domingo, 10 de marzo de 2013

DIVAGACIONES DE MADRUGADA









Bueno, que hoy es el día, hoy rajaran mi tripa y me quitaran lo que me sobra, eso que me ha salido que ni es mío ni lo quiero. Normalmente cuando te vas a operar te dan una pastilla la víspera para estar tranquila, yo ni la he pedido ni la quería, pero ojalá lo hubiera hecho, son las cinco de la madrugada, no puedo dormir. No me siento especialmente nerviosa, pero después de dar mil vueltas en la cama he desistido, imposible dormir. Si por lo menos estuviera Miguel estaría dándole la chapa, pero nada, estoy más sola que la una dándole vueltas a todo lo que se me ocurre. Hay que pasar el rato de alguna manera.

Decía una concejala, de no sé donde ni me interesa, que han operado a su padre y que en el hospital no había botellas de agua mineral ni mantas. Vamos a ver señores ¿desde cuándo la seguridad social regala botellas de agua?   Yo bebiendo agua del grifo y sin enterarme ¡qué fuerte! Como es que  no hay mantas, ¿Qué han hecho con ellas? Se las habrán llevado a casa. Con la que está cayendo, con las carencias graves que hay ¿qué clase de persona con dos dedos de frente puede soltar tal estupidez? Eso que es concejala. Así nos va.

Ayer me llamó una amiga toda indignada, esto es el mundo al revés  decía. Resulta que el perro de su vecina, con la que no se habla, cada vez que se asusta por algún motivo salta a su terreno. Ella que es buena gente y compasiva no le da importancia, pobre animal dice. Ayer a demás de entrar en su terreno el animalito vació su intestino sobre el césped. Llamó a su vecina, pues el dueño de su casa es un gato al que tuvo que encerrar en la habitación, pues las relaciones entre los dos animales no fluyen como debían. Yo también tengo gata y la chulita de ella se pasea delante del perro vecino con el rabo todo tieso y no pasa nada, se toleran mutuamente. Pero en este caso no es así, llama a la vecina puesto que es imposible sacar al animalito del terreno, para que venga a por él. Dice, llega la tía, maldito perro, ya le he dicho a mi marido que quite el banco para que no pueda pasar a tu casa, pero no me hace caso. Mi amiga le quita importancia, no pasa nada, el animal está asustado, no pasa nada, lo que realmente me preocupa son las condiciones en las que está el perro. ¿Cómo dices? Contesta la vecina, que ha hecho caca en mi jardín, contesta mi amiga evitando la discusión. ¿tengo que limpiártelo? Dice la vecina toda enfadada, por supuesto, contesta mi amiga, no pensarás que lo voy ha hacer yo. Toda enfadada la vecina limpia la suciedad del perro. Al día siguiente mi amiga va al café de las doce, es la comidilla el pueblo, la vecina va contando que la a obligado a limpiar la caca del perro que estaba en su casa. ¿Cómo es posible esto? Dice toda enfadada, intenta dejarme mal a mí. No le des importancia le digo, todos nos reímos de ella, de sus payasadas, solo te llega los comentarios mal intencionados. Dice que la he humillado, se humilla ella sola, le digo, no le des más importancia de la que tiene. ¡Todo el mundo habla de mi carácter! Dice toda indignada. Son solo cuatro, el problema es que chillan mucho y parece que son más. No hagas caso. Si es cierto que vivimos en un mundo que parece que está al revés.
No se cuando publicaré esto aquí no hay wuffi ¡vaya hospital! ¡Qué fuerte! ¡Mira que no tener wuffi! Mantas si que hay, agua del grifo, si la quiero de botella me la compro. Lo único que pido es que los médicos tengan el material necesario para poder hacer bien su trabajo. Si todo va bien mañana en casa. Necesito un abrazo ¿me lo das? No quiero admitirlo pero estoy acojonada.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN

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