martes, 31 de julio de 2012

SÍ O SÍ


Ha pasado toda la mañana en el hotel conmigo, es la primera vez que lo hace, rara vez aparece si no es por algún motivo en concreto, casi siempre cosas del ayuntamiento, cierto es que cuando hay algún tema no es necesario que él venga, hasta me lo podía decir en casa, pero me lo entrega en persona, de algo tiene que servir ser la pareja del alcalde, digo yo. A lo que iba, se ha pasado toda la mañana en el hotel, hablando con unos y otros, yo diría que ejerciendo de alcalde más que de mi pareja. Ha sido fantástico, he disfrutado de él, de sus miradas, sus laves caricias. He paseado de su brazo por todos los lados, me he sentido como una señora, como su señora, como si llevásemos toda la vida juntos. Yo he disfrutado, sé que él también.es una tontería mía, pero lo que mola decir, Miguel, mi pareja y alcalde del pueblo. Reconozco que he chuleado un poco, de cara a la clientela queda muy bien, ¡me da una categoría! Yyy ¡una tontería! Sí, me he venido un poco para arriba, ¡con lo triste que estaba! Hasta Andrés se ha reído un par de veces al verme.
Nunca habíamos comido juntos en el hotel, no sé el porqué, la verdad. Tengo la sensación de que hemos avanzado en nuestra relación. Bueno el caso es que hemos comido juntos, en la mesita en la que solía hacerlo con Manuel, un poco apartados de todo el mundo pero observando el ambiente, hasta los camareros han conseguido que me sienta como una reina, supongo que por haber puesto a Nekane en su sitio habré ganado algún punto.
Nada es perfecto. Sé que no se debe fumar en un sitio público, pero estábamos en la calle, apartados de la gente, ¡me ha dado una rabia cuando me a tirado el cigarro que acababa de encender! He esperado al final, justo después del café, si hubiera estado sola, como siempre, hubiera fumado antes del café y después. ¡Me da una rabia que me haga eso! Así que ni corta ni perezosa le he dicho “ahora vuelvo” Y me he ido a fumar un cigarro a la oficina. No lo había terminado y ya lo tenía delante.

-aquí tampoco se puede fumar, apaga ese cigarro.
-¿tienes ganas de discutir?
-no, quiero compartir mi vida contigo, pero como sigas así poco va a durar.
-más vale poco y bien que mucho y mal.
-voy a empezar a controlarte el tabaco te pongas como te pongas.
-¿qué te hace gracia?
Le increpo al escuchar su risa.
-la cara de mala leche que tienes en este momento. Sabes consuerte que tú y yo nos vamos a casar, te pongas como te pongas. Tú vas  a aguantar mi mala leche, como yo tengo que aguantar la tuya. No se te vuelve a ocurrir desaparecer como aquel día, no estás sola. Sé que mi enfado a lo mejor ha durado mucho, pero te he dado la oportunidad de que te acerques a mí. Ahora me rio, pero tiene tela la cosa, me voy a dormir a casa de mi madre como represalia por no pensar en mí , la señorita aparece, se mete en mi cama, porque estaba enfadado, preocupado y acojonado, si no es para reírse y no parar. Podía haberme ido, pero pensé en tus sentimientos, en lo mal que te sentirías si lo hiciera, aun estando enfadado, he pensado en ti.  ¿Sabes todo lo que se me pasó por la cabeza el día que desapareciste de esa manera? No lo has pensado ¿verdad? Se me cayó el mundo encima,  movilicé a medio pueblo para buscarte, no vuelvas a hacerlo, Marian, si te importo lo más mínimo, no vuelvas a hacerlo. ¡Apaga ahora mismo ese puto cigarro! Si quieres fumar, vamos a dar una vuelta, las normas están para cumplirlas, ya no estás sola, no puedes actuar como si así fuera. No puedes hacer lo que te dé la gana cuando te dé la gana, tienes que contar conmigo, con mis sentimientos, si para eso hace falta que nos casemos, lo haremos, necesitas firmar un papel que te comprometa a pensar en mí, lo haremos. ¿Quieres casarte conmigo? Di si y punto, no hay más que hablar.
-No soy muy exigente..
-los cojones
Me interrumpe.
-bueno un poco, pero si me tengo que casar contigo, por lo menos podías pedírmelo de una manera más romántica.
- ya lo hice y me salió mal. ¿Me quieres?
-si
-¿quieres pasar el resto de tu vida conmigo?
-si
-entonces no hay más que hablar,  tienes una semana para rebatirme y no me vale que no lo quieras hacer por miedo a perderme porque si tengo que morirme antes que tu lo haré casados o sin casar. ¿Te ha quedado claro?
-más o menos. ¿Me lo puedes explicar de nuevo?


Hasta mañana. Agur.
MARIAN.
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