miércoles, 27 de julio de 2011

VA A SER LA ÚLTIMA VEZ


¿De qué escribo yo ahora? Estoy un poco perdida, sabía que esto pasaría, he de encontrar el camino yo sola.

He reorganizado mi vida completamente. Trabajo más horas, lo que me ayuda a que los días pasen más rápido y mi cabeza esté siempre ocupada. Necesito tener una obligación que me ayude a levantarme todas las mañanas, si no, no sería capaz. Siempre he necesitado que alguien o algo tiren de mí. El trabajo y mis caminatas diarias es lo que me mantiene activa.

Hace tiempo que no hago meditación, no puedo, no hago más que llamarlo y sé que debo dejarlo partir. Le echo muchísimo de menos, no voy a hablar de él.

He vuelto a fumar como un carretero, menos mal que no me ve. Por cierto encontré sus cajas de puritos escondidas en los sitios más insospechados, no pude evitar reírme y llorar a la vez, yo creo que hasta él rió, yo lo viví así.

Me voy una semana a Burgos con Nekane, para evitar estar aquí, en tres días hace tres años que no le veo, que no veo su sonrisa, sus ojos abiertos, su mirada, esa forma suya de mirarme que me dejaba hipnotizada, sus besos, que me volvían loca, sus abrazos, nuestras charlas, nos pasábamos tardes enteras hablando sin parar. Lo siento dije que no iba a hablar de él, pero es que todavía está muy presente en mis pensamientos, en mi vida.

He cambiado todas mis costumbres, todos mis horarios, había veces que a las ocho lo escuchaba entrar en casa. Ya no como en las Ventas, no podía, lo veía sentado frente a mí. He cambiado de habitación, cada vez que me acostaba lo sentía a mi lado. He pensado muchas veces en dejar esta casa, pero hay algo que me retiene, no puedo irme. Cambie la organización de la sala, porque cada vez que entraba en ella por la noche, lo veía sentado en el sillón viendo la tele. No, nunca lo he visto, es una sensación, se que está pero no lo veo, ojalá. No me importaría nada verlo, aunque fuera una visión.

Visto que no puedo dejar de hablar de él, le dedicaremos esta entrada, no puedo hacer otra cosa. Por eso es mejor que me vaya una semanita fuera. Dice Nekane que hay fiestas donde vive ella, no llevo muchas ganas de juergas, la verdad, pero algo tengo que hacer, si no acabaré volviendo me loca.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.
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