miércoles, 7 de septiembre de 2011

LLEVO MAL SU FRIALDAD




El principio más profundo del carácter humano es el anhelo de ser apreciado


La cuestión es que cuando estoy con él, con Miguel quiero decir, estoy a gusto, me olvido de todos mis paranoillas mentales, rio, hablo, coqueteo ¡como me gusta coquetear! Sentirme mujer. Ahora que estoy pensando en él, me pongo hasta tonta y todo. ¡Cambia tanto cuando estamos solos! Es cariñoso atento, detallista, ¡me trata tan bien!

Cuando nos encontramos en el pueblo por casualidad, su frialdad al dirigirse a mi me deja mal, no lo llevo bien, si no fuera por las miradas que nos echamos cuando creemos que nadie nos ve, preludio de besos y sonrisas. Me cuesta mucho disimular, él lo hace con total naturalidad ¿estará acostumbrado a hacer estas cosas? Ahora que le conozco en las distancias cortas, si me doy cuenta de muchos detalles, aunque no lo haga abiertamente, se que está pendiente de mi, si llego y él está hablando con alguien, siempre en euskera, cambia al castellano, su mirada, su lenguaje corporal, sus gestos, no van acorde con esa frialdad que intenta aparentar en público.

Cada vez que me ve hablando con alguien que no conoce, en cuanto nos quedamos solos me pregunta quién es y de que lo conozco ¿será celoso o desconfiado?

¡Las miradas que nos echamos! Cualquiera que sea un poco observador, se va a dar cuenta.

Si voy al servicio, él viene detrás, me sonríe, me hace una caricia y se va. Cuando voy a pagar mi consumición,  que siempre es un café o similar, ya está pagada por él.

Siempre espera a que salga yo para salir él, siempre en algún punto del camino hasta casa me lo encuentro, si voy en coche me hace parar, si cree que nadie nos ve me besa.

Si estoy con alguien me llama por teléfono. Si paso por el bar sin fijarme si está él, me llama para que vaya. Si entro en la tienda, él va detrás.

Sí, yo creo que está pendiente de mis movimientos, pero me cuesta muchísimo hacer que no pasa nada entre nosotros.

Cualquiera que nos preste un poco de atención se tiene que dar cuenta. No disimula tan bien como él se cree.

¿por qué haremos estas tonterías? No tiene sentido.



Hasta mañana. Agur.

MARIAN

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