si no la que puede, mi conciencia está tranquila, no estoy contigo por el dinero, que sinceramente no sé ni lo que hay en las cuentas, me da lo mismo. Estoy contigo porque te quiero, por ti, lo estaría aunque tuviera que trabajar para sobrevivir ¿hasta ahí estamos de acuerdo?

-no tengo ninguna duda, ¿quién duda de tus sentimientos?

-en este momento eso da lo mismo. Te voy a decir más, me he pasado la vida trabajando como una burra, para comprar las mejores cosas, para ir vestida a la última, para coleccionar artículos que sinceramente me daban lo mismo, pero eso era lo que se esperaba de mi. Mi vida ha sido dirigida por los demás, hice lo que se esperaba de mi, cuando me quedé sola y empezaron mis problemas económicos serios, me di cuenta de que podía pasar con muy poco, me sentí bien, hubo momentos en los que hasta me faltó lo imprescindible, pero no supuso problema para mí, lo único que llevé mal fue el acoso de la gente a la que debía pagar, lo fui solucionando, ahí me di cuenta de que el dinero no era mi prioridad para vivir, una vez que salvé el bache en el que yo me había metido. Nunca he sido materialista, pero estaba rodeada de gente que si lo era, para hacerme un hueco me puse a su altura, error, no tenía que haberlo permitido, hasta que empecé mi relación con Oscar, en mi cabeza no existía ni ricos ni pobres, ni el querer aparentar, yo era como era, entré en una guerra que no era la mía, pasado. Cuando me quedé sola, empecé a ser yo otra vez. Recuerdo algo que me dijiste al principio, que me encantó, me empeñé en irme a casa para prepararme porque me iba contigo fuera del pueblo, me acicalé lo mejor que pude, tus palabras fueron, “me da lo mismo como vayas vestida, lo que me importa es lo que hay aquí, señalaste mi cabeza y aquí, señalando mi corazón, caí rendida, me dije, este hombre tiene que ser para mí. En este momento podría pasearme por el pueblo con las mejores ropas, con el mejor coche, podría llevar la cartera llena de billetes y enseñarlos, como hacen otras, nada de eso me interesa. ¿Sabes lo que yo miro cuando tengo a alguien delante? Su cara, su expresión, no me fijo, ni ahora ni antes en cómo va vestida, si lleva joyas o no, eso es algo que poca gente entiende o por lo menos no con la que yo  me he relacionaba. Siempre he sido la rara y por eso he caído mal a mucha gente, me estoy enrollando demasiado, lo que yo quiero decir es que el dinero no mueve mi vida, cuidado que tonta no soy, me gusta vivir tranquila y sin preocuparme del dinero, de eso te encargas tu, no sabes que favor me haces, no quiero saber nada del tema. ¿Estamos de acuerdo?

-no me has dicho nada que yo no sepa, hace mucho que me di cuenta de que a ti con regalitos caros no se te conquista. No entiendo a donde quieres ir a parar con ese discurso, me mirabas a mí pero  ¿a quién estás hablando?

-eso ahora da lo mismo. Me va a venir bien todo esto, sabes por qué, sin pretenderlo alguien se ha puesto en el papel de mi hermana, voy a aprovecharme de la situación, voy a ponerla en su sitio, ayudándola, porque lo que necesita es ayuda.

-Luisa

-yo no he dicho nada, conclusiones tuyas.

-pies de plomo, nena, conozco a Luisa, se como actúa cuando está enfadada, lo paga con el primero que se ponga delante.

-eso también me suena, me vendrá bien esta historia, estoy convencida de ello. Ahora sé que tengo que protegerme, luego una charla contigo y solucionado.

-a ver si hay suerte y no me salpica.

-no.