viernes, 26 de agosto de 2011

¡ES MÁS SOSO!

El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido -
Arthur Miller


Oscar sigue en mi cocina, le he preparado el desayuno como a él le gustaba,  tostada con mantequilla y todo, desde que se fue Manuel no había vuelto a hacer una tostada, mira eso tenían en común, a los dos les gustaba desayunar con tostadas de pan normal. Evidentemente no le hace caso al desayuno. ¡Qué difícil se me hace! Sigo sin saber qué decirle,  si por lo menos hablase él, debe ser un castigo porque en vida no callaba, hablaba muchísimo.



Sigue haciendo muchísimo calor, en el hotel la piscina estaba abarrotada, solo se veían cabezas, Miguel me aconsejó que aprovechando las obras la agrandase, que Manuel algo le había comentado al respecto, cosa que yo no tenía ni idea, por cierto. Para octubre empezaremos con la obra.

Hablando de Miguel, ayer me echó una mirada, de esas que revolucionan todo tu cuerpo, no bajé los ojos como otras veces, aguanté su mirada hasta el final, a ver si se da por aludido.

Al mediodía he ido a comer al pueblo, no le he visto por ningún lado, una pena, es lo que hay.

He cogido el bikini y me he ido hasta la poza a darme un baño. A la vuelta me lo he cruzado, como todos los días.

-¡hola!

-¡hola!

-sales desasido pronto de casa con el calor que hace.

-ya, si que hace mucho calor.

-si quieres podemos andar juntos, más tarde se va mejor.

-como quieras.

-¿a las seis?

-mañana a las seis delante de mi casa.

-hecho.

¡Es más soso! Si no fuera por su mirada, diría que es muy frio, muy seco. Su mirada me confunde.

¡A la! yogur, abrazo a la almohada, a falta de algo mejor.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN

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