miércoles, 10 de agosto de 2011

¡LO HA VUELTO A HACER!


El cara borde lo ha vuelto a hacer, él se lo ha buscado, no le he dirigido la palabra, he vuelto a media mañana y he quitado todas las sillas que rodean la mesa. ¡A mí me va a venir en ese plan! Según quitaba las sillas no podía parar de reír. A ver donde se sienta ahora, que no se le vaya ocurrir  tener el morro de sentarse en mi silla, que lo levanto, como hay un Dios, que diría Manuel. ¡Cómo echo de menos sus expresiones! Era único. Cambio de tema. Solo un inciso, no había nadie que dijera con tanta gracia ¡“los cojones”! Le salía de dentro.

En el hotel han ido mejor las cosas, está claro de que para que te respeten no puedes ir de guay. Aunque si  he de ser sincera, es lo más fácil, prefiero que haga otro de malo, pero bueno es lo que hay. Me vendrán bien estos días para afilar las uñas, hacia mucho que no lo hacía.

El día ha sido tan tranquilo que casi me he aburrido, ha hecho tan buen tiempo que a la hora de comer el comedor estaba casi vacío, me he quedado para hacer bulto. La camarera que me ha servido ha sido muy fría conmigo, muy distante, ha conseguido que me sienta incomoda, que pase esta semana rapidito, por favor. Aunque creo que las cosas no van a ser igual que antes ¡que les den! Cada cual en su sitio.

Después de comer me he dado una vuelta por las instalaciones, hay que hacer alguna obra, la zona de los vestidores en las piscinas está un poco fea. Era algo que Manuel pensaba hacer, tirar todo y modernizar un poco la zona, se ha quedado pequeña, da mala imagen, cuando vuelva Andrés comenzaré a organizar el tema, si hay suerte antes del invierno empezamos las reformas.

He ido al pueblo de al lado y me he comprado un bikini que no creo que llegue a utilizar porque cuando me doy un baño en el rio, siempre es fruto de un impulso y no suelo ir preparada, no estaría de más que lo metiese en la mochila que llevo cuando voy a andar, por si me da por báñame, no ocupa mucho.

Hoy no he visto a Miguel ¡qué raro! De vez en cuando hay un día que desaparece, voy a observar si se cumple con asiduidad, solo por saber. Me han dado tentaciones de dar una vuelta por el pueblo, para saber si está allí, pero estaba cansada, así que yogur y a la cama, que mañana será otro día.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.
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