sábado, 27 de agosto de 2011

¿QUÉ PUEDO HACER PARA RESOLVER ESTO?



"Una vez despertado, el pensamiento no vuelve a dormitar."


¿Qué podemos hacer para resolver esto? Porque algo deberíamos hacer, así no puedo seguir y tú tampoco, chico, tienes que estar cansado, vamos digo yo. Le he dicho a Oscar esta mañana. Ni me ha contestado. Ahora que se que es él, la cosa cambia, antes no le daba importancia, o no demasiada, a ver un tipo en mi cocina, ahora me siento incomoda. Tengo que ponerlo punto y final a este tema, pero aun no sé cómo, sigo teniendo el mismo problema que cuando vivía, no soy capaz de hablar con él. Una cosa si me llama la atención, esos ojos son suyos, la mirada sobre todo, pero el físico no, la leve cojera que le vi en la cabaña, también es suya, el cordón de cuero que lleva en la muñeca, no, el pendiente tampoco. ¿A ver si no va a ser Oscar? Aunque no fuera, está claro que mi conciencia no está tranquila respecto a él, algo tendré que hacer para solucionarlo.
Me he levantado con Miguel en mi cabeza ¡vaya lio de hombres que tengo!¡qué manera de complicarme la vida! sí que me gustaría averiguar qué es lo que quiere de mi, si es que quiere algo, después de la mirada que nos echamos el otro día creo que las cosas han quedado un poco más claras, atracción física hay, eso ya lo tengo claro. El problema está en que yo no busco solo cama, eso no me va, a mi un hombre me tiene que aportar algo más que un revolcón, ahí es donde empiezan mis dudas con respecto a él. A lo mejor eso es lo único que él busca, pues si quiere algo conmigo se lo va a tener que ganar.
Lo que también es cierto es que mi cabeza o más exactamente mi cuerpo se ha despertado y vaya que una no es de piedra y ante una mirada como la del otro día…… en fin, lo que tenga que ser será. Estoy empezando a tener pensamientos con él que a lo mejor no debería…. Dejémoslo ahí.
Con tanto lio de hombres en mi cabeza e ido a la habitación de meditar, la sensación ha sido distinta a la última vez. Ha quedado claro que las cosas que sentía eran mías, porque ahora que me he despedido de Manuel como debía ser, con un acto de amor, he sentido una ternura inmensa hacia él al acostarme en la que fue su cama de soltero.
El caso es que he podido relajarme preguntar por Oscar y esperar a que los pensamientos acudan a mi cabeza. Hablar, hablar, hablar, es lo único que me viene, cosa que ya sabía, pero se me hace difícil.
Hasta mañana. Agur.

MARIAN



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