martes, 8 de marzo de 2011

¿ADIOS A GEMA? ¿SERA LA DEFINITIVA?

Marian tenía delante su plato de sosa lechuga, se estaba cansando ya de tanta lechuga, miraba con envidia el plato de alubias que Manuel se estaba comiendo la mar de a gusto, untando trozos de pan, debo necesitar ya una buena comida, no es normal que me este comiendo con los ojos las alubias, ¡que no me gustan! Bueno un poco si, tienen una pinta buenísima, podía quitarle un pedazo de chorizo, está hervido, poca grasa tendrá, y un cachito de morcilla, ¡que mal voy! La morcilla ya me gusta, además es de arroz ¡qué buena! Lo malo es que como le meta el tenedor en el plato me va a dar la chapa con la comida, ¡pero que a gusto se está comiendo mi morcilla! Como no espabile me quedo sin nada.
-¿me das un pedacito de morcilla? Pequeñito, solo un poco para probar.
-no que engorda, come lechuga.
-egoísta, solo piensas en ti, por un cachito de nada.
-¿te vas a saltar esa dieta absurda que te has puesto? No me lo puedo creer, que falta de voluntad, con lo buena que está la lechuga.
-me estoy muriendo hambre, y tu vacilandome, ¡qué poca consideración! ¡Glotón! El pan engorda muchísimo.
-¿quieres un pedazo untado en mis alubias?
-si, un pedazo de morcilla y otro de chorizo, acompañado cada cosa con su correspondiente pedazo de pan, un poco de vino para acompañar estaría bien.
-resumiendo, lo que quieres es comerte mi comida.
-en este momento con el hambre que tengo, soy capaz de comerme una vaca, al poder ser hervida, para que engorde menos.
-¿qué hacemos con la lechuga?
-cométela tu, no dices que está buena, pues para ti.
-¡provocadora!
-¡glotón! Comparte, lo tuyo es mío y lo mío también.
Manuel hizo una seña a un camarero para que se acercase.
-Tráenos otro plato de alubias.
-dile a Ángela que Manuel tiene hoy mucho hambre, que la lechuga está muy buena.
-¡mujeres!
El camarero se fue riendo.
-este chico es majo ¿cuándo hay que renovarle el contrato?
-el mes que viene.
-pues hazlo.
-¡qué no me mandes! ¡Que manía! Como se le ocurra chivarse a Ángela, no se lo renuevo. Entre tu a ella, vaya chapa que me dais con la comida.
Al momento apareció Ángela con una fuente bien llena de alubias.
-¿me llevo la lechuga Marian?
-¿me has puesto bien de chorizo y morcilla?
-más que de alubias.
-vale, llévatela.

Ángela y Manuel rieron a carcajadas.
-¿de postre arroz con leche? Está como a ti te gusta.
-eres mala.
-no, soy cocinera.
-¿le has dicho a Ángela lo de la comida familiar de mañana?
-no, ya he cambiado de planes.
-tengo cosas que hacer, luego me decís lo que sea.
-ya no puedes cambiar, piensa antes de hablar.
-haber si no voy a poder cambiar de opinión, mira este.
-me apetece una comida familiar, Nekane tiene que conocer a la familia.
-a la tuya, vale.
-a la tuya también, no te hagas la tontita, que te veo, tengo ganas de ver a tus hermanas.
-y eso porqué
-por que son tus hermanas, de los demás no hablo, como no los conozco.
-sinceramente no me apetece nada, no tenía que haber dicho eso ¿porqué no pasamos?
-porque ya va siendo hora de que conozca a tu familia al completo. Así que empieza a llamar, organízalo.
-luego llamo.
-no, ahora, que te conozco, que yo te vea.
-no me gusta nada cuando te pones en plan mandón.
-eres mi mujer y tienes que obedecerme.
-lo llevas claro, con piedra dura has dado, no me toques las narices, se me están atragantando las alubias.
-para, nena, ya nos estamos enfadando, comete a gusto mis alubias, te vendrán bien, tanta lechuga no te deja pensar.
-¿qué me dices de Gema?
-está clarísimo tenido ahí a Nekane, por interés, esperando sacar algo de mí, que no ha conseguido, cuando tú has aparecido en mi vida a tirado la toalla.
-¿nunca has tenido interés por ella, por llevar una relación estable?
-no, sinceramente la he usado, es la típica tía con la que puedes pasar un buen rato, es jovial, está bien para una noche de copas, alguna cosita más, hasta ahí ya llegado mi interés por ella, ella lo ha intentado engancharme de todas las formas posibles, pero nunca ha cuajado nada. ¡Que hija de puta! Yo siempre he pensado que la utilizaba a ella, lo cojones, a sido ella, la que me ha utilizo a mí. Solo espero que el dinero que le he dado por lo menos en parte haya llegado hasta Nekane. Esta clarísima la relación con Amaya, se conocerían en algún burdel, como si lo viera, esta ha sido puta, seguro, conmigo se ha comportado así, un poco cara me ha salido la hija de puta. Lo que ella no esperaba es que tu aparecieras en mi vida, ahí es donde se le ha descuadrado todo, mira que ha intentado separarnos, nos ha hecho mil perrerías, yo la he ido dejando hacer solo por llegar a saber la relación que existía con Amaya, pero como tú eres como eres y las cosas podían acabar mal entre nosotros, cosa que no iba a consentir, llegó un momento que no la dejé ni entrar en el hotel,  como no ha podido conmigo ha ido a por ti como último recurso para intentar romper la relación- Manuel rió a carcajadas-  con piedra dura a dado, como tú dices, menuda es ella- volvió a reír mientras acariciaba su mano- tiene que estar que se come los hígados, ella que esperaba un ataque de celos, o vete tú a saber qué, todavía no se qué es lo que te dijo, se ha encontrado con que tengo a mi lado la mujer más maravillosa del mundo, que no solo no me ha dado la espalda sino que encima a aceptado a Nekane con total naturalidad. Espera que la pille, me va a oír.
-yo preferiría que no la vieras. ¿Tú crees que merece la pena? Termina ya de una vez la relación con ella.
-dejé de follarmela cuando tú me dejaste entrar en tu vida, no he tenido más relación con ella que cama, con lo cual mi relación con ella, hace mucho que acabó.
-no hables así, me pongo mala solo de pensarlo.
-no tienes nada de qué preocuparte, con lo que me a costado llegar a ti, la espera a merecido la pena, no voy a permitir que nada ni nadie se meta en medio, y esa menos.- selló sus palabras con un largo beso, donde consiguió que perdiera todos los miedos, donde se sintió la mujer más querida del mundo, la única que ha llegado a invadir su corazón y su vida.- ahora, cariño, eres tú la que debes de sacarla de nuestra vida, yo ya la saqué hace mucho, despídete de esa sombra negra que aparece sobre tu cabeza cada vez que reaparece en nuestra vida.
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