lunes, 29 de agosto de 2011

EMPECEMOS POR EL PRINCIPIO


El que quiera dar algo, que tenga cuidado de que los que acepten sean capaces de comprender cuál es el sentido de sus donaciones
Friedrich Nietzsche



Ya sé porqué estas aquí, le he dicho a Oscar, por la cantidad de cosas que no te dije, esa es mi asignatura pendiente contigo. Deberíamos empezar por el principio. Primer pecado no confesado, me quedé embarazada porque dejé de tomar las pastillas y no me atreví ha decírtelo. Nunca te lo conté, ahora ya lo sabes, esa niña fue lo mejor de nuestra relación ¿estarás de acuerdo en eso no? No me ha contestado.



He descubierto porqué Miguel suele faltar de vez en cuando a sus caminatas. Reunión de comisiones, me ha dicho. Ya he contado que este pueblo es muy pequeño, somos ochocientos y pico, no recuerdo el pico, censados. Hay seis concejales, de tres partidos distintos ¡somos un pueblo muy dividido! Pero a pesar de ello, en el ayuntamiento, según Miguel, hay muy buen ambiente, dice que eso es bueno, que la diversidad de opiniones aporta mucho.

Me ha invitado a cenar, he quedado a las nueve.

He ido a andar sola, he parado a charlar con María, su marido está en el hospital, ella está muy triste, pero no pierde su sonrisa.

-últimamente se te ve mucho con el alcalde- me ha dicho de buenas a primeras.

-sí, hemos hecho amistad- le he contestado intentando quitarle importancia.

-es un buen hombre, la gente confía en él. Su ex mujer es mi sobrina.

-no lo sabía.

-está muy arrepentida de la separación dice que se siente muy sola.

-son cosas que pasan.

-¿hay algo entre vosotros? Y perdona mi intromisión.

-no hay nada más que amistad ¿porqué se separó de él?

-fue él el que pidió la separación, a mi sobrina le llegaban rumores y le hacia la vida insoportable, falta de comunicación diría yo que fue el causante de la rotura.

-ya. ¿Solo eran rumores? Tengo entendido que algo sí que debió pasar.

-no, Miguel nunca ha sido mujeriego, si llegó a pasar algo, seria porque estaba harto de ella. Es un buen hombre, Marian, no lo dejes escapar.

-ya.

Me he despedido y me he ido. Me he alegrado al saber que no anda detrás de todas las faldas que pasen por su lado, no lo conozco pero eso me había parecido, si no fuera por su mirada, diría que es un hombre muy frio.



Hasta mañana. Agur.



MARIAN

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