domingo, 6 de marzo de 2011

ACLARANDO DUDAS O IGUAL NO

Estaba acostada, la cara apoyada en su espalda, escuchando su respiración. No tenía un sueño tranquilo, se agitaba, hablaba, no conseguía descifrar sus balbuceos. Le pasó el brazo abrazándolo con fuerza, ayudándolo a salir de ese mal sueño.
No había pegado ojo en toda la noche, bueno, había merecido la pena el café causante de su falta de sueño, aunque pensándolo mejor, podía haberse tomado otra cosa, el resultado buscado con ese acto, hubiera sido el mismo aunque su taza hubiera estado vacía. Sonrió al recordar esos momentos, parece mentira ¿y si todo fuera un bonito sueño? ¿Y si algún día vuelvo a despertar sola en mi cama? Ahora estoy bien despierta, con el lobo a mi lado, bufando como un descosido.Volvióa abrazarle con fuerza, Manuel agarró su mano.
-¿estas despierta?
-si.
Se dio la vuelta y la envolvió en sus brazos, cerró los ojos disfrutando del contacto, recreándose de la calidez de su piel, dejándose mecer por su respiración, sintiéndose protegida y querida. Manuel volvió con su sinfonía de aullidos, luego dirá que no ronca, la madre que lo parió. Voy a controlarle el tabaco, nunca lo hago, tengo que conseguir que deje el tabaco completamente, antes no fumábamos ninguno de los dos, o más bien lo habíamos dejado los dos, hasta que empezamos a estar juntos, hemos vuelto a caer los dos, ha sido un año, bonito pero difícil, con muchas pruebas, nos ha servido como escusa para coger el dichoso cigarro, pero le quiero a mi lado muchos años y en buenas condiciones, así que le voy a declarar la guerra al tabaco, si, ya ha llegado el momento.
Escuchó ruidos por la casa, será Nekane, seguro que tampoco ha dormido mucho ¡pobre! ¡Qué jodida es esta vida! La escuchó bajar las escaleras y se levantó.
-Buenos días Nekane.
-buenos días
-has madrugado mucho, ¿no has dormido bien?
-no, por lo que se ve, tu tampoco.
-pues no, me tomé un café de más.
-ya – contestó haciendo un gesto que ella interpretó como que los había oído.
¿Cuándo aprenderemos a ser más discretos? En fin, ya no se puede hacer nada.
-¿un café?
-¿no tienes alguna otra cosa? ¿Cola cao o algo así?
-si, voy a preparar el desayuno.
Nekane encendía un cigarro.
-¿fumas mucho?
-solo cuando tengo tabaco.
-quédate con ese paquete, voy a declararle la guerra al tabaco, Voy a intentar que deje definitivamente de fumar, ¿le has oído roncar? Parece un lobo.
Nekane sonrió.
-no lo hace de esa forma todos los días, tranquila, yo creo que ayer dejó sin tabaco al estanco, se lo fumó todo él solito.
-tu también fumas.
-si, pero voy a dejar de hacerlo.
-no sé qué es lo que hago a qué, no sé porque me he dejado convencer.
-yo estoy contenta de que hayas venido y Manuel también. No te quedes con lo que te hayan podido contar de él, o con la imagen inicial que te haya dado, ve más allá, se lo merece. Quizá al principio cueste un poco, es normal, tu por lo menos sabias que él existía, él no tenía ni idea de ti.
-¿se sabe qué pasó con mi hermano?
-¿no sabes nada de la historia?
-tía Gema nunca me quiere contar nada. Cuéntamela tú.
-no, eso tiene que hacerlo él, no me gustaría meterme ahí, él te la contará, lo malo es que con la cantidad de años que han pasado todavía le sigue doliendo.
-¿lleváis mucho tiempo juntos? ¿Tenéis una hija?
-¿de dónde te has sacado lo de la hija?
-ayer m equivoqué de habitación, en la que entré está decorada por una chica joven.
-Es de Haizea, es mi sobrina, sale venir  de vez en cuando, pensaba llamarla hoy para que venga a comer mañana y os conozcais.Llevamos un año juntos, pero como si llevásemos toda la vida.
-se os ve bien, no sé, me da la sensación de que lleváis muchos años. No el llame si no quieres igual me voy hoy.
-¿porqué?
-no sé qué pinto aquí, le debo dinero y no sé cómo voy a pagárselo.
-por el dinero no te apures, no creo que le importe demasiado, quédate una semana. ¿Tienes donde ir?
-¿os ha contado Fermín de donde me sacó?
-si.
-¿no os importa?
-no, todos podemos pasar malas epocas, ¿porqué lo hiciste?
-necesito dinero, tengo que comer todos los días, estoy cansada de pasar penurias.
-entonces has llegado al sitio adecuado, tu padre te puede dar trabajo.
-¿a qué se dedica?
-tiene dos hoteles, uno en propiedad, y el otro alquilado, puede ayudarte, dale la oportunidad.
-Buenos días chicas.
Manuel entraba en la cocina, no le habían oído, a veces parece que anda de puntillas, no le oigo. Tenía muy buena cara, es guapo, muy guapo, el hombre más guapo del mundo.
Se sentó a su lado dándole un sonoro beso en la mejilla.
-¿habéis desayunado?
-no, te estamos esperando, no hemos puesto a hablar y se me ha ido el santo al cielo. Ya que no nos has dejado dormir, prepáranos unas buenas tostadas.
-¿yo?
-si, nos has dado la sinfonía del lobo en celo, llamando a la loba.
-yo no ronco.
Nekane  rió a carcajadas.
-cualquier día le gravo.
Un tenso silencio se apoderó de la estancia, decidió retomar la conversación donde la habían dejado.
-Dice Nekane si es inconveniente para nosotros saber de dónde la a sacado Fermín,
- no des tantos rodeos, nena, se llama comisaria, todos pasamos malas épocas ¿Cuál es la tuya?
-mi vida entera es un mal momento, encima me acabo de enterar que tengo un padre con pasta, cuando resulta que la mitad de las noches duermo en la calle, que tengo que robar para comer.
-no intentes reprocharme lo que haya pasado en tu vida, no soy responsable, ¡qué tenga yo que oír eso!  Mi vida tampoco ha sido un camino de rosas, todo lo que tengo me lo he ganado, nadie me ha regalado nada.
-dicho lo cual, empezamos de nuevo, dejemos el pasado un poco de lado. Los dos sois victimas, así que está de más reprocharos nada.
Volvió a crearse otro incomodo silencio. Va a ser mejor que me vaya y los deje hablar a solas.
-Cuéntale tu historia, que sea ella la que juzgue. Me voy a la oficina un rato, a media mañana vuelvo.
-¿tienes algo importante que hacer? Hoy es sábado.
-no, darme una vuelta, controlar que todo se haga bien, como tu sueles decir.
-quédate, luego vamos los dos, necesitamos un moderador.
-¿sabéis cual es vuestro problema? Que va a resultar que sois iguales, ya estáis aprendiendo los dos a llevaros bien, me parece que ninguno de los dos estáis acostumbrados a dar explicaciones, pues ha llegado el momento. Me quedo, pero vamos a dejar las cosas claritas, no voy a intervenir hasta que no vea sangre en la cocina, esto yo ya lo he vivido. Al final vuestro mal carácter puede que me rebote a mí, no tengo la menor intención de dejar que eso pase ¿os ha quedado claro a los dos?
-¿El es el culpable de mi mal carácter? ¿De qué todo el mundo diga que soy intratable?
-a lo mejor si, será cosa de los genes, ya estáis aprendiendo a ser un poco más humildes los dos y a intentar llevaros lo mejor posible, no hay duda de que sois padre e hija.
-vaya mediador que nos hemos echado.
-es lo que hay.
-unos llevan la fama y otros cardan la lana.
-luego dirá que los bordes somos nosotros- dijo Nekane apoyando a Manuel.
-Voy a llamar a Haizea para que me ayude ¡vaya fin de semana que me espera! –Dijo riendo- mañana tenemos comida familiar, sin rechistar Manuel que te estoy viendo el gesto, a callar.
¡Vaya subidón me acaba de pegar! Veremos como acaba la cosa, me estoy poniendo tonta, algo se está moviendo en mi cabeza ¿yo he dicho que comida familiar? ¿Por qué habré dicho eso? Odio las comidas familiares, se me ha ido la olla por completo, haber cómo lo arreglo.
-empieza a contar la historia, ha preguntado por su hermano.
-Conocí a Amaya  con diez y siete años, yo tenía diez y nueve, Nochevieja del 1981.
Marian no conocía ese dato, empezó a sentirse fatal ¿porqué la vida era tan mierda? ¿Casualidad? ¡Madre mía!
-Donde os conocisteis- preguntó Marian.
-En Penélope.
- esa noche yo también estaba allí –soltó a bocajarro, casi echándole en cara que se enrollara con Amaya, no tenía sentido, como muchas otras cosas.
Se miraron los dos intentando adivinar los pensamientos ajenos.
-conversación pendiente- dijo Manuel por fin.
Sin saber muy bien porqué se puso muy nerviosa, el erizo de su estómago, comenzó a hacer de las suyas. Se quitó el tema de la cabeza y escuchó la conversación.
-A los dos meses de empezar la relación se quedó embarazada, puede sonar raro, pero me casé convencido deseando ser padre intentando ser buen marido, dejé los estudios, ese año estudiaba en el politécnico- dijo mirando a Marian.- Pero ella no, cuando el niño tenía seis meses desapareció con otro, yo me quedé con el niño, jodido, pero más por orgullo que por otra cosa. Reapareció cuando el niño tenía cinco años, hubo una relación de cama, solo una y parece ser que metí gol de nuevo. Volvió a desaparecer, pero se llevó a David con ella. Cinco años más tarde tus difuntos abuelos vinieron con la noticia de que los dos habían tenido un accidente y los dos habían muerto. Fermín es abogado, ya lo has comprobado, me ayudó a saber la verdad, el niño, estaba enterrado en Bélgica.
-yo nací en Bélgica-interrumpió Nekane
-ya lo había imaginado, tendrías unos cuatro años cuando pasó aquello, ella no murió, lo hizo poco después, de ti no he sabido hasta ayer. Esa es la historia a grandes rasgos.
-Tía Gema me dijo que ella se fue de tu lado porque la maltratabas.
-¡será hija de puta! Deja de llamarla tía, porque no lo es, ni creo que se haya comportado como tal. No se que es lo que pinta en todo esto, pero lo averiguaré. A lo, mejor si lo se.
-La herencia, mira por donde sale.
-¿de qué habláis?
-de la herencia de tus abuelos.
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