domingo, 28 de agosto de 2011

ESTA REBOLUCIONANDO MI CUERPO Y MI CABEZA

Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros

tres dedos te señalan a ti, -
Proverbio Ingles



Oscar sigue observándome mientras desayuno, la verdad es que está empezando a molestarme, no sé si él o mi incapacidad de resolver el tema. Aun y todo sigo preparándole el desayuno.

En el hotel seguimos a tope. Una clienta habitual me he dicho que mi mirada melancólica está cambiando, tienes un poco más de chispa. Nos hemos reído a gusto, no le he contado los motivos, seguramente porque ni yo misma los sé, entre atrás cosas. En la charla a salido Manuel, no me ha molestada ni incomodado, me he reído. Dice que supo que se había enamorado por el cambio de sus ojos, su expresión y sus camisas. ¡Qué verdad! Fue de las primeras cosas que hice con él, cambiar todas sus camisas. ¡Lo que nos hemos reído a cuenta de mis montones de ropa! Sus camisas fueron a parar al montón de con un poco de suerte se olvida, lo conseguí.

Ya llegó mi coche nuevo, me siento rara, tengo que hacerme a él, no lo siento como mío, debo tener una fijación con los coches, es como con los hombres tengo que sentirlos míos, no me gusta cambiar, más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer, perdón, esto no vale para Manuel, fue lo mejor que pasó por mi vida. El caso es que a los hombres intento tratarlos bien, pero a los coches los maltrato, no los cuido nada, soy una autentica dejada, me cuesta hasta limpiarlos, al final pago para que me lo hagan, la limpieza digo. En fin, lo que yo quería decir es que para probarlo como Dios manda lo he metido por esas pistas a medio asfaltar que tanto me gustan, esta es la prueba de fuego para un coche, la ha pasado. Cuando recupere a mi PITI-PITI, lo usaré solo para pasear, para lucirme con él.

Me relaja muchísimo el sonido del agua, meter los pies en el agua del rio, me he tumbado con los ojos cerrados, el sonido del agua al correr hace que entre en un estado de paz interior, solo que hoy echo de menos compañía, imagino que estoy con Miguel, que charlamos y reímos. ¡Últimamente me mira de una manera! Está revolucionando mi cuerpo y me cabeza.

De lo que yo imagino a la realidad hay una gran diferencia, si es cierto que su mirada ha cambiado, pero nada más, nuestras charlas son banales.

Esta tarde le voy a echar una mirada que se va a enterar.



Hasta mañana. Agur.

MARIAN

Publicar un comentario