viernes, 5 de agosto de 2011

DOS FRASES Y UNA SONRISA



Tú tienes el control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se trata de no demostrar tu molestia, sino de hacerlo mesuradamente, sin después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol

Hoy he soñado con Manuel, hemos paseado de la mano por la playa, he sido precioso, no he visto su cara, pero sé que era él ¡cómo le echo de menos! ¡Dios! ¡Qué lástima! Lo del paseíto por la playa, lo planeamos un montón de veces, pero nunca lo hicimos, siempre pasaba algo que lo impedía. Cambio de tema.

El tiempo va mejorando, menos mal, ¡vaya ruina de verano! Tres reservas que había para agosto se han cancelado, no me extraña, sé que esas plazas se ocuparan pero da pena. Había quedado con el comercial de una agencia de viajes, ha anulado la cita. Como no tenía nada especial que hacer me he ido al pueblo de al lado a tomar un café, por pasar el rato. Me he encontrado con Andrea, que hacia muchísimo que no veía, me he alegrado de verla, me cae bien, todo ha ido de maravilla, hasta que ha salido Manuel en la conversación ¿no se darán cuenta que no necesito que me recuerden cosas de él? Sé que lo hacen por bien, por eso evito ir al pueblo, ya vale con mis recuerdos, no necesito que nadie los mencione. Hemos quedado en llamarnos para quedar otro día, pues va a ser que no.

En el banco me he encontrado con Miguel, no sé el motivo, pero me he puesto nerviosa, es guapo cuando sonríe, le he correspondido igual, he bajado la cabeza y he salido.

De vuelta de mi caminata me lo he encontrado como todos los días, hoy me ha sonreído de nuevo.

-¿todo bien?

-todo bien.

-aio, Marian.

-agur Miguel.

¡Bien por mí! Dos frases y una sonrisa, vamos mejorando.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN
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