domingo, 18 de diciembre de 2011

¡QUÉ DESASTRE DE CASA!


-¿se puede saber donde guardas tu el termómetro?

-no tengo

-¡cómo no vas a tener! ¡Todo el mundo tiene termómetro!

-yo no.

- me pone negra tu pachorra, da lo mismo, ya voy a mi casa. A ver si hay suerte y recuerdo donde lo dejé la última vez que lo utilice. No me puedo creer que no tengas, ¿nunca te tomas la temperatura? Es importante, de verdad, yo alucino contigo, ¿Dónde tienes tú la cabeza? ¡Miguel por favor! ¿En qué mundo vives tú?

-val, vale, ya compraré uno si tan importante es. No hace falta que vayas a por uno, me tomo un antipirético y ya está.

-y ya está no, Miguel, ya está no, hay que saber la temperatura exacta, mañana cuando el médico me pregunte ¿qué le voy a decir? ¡Qué fundamento es este!

- no voy a ir al médico, además ¿Qué más da lo que piense?

-¡hombre que vas a ir! Si hace falta te llevo a rastras. Mañana vamos al médico y punto, sin rechistar.

-consuerte ¿estás nerviosa? No pasa nada, ven siéntate a mi lado, creo que tengo gripe, una simple gripe. ¿Te cuento el chiste?

-no, venga a la cama, a sudar. Te voy abriendo la cama, luego te subo algo caliente para que tomes, un caldo. ¡Mierda! ¿Tampoco tienes naranjas? ¡Qué desastre de casa! Mucho libro y te falta lo imprescindible, está claro me voy a tener que ocupar yo, no sabes cuidarte. Ya no eres un niño, majo, así que se acabó la tontería. ¡A la cama! Ahora mismo subo yo. No me mires así que ya se, estoy histérica perdida, es mi problema y tú te aguantas por desastre.

-estás preocupa.

-¡qué listo! Se dio cuenta, premio para ti.

-no te invito a mi cama porque no quiero contagiarte. Con lo que te he echado de menos.

-vamos a dejar las cosas claras, yo me meto en tu cama, si o si, llevo cuatro noches sin ti, van siendo muchas, que me contagias, pues nos cuidaremos alternativamente, ¿te has enterado? A mí no me rechistes, cuidadito conmigo que estoy menopáusica y ni yo misma se cómo voy a reaccionar, si ya de por si reacciono raro ni te cuento ahora. ¿Tú no te quejas cuando estas mal? No te he oído ninguna queja, lo tuyo no es normal.

-con verte se me pasan todos los males.

-venga, venga, no me vengas con esas ahora, ¡a la cama! ahora subo yo.

-si es que es puro nervio, ¿para qué me voy a quejar si tu lo haces muy bien?

-yo me quejo de lo mío, tu quéjate de lo tuyo.

-¿porqué  cuando estás preocupada chillas?

-¡y yo que sé!

-¿porqué todo lo arreglas chillando?

-¡qué sé yo! ¿Por qué no te has vacunado contra la gripe?

-me ponen nervioso las agujas, prefiero meterme en la cama contigo.

-¡miedoso………! ¡pero qué guapo eres!



Hasta mañana. Agur

MARIAN

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