jueves, 4 de agosto de 2011

MI FANTASIA



Llegamos a amar nuestro deseo, y no al objeto de ese deseo

Ahí viene Miguel, lo tengo justo en frente. Es once años mayor que yo, tiene dos hijos. ¿Se dará cuenta de que lo observo? Ya sé un montón de cosas sobre él, hace un muchos años que lo conozco pero hasta ahora no le había prestado demasiada atención, simplemente era el alcalde del pueblo y el hombre con el que llevo muchos años cruzándome y poco más. Desde luego tiene cierto parecido con Manuel, no solamente en el físico, no sé porque siempre los e relacionado, de lo demás no puedo hablar, porque no lo conozco, se que está separado y que según se cuenta fue él, el que tomó la decisión. Ya sé que mi búsqueda de Manuel es absurda, que no hay dos personas iguales, pero es lo que me ayuda a tirar para adelante, me alimento con esa fantasía. Necesito vivir con esa ilusión esa fantasía que me hace creer que a lo mejor algún día me lo encuentro en otra persona. Sigue estando muy presente en mis pensamientos, sé que tengo que dejar el pasado de lado,  vivir lo mejor posible el presente, pero se me hace muy difícil, así que como entretenimiento lo busco.

-Aio, Marian.

-agur, Miguel.

Yo creo, serán cosas mías, pero en esas decimas de segundo en que nuestras miradas se cruzan, ahora es distinto. Todo lo que se de él, es superficial, cosas que cuenta la gente, así que seguiré manteniendo las distancias, prefiero seguir con esa fantasía de que a lo mejor es otro Manuel.

Necesito alguien con quien hablar, entre otras muchas cosas echo muchísimo de menos las charlas con él, pasábamos horas y horas hablando.

Normalmente la caminata me ayuda a cansarme a llegar a casa comerme un yogur y a la cama, pero hoy mi cerebro sigue funcionando, mandándome recuerdos como cuchillos que se me clavan en el alma, seguiré andando un rato más, no me apetece llagar a casa  encontrármela vacía y no tener a nadie a quien esperar.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.
Publicar un comentario