lunes, 16 de enero de 2012

ME TIENE HECHIZADA


Es tan expresivo este hombre! Le sonrío viendo el interrogante en sus ojos, mira a su madre y a mí alternativamente.

-queremos hablar contigo

Digo tímidamente. Me siento muy incómoda, percibo la humillación de Rosario, me pongo en su lugar, es duro llegar a depender de los demás.

-igual me he metido donde nadie me llama, pero he despedido a la cuidadora.

-¿Qué ha pasado ama?

-nada grave, hijo, no pasa nada.

-sí pasa, la ha faltado al respeto delante mío, no lo voy a consentir, a demás no es la primera vez, que lo sepas.

-me gustaría saber qué es lo que ha pasado exactamente.

-si vinieras por las mañanas, lo sabrías, como tu bien dices, no se pueden dejar las cosas en terceras personas y olvidarse.

Esto le ha dolido y a mi ver su expresión.

-lo siento, de verdad, Miguel lo siento de verdad, me he pasado veinte pueblos, luego lo hablamos ¿vale? No te enfades conmigo, por favor, solo quiero ayudar.

-sigo sin saber qué es lo que ha pasado.

-nada hijo, no te enfades con ella a actuado de corazón, eso hoy en día es de valorar. Yo no quiero causaros ningún problema, no discutáis por mi causa.

-no tiene nada que ver contigo, ama.

-no, son cosas nuestras, bueno mías. Será que estoy pre menopáusica y hago cosas raras. Me levanto de mal humor y lo pago con él.

¡Me mira Miguel con una cara! Que no se si reír o llorar ¡me dan unas ganas de abrazarme a él! Que me digo ¿por qué no? Si lo estoy desando, sentirme en sus brazos, sentir su protección, su cariño. Quiero que me agarre del brazo, como suele hacer él, me lleve a un rincón y me bese, me aplaste con su cuerpo. Me quito esos pensamientos de la cabeza. La situación no tiene nada de erótica, más bien al contrario.la cuestión es que me gusta muchísimo, esa forma suya de mirarme, aparte de ser guapo y todo lo demás. ¡Le comería la cara a besos! ¡Ahora mismo!

Miro a rosario, para dejar de mirar a su hijo con deseo.

-¿qué hacemos ahora?

-buscar otra chica, no quiero que vuelva esa.

-¿mientras tanto?

-ya me ocuparé yo.

Se ríe haciendo un gesto de que no entiende nada, le sonrío y devuelve mi sonrisa, esos segundos en que nuestros ojos se encuentran, me llenan de vida, de alegría. Me tiene hechizada. Es que es guapo.



Hasta mañana. Agur.



MARIAN

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