sábado, 14 de mayo de 2011

HABLEMOS


Sentada en una roca, fuera de la cabaña, dándole vueltas y más vueltas al tema “Gema”. Me pongo mala solo de pensar que ha estado con ella, que la ha deseado, ha estado con muchas mujeres, todas las que ha podido, como él dice, pero esta se me atraganta, serán cosas mías, pero me supera. Solo imaginarme mirándola como lo hace él cuando quiere tema, se me revuelve el estómago, me entra una rabia ¡Dios! La tengo atascada, atragantada.  Sé que no tiene sentido, pero me dan unas ganas de irme y castigarle, una chorrada, pero es lo que siento, él no tiene la culpa, todo esto pasó antes de que yo le aceptase en mi vida, ya lo sé, si no hubiera sido tan pava, me hubiera dado cuenta antes de lo que me estaba perdiendo, menos tiempo hubiera estado con ella. ¡Mierda! la cantidad de bobadas que estoy pensando, voy a ver si se despierta, así dejaré de pensar en estas cosas, lo voy a despertar, que me aguante un rato, ya son las nueve de la mañana, a despertarse, tanto dormir, ¡ni hablar! Voy a tocarle los huevos un rato, como diría él, y no literal ¡eh! Bueno a lo mejor sí, ya se verá.
-¿qué haces cachorrita?
-tocarte los huevos.
-¿estás aburrida? ¿Qué hora es?
-las once de la mañana, te has saltado tu protocolo.
-¿tan tarde? No ha sonado el despertador.
-lo habrás puesto mal.
-¿qué ronda por tu cabecita?
-¿porqué preguntas eso?
-te conozco como si te hubiera parido, maja, suéltalo, ya que no me vas a dejar dormir.
-ya es hora de levantarse.
-los cojones.
-hazme un sitio, que la cama es de los dos, egoísta.
-ven aquí, a mis brazos, que yo te protejo de todo, ven aquí cachorrita.
Dios qué a gusto, no hay mayor placer que estar  rodeada por sus brazos, por su cuerpo, no puedo permitir que esa entre en su vida de nuevo.
-dime qué pasa por esa cabecita.
-nada importante.
-si a ti te preocupa para mi es importante.
-no quiero que veas a Gema.
-no está en mis manos, no seré yo quien la busque.
-ya.
-Marian, ojalá no la viera, pero si es así, da lo mismo ¿qué es lo que temes?
-estuviste mucho tiempo con ella, te puede tentar de nuevo.
-no tiene nada que me interese, nunca me ha interesado, he estado con ella por interés, creí que había quedado claro.
-no te enfades conmigo, por favor.
-me duele que no confíes en mi, te he dado muestras suficientes de mi lealtad, de mis sentimientos, no sé qué más puedo hacer.
-le sé, lo siento ya sé que son cosas mías.
-deja de martirizarte con ella, pasado Marian, los dos tenemos un pasado del cual no podemos deshacernos.
-tiene una buena delantera.
Manuel rió a carcajadas.
-silicona.
-¿a si?
-si
-yo no sabía eso, entonces tendrá unos pechos perfectos.
-artificiales, como ella, se ha hecho la liposucción varias veces, tiene tendencia a engordar, pero no tiene fuerza de voluntad para cuidarse con la comida.
-eso tampoco lo sabía. Yo fuerza de voluntad ya tengo.
-no tienes porqué compararte con ella.
-No lo puedo evitar.
-da lo mismo lo  que yo pueda decirte ¿verdad?
-te equivocas, para mi es importante hablar de ello, nunca he expuesto tan abiertamente mi inseguridad y mis miedos.
-entonces sigamos hablando.
-si
-soy adulto, busco algo más que sexo en mis relaciones, y la única que me da lo que necesito eres tú.
-eres sexualmente muy activo.
-todo lo que he podido, que no significa todo lo que hubiera querido, que quede claro, me gusta el sexo, pero contigo, lo que siento al hacerlo contigo, no lo he sentido con ninguna, no lo hacemos más porque tú eres una sosa, y que sepas que soy mucho más celoso que tu.
-no creo.
-sí, no te digo nada porque veo tu actitud para los demás hombres, eres fiel por naturaleza. El marido de la innombrable te come con los ojos, cualquier día a lo mejor tengo unas palabras con él, no entiendo porqué le saludas.
-que no me hable con su mujer no tiene que ver nada con él, de todas formas no me gusta, quizá lo haga para darle por saco a su mujer, no me acerco a él a más de dos metros, nunca me ha gustado ese chico.
-por eso nunca te digo nada, porque mantienes las distancias con él, y con todo el mundo, me gusta que seas así.
-ya sé donde quieres ir a parar, no es lo mismo.
-yo diría que sí.
-por muchas tonterías que me puedas hacer él u otro cualquiera, nunca me iría con ningún hombre, pero no porque te sea fiel, que también, si no que no me apetece, solo te quiero a ti. Los hombres sois distintos.
-no nos juzgues a todos igual, no es justo, las mujeres sois igual de desleales que los hombres, sois más discretas, yo he tenido relaciones con mujeres casadas.
-ya, tienes razón.
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