viernes, 18 de marzo de 2011

LO SIENTO

Antes  de que saliera del bar fue corriendo tras él, le sujetó del brazo.
-por favor, vamos a hablar. Siéntate un momento conmigo, por favor.

El contacto con su piel desnuda, hizo que necesitara un abrazo urgente de él, podía sentir su nerviosismo, la energía que corría a través de ellos y su mirada sobre ella.
-termina lo que estás tomando, vámonos de aquí.
-no me apetece, vamos.
-no sé qué es lo que haces conmigo.
-pasa algo raro entre nosotros.
-me tienes embrujado, creo que lo único que pasa es que nos queremos y no podemos vivir separados.
-estamos conectados, siempre pasa cuando te enfadas conmigo, ¿te molesta?
-no, nena, estoy encantado, un poco dolido en este momento. Nunca he creído en estas cosas, pero ahora además de creer, estoy encantado de que me esté pasando a mí. Sin ti, no soy nada. Haría cualquier cosa por ti. Lo dejo todo por estar bien contigo.
-no es eso lo que quiero, ni seria sano.
-entonces dime qué puedo hacer, vivo para ti, cada cosa que hago, la hago pensando en ti, intento que tu vida sea lo más fácil posible, no confías en mí, eso me duele, no sé qué más puedo hacer. Vamos a casa.
-no, a casa no, quiero estar a solas contigo.
Evitó su mirada.
-¿ha pasado algo con Nekane?
No supo que contestar, no quería mentir, pero tampoco decir la verdad.
-vale. Vamos a dar una vuelta por el monte ¿te apetece?
-hace un día precioso para eso.
-podíamos comer, yo no he comido, te he engañado, he estado en casa esperándote.
-yo he esperado en las ventas.
-vaya par de gilipollas.
-¿estaba Nekane?
-sí, ya he tenido unas palabras con ella.
        - ¿qué ha pasado?
-eso te lo cuento luego, tu primera maja, estoy esperando a que hables.
-¿sabías que ella existía?
-sabia que Amaya tuvo otro hijo, lo sé porque cuando mató a mi hijo la busqué, ya sabemos lo que pasó, pero no sabía que era mío, ni que era una chica, me desentendí, dije si mi hijo ha vivido mal este también. No lo justifico, y menos sabiendo lo que se ahora, es lo que hay.
-Si te soy sincera me da lo mismo, no me importa lo que hayas hecho antes, el problema es mi cabeza, se inventa historias.
-ya que te inventas cosas, ¿porqué no haces que sean bonitas?
-porque eso no necesito inventármelo, ya lo tengo. Que sepas, que ella ha hablado mal de ti, pero te he defendido, no pienso consentir que nadie hable mal de ti.
-lo sé, eres capaz de sacarle los ojos a cualquier tipa, que diga algo de mí o me mire más de la cuenta, lo que no logro entender es por qué le das la vuelta al asunto y luego vas a por mí, no tiene sentido.
-ya, eso ya son los desvaríos de mi cabeza, ya te lo a vise, ahora ya no puedes hacer nada.
-si puedo, esta mañana me has pillado en un mal momento, si cuando has venido te hubiera abrazado, nos hubiéramos evitado el mal rato, lo siento no he sabido estar a la altura.
-no me digas eso que me haces sentirme muy mal.
-también te digo, que si hubieras sido tu la que me hubieras abrazado, el resultado hubiera sido el mismo.

-pues para el puto coche y abrázame.
-no hables así, no te pega. ¿Por qué no le coges el teléfono a tu hermana?
-porque es una pesada ¿te ha llamado?
-sí, preocupada, Marian no puedes hacer eso, si alguien se preocupa por ti, no puedes ignorarle. Llámala.
-luego la llamo.
-no, ahora.
-ya está el mandón, ¡qué no me mandes!
-no me queda más cojones, que hacerlo, llama
-mira quien me va a llamar a mí la atención por mal hablada, el que pone los cojones y los huevos delante de cada frase.
-llama y no desvíes la conversación, que te conozco. Tu eres muy lista pero yo más.


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