domingo, 15 de mayo de 2011

CARMEN

CARMEN

-¿Sabes lo que me apetece?
-qué
-podíamos ir a hacer una visitita a Carmen y su madre.
-como quieras.
-estas de un apático, espabila hijo, ¡qué soso! ¡Por Dios!
-he venido a no hacer nada.
-lo de no hacer nada es un poco relativo, algo tendremos que hacer para pasar el rato ¿no te parece?
-pues estoy a gusto sin hacer nada, aquí sentado tocándome los huevos.
-pues yo me aburro. Vamos a ver a Carmen, cuidadito con lo que haces ¡eh!  Haber donde miras, para mirar ya tienes mi trasero, cuidadito eh…….
-los ojos están para mirar, los traseros también. Si no estoy mal informado, creo que andan por aquí Alfonso y Asun.
-ya me gustaría verles, podemos comer con ellos.
-como quieras.
- Deja de decir como quieras, discúteme un poco, no seas tan aburrido.
-vale…
-vale QUE, dime algo, pesado
-vamos porque si no me vas a dar el día ¡pesada!
La bienvenida fue apoteósica, besos, abrazos, desde luego se alegran de vernos, no hay duda, aunque a mi tanto agasaja miento me agobia. Duró poco la atención, a los pocos minutos, ya estaba sentada ella sola con el café,  es lo mejor del sitio, pero sola, observando como Manuel se pavonea y como Carmen coquetea ¡con mi hombre! Sintiéndose completamente ignorada por todo el mundo ¿ha sido idea mía la de venir aquí? En fin, no voy a darle más vueltas, voy a saborear este delicioso café. Carmen está enamorada de Manuel, vamos no hay duda, pero bueno, es el típico enamoramiento platónico, es lo que quiero pensar,  el capullo de mi marido lo sabe, por eso se pavonea delante de ella, ¿no habrán tenido algo? No le veo con Carmen, pero vete tú a saber, a falta de pan buenas son tortas, se lo preguntaré, si, si, tanta tontería me carga ¡será posible! De verdad que me pone negra, es con la única que actúa de esa manera, voy a dejarlo, me da lo mismo. Qué risa más tonta, por favor, negra me está poniendo, en fin, déjalo que disfrute con la tontería.
-hoy vienen a comer Alfonso y Asun- decía María, la madre. Que disfrutaba tanto como la hija de la presencia de Manuel.
Conmigo no hace esas cosas, que conste que nos reímos muchísimo juntos, pero esa tontería, en serio, parece un gallo, este ni se acuerda de que estoy yo aquí, en fin que le vamos a hacer, la idea ha sido mía, ahora no puedo protestar. No voy a decir nada, tranquilo puede estar, pero que conste que vamos a tardar mucho en volver, si, si. Bueno por lo menos hablan en castellano, ya es algo, aunque no sé, porque para oír tanta tontería, casi mejor no entenderles, me está poniendo negra.
Tan absorta estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta de la llegada de la pareja  ¡Qué exageración!  Se levantó a saludar a los dos minutos estaba sentada con Asun, saboreando otro café.
-tienes aspecto de estar sexualmente satisfe..- les entró la risa a las dos.
-no me puedo quejar, tú tienes cara de llevar un rato escuchando a mi suegra y mi cuñada.
-pues sí, menos mal que el café es bueno.
-nos ignoran completamente, vamos a dar una vuelta, déjalas que cacareen.
-yo pensaba que me lo hacían solo a mí.
-solo les interesan los hombres.
-los hombres en general o Manuel en particular, me parece que Carmen está enamorada de él.
-siempre lo ha estado, pero tranquila, él solo se ríe de ella.
-se pavonea parece un gallo.
-Vamos camino de Galicia a pasar quince días, nos hemos desviado para que el niño vea a su mamá.
-yo me libro, como no tengo suegra.
-menos mal que yo la veo poco, nos íbamos a llevar fatal.
-que corra el aire, cuanto más lejos mejor. ¿Sabes algo de Gema?
-¿sigue molestando?
-un poco. ¿Tienes un cigarro?
-sí, toma. Pasa de ella.
-lo intento, siempre acaba apareciendo.
-mira, ahí viene Manuel.
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