miércoles, 17 de agosto de 2011

SIN ELECTRICIDAD ¿Dónde CARGO EL MOVIL?

Lo importante no es lo que nos hace el destino, sino lo que nosotros hacemos de él
 Florence Neightingale


Ha amanecido lloviendo ¡qué pena! El cielo está negro como el infierno ¡qué frase más fea! He abierto toda la casa para ventilar y dejar que entre algo de luz, no llega hasta aquí la electricidad, tarea pendiente que dejó Manuel dijo que se encargaría de ello. Da lo mismo, yo lo haré. ¡Qué susto me he pegado! En la zona de la cocina una sombra, me he acercado, el cara borde apoyado en la fregadera. Para mí que, aunque no lo muestre abiertamente, se ha reído del susto que me ha dado. ¡Será capullo! Le he preparado una silla, para que se siente, ya que parece que estaba esperando a eso, cuando le he visto sentado la que se ha reído he sido yo, lo curioso es que no se cómo lo ha hecho, para cuando he querido darme cuenta ya estaba en el sitio asignado. Su expresión es ligeramente distinta, tiene un pequeño deje de cachondeo, muy sutil, casi imperceptible, pero yo se lo noto. Para mí que se está riendo por dentro. Le he preguntado si va a desaparecer, como siempre ni me ha contestado, no sé de qué me extraño. Me he alegrado de verle.

Aquí sí que no hay nada que hacer con mal tiempo, he dedicado la mañana a limpiar un poco, para cuando me he dado cuenta el cara borde había desaparecido ¿cómo lo hará? Nunca me doy cuenta de cómo lo hace ¿se cubrirá de humo como los magos? ¡Qué chorrada! Estos tontos pensamientos son el fruto del aburrimiento. Voy a dedicar el día a holgazanear, de vez en cuando viene bien, no a menudo ni todos los días, solo de vez en cuando.

Me ha dado por pensar ¿qué pensará el hijo de Miguel? Le ha tenido que extrañar el encargo de su padre, a lo mejor no, igual tiene por costumbre preocuparse así por los vecinos. ¿Habrá ido a preguntar a alguien más qué tal van las cosas? Si es que no sé nada de él, de sus costumbres, de su vida diaria, solo sé sus horarios, nada más. ¿Cómo  haría yo para enterarme sin que nadie se mosquease por mi curiosidad? El número de teléfono que me ha dado ¿será el particular o será el de trabajo? ¿Dónde se ha ido de vacaciones? Lo imagino en la playa, pero no le pega, este tira para el monte como las cabras, lo mismo que yo. Son conclusiones mías, porque no tengo ni idea.

Me ha llamado Luisa extrañada por mi ausencia, ya lo esperaba, esta no cuenta, lo mismo que Andrés, que también ha llamado.

Tengo un pequeño gran problema, ¿Dónde cargo el móvil? Como no lo enchufe al cara borde, a lo mejor sirve para eso. Manuel cargaba baterías en el coche, pero mi piti- piti, no tiene toma de mechero, a las malas puedo acercarme a casa de Carmen y enchufarlo allí. Ya veré de momento me quedo aquí, tengo comida para dos días, luego ya se verá. ¿Qué será de Carmen? Desde el funeral no la he visto, he venido varias veces a la cabaña pero no he ido a su casa, no me apetecía. Ya no tiene a Manuel para chincharme ¡los mosqueos que me habré pillado con la tontería!

No me ha llamado nadie más ¡qué poca gente se acuerda de mi!, a lo mejor es porque yo tampoco me acuerdo de ellos, va a ser eso. Empeñarse en llevar una vida solitaria, conlleva estas cosas. En fin.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

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