jueves, 22 de diciembre de 2011

AGUANTARÉ CON BUEN TALANTE LO QUE VENGA


Otra buena noticia a cuenta de estas dichosas fiestas, hay comida en el ayuntamiento, con parejas incluidas, la cosa es que a mi estas cosas antes ya me gustaban, pero llevo mucho tiempo sin hacerlas y no sé si quiero. Esto también va incluido en el paquete, también es parte de su vida y si quiero compartirla con él, tengo que aceptar y adaptarme de nuevo a ese modo de vida. ¡Vaya rollo!

Hoy me he enterado de que preparan esta comida durante todo el año, ponen un dinero mensualmente para poder ir a un sitio elegante como despedida de año.

Para liar la cosa más, han elegido el mismo sitio en el que me casé con Manuel, preparó la boda allí, hizo venir hasta un juez para que nos casara, lo tenía todo preparado. Hoy entiendo muchas de las cosas que hizo y como las hizo, él sabía que le quedaba poco de vida. Fue un día muy especial para los dos, hubo de todo, risas, llantos, riñas, nervios, me enfadé con él no sé cuantas veces y sobre todo muchísimo amor, que no nos faltó en ningún momento. Recuerdo el día como si lo estuviera viviendo ahora. Se me hace un poco duro volver allí.

En mi cabeza está como un buen recuerdo, no lo he olvidado pero ya no duele tanto su ausencia, me alegro muchísimo de haber compartido con él sus tres últimos años de vida, aun sabiendo el final lo volvería a repetir.

Esto es lo que trae estas fiestas, recuerdas más a las personas que se han ido para no volver.

Dejé de celebrar estas fiestas cuando me quedé sola la primera vez, no tenía nada que celebrar, más bien todo lo contrario. No tenía intenciones de escribir sobre estas cosas, pero no voy a poder evitarlo.

Aunque ahora estoy bien, la vida me da una nueva oportunidad, tengo a mi lado un buen hombre que me quiere, que se desvive por mí, no tengo nada malo que decir de la vida que llevo, más bien al contrario, estoy agradecida. Pero he dejado mucho en el camino, mi hija tendría veinte nueve años, fui madre muy joven, a lo mejor ya seria abuela.

Bueno, hay que aceptar la vida como viene, no queda otra. Pero no es justo. Se puede sustituir un hombre por otro, pero un hijo no, no hay nada que supla su falta. Eché mucho de menos a Oscar, maldecí mi suerte por cómo sucedieron las cosas, pasado, asumido, no olvidado pero bien aparcado, eso creo. Eché muchísimo de menos a Manuel, desee morir con él, pasado, asumido, no olvidado pero bien aparcado. Lo que no puedo ni olvidar, ni aparcar por mucho tiempo que pase, es la falta de mi hija, no hay nada que pueda llenar ese vacío.

El volver a celebrar la navidad en familia, me trae muchos recuerdos, buenos y malos, mucha añoranza por lo que dejé en el camino. Encima con suegra nueva, en fin, después de lo vivido es absurdo que mi cabeza forme películas de miedo antes de empezar, por muy desagradable que pueda llegar a  ser, ojalá no, nada va a ser peor que mi pasado. Aguantaré con talante lo que venga, no queda otra. VAN A FLIPAR CONMIGO.

Hasta mañana. Agur.



MARIAN

Publicar un comentario