domingo, 31 de julio de 2011

¿Qué NOMBRE LE PONGO AL CARA BORDE?








El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, mas luego se clarifica.
Proverbio chino





Ahí está el cara borde, mirándome, ha cambiado de postura, se habrá cansado, jajajaja, tiene que ser muy aburrido estar siempre igual, si por lo menos me hablase ¡qué aburrido por Dios! Ni me molesto en hablarle ¿para qué? Solo escuché una vez su voz, aunque ahora que lo pienso a lo mejor fueron imaginaciones mías, porque no ha vuelto a abrir la boca, lo mismo no se atreve, ya sabe el mal genio que gasto, porque él tiene cara de pocos amigos, pero me da a mí que es bueno, que está perdido, a saber dónde. Tengo que ponerle un nombre, no se me ocurre ninguno que me convenza. Esta tarde pensaré en ello, si me acuerdo, todas las mañanas digo lo mismo y luego se me olvida, aunque conociéndome, como ya me conozco, mis olvidos casi siempre tienen un motivo, a lo mejor estoy esquivando el tema. Hay voy a hacer por no olvidarme y le pondré un nombre, iba a decir le bautizaré, pero me parece que está de más, a saber quién es este tipo. Luego pensaré enserio, como llamarle.

Hoy me he levantado con la sensación de que algo iba a pasar, he estado toda la mañana en tensión, esperando alguna catástrofe, ha sido una mañana de los más tranquila, mejor, los males no hay que llamarlos, ya vienen  solos.

Nekane ha llamado, dice que viene a las fiestas del pueblo, no sé qué intenciones traerá. Pero que no piense que va a ser igual que en Burgos, no pienso beber, a lo mejor ni salgo. Estamos a tope de trabajo, si no me iría a la cabaña a pasar esta semana. El pueblo se llenará de gente, de griterío, la verbena se escuchará en casa, ¡qué rollo! Que no cuenten conmigo para nada, no pienso salir. A lo mejor ni vengo por casa y me quedo en el hotel a dormir. Otro tema que tengo pendiente, hace más de tres años que no entro en el apartamento, Manuel tenía preparado un apartamento en el hotel para estar tranquilo, antes de comenzar nuestra relación lo utilizaba mucho, la verdad es que no me apetece ir, está todo como él lo dejó, mandaré a alguien para que saque todo, no quiero saber ni lo que hay.

Cuando Manuel estaba, siempre íbamos un par de noches al pueblo durante las fiestas, no mucho, la verdad es que huíamos de las aglomeraciones de gente, nos gustaba estar tranquilos, los dos solos. Cambio de tema, que me pongo mala. Ya no está y punto. Por mucho que le añore no volverá, pero sé que me está esperando, como siempre, el hombre de la eterna espera.

Hasta mañana. Agur

MARIAN

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