domingo, 6 de febrero de 2011

capitulo 85 VERGUENZA

Estaba tendida en la hierba, absorbiendo con agrado los primeros rayos de sol, cuando el astro calienta pero no quema. Le encanta tomar el sol de Marzo, es el preludio de una nueva temporada, Acabará asqueada del sol, como todos los años, huirá de él, como de una llama que la abrasa. Pero ahora siente como el sol la llena de energía. Está tan agusto que cierra el libro para quedarse adormilada.
Algo se interpone entre los rayos gratificantes y ella, entreabre los ojos.
-¿qué haces? Me estás dando sombra.
-te vas a quemar.
-déjame que estoy muy agusto, ya te encargarás tu de darme crema si me quemo. Túmbate a mi lado.
-no tengo la menor intención de quemarme.
-¿has terminado de partir la leña? Te sienta muy bien esa visera que llevas, qué guapo es él! Túmbate conmigo, charlamos un rato.
-vale, pero a la sombra.
Se tumbaron debajo de un árbol.
-me vendría bien una ducha, estoy sudada.
-esa es la consecuencia de pasar mucho tiempo al sol.
-tu también estás sudando – dijo acariciando su mejilla.- le ha dado el sol ¡qué guapo estás!
-¡zalamera¡
-¿has terminado de cortar la leña?
-si, ya tienes un buen montón para quemar.
-¿has terminado de quemar tus revistas?
-me he deshecho de todas, he quemado a todas esas guarras.
-mejor.
-no las necesito, te tengo a ti.
-mejor.
-¿estás bien?
-más o menos. Estaba toda animada a hablar, pero me cuesta muchísimo, siento mucha vergüenza.
-cuando lo saques te sentirás mejor. ¿Sabes que no ye voy a juzgar vedad?
-lo sé.
-que lo que tú y yo hablamos no va a salir de aquí, confía en mi.
-ya.
-dime la primera palabra que venga a tu cabeza, lo que sea.
-vergüenza.
-nadie dijo que fuera fácil.
-provocación.
-¿crees que lo que pasó lo provocaste tu?
-evidentemente no, no tengo las ideas claras, no sé lo que pasó.
-da lo mismo, estamos hablando de tus sentimientos, damos por hecho que algo pasó ¿tienes dudas?
- no, o si, no lo sé, es que no tengo una imagen clara en mi cabeza ¿y si no fue así?
-te niegas a ver la realidad, duele ,para ti es más fácil pensar que es algo que tu cabeza a creado, pasa de ello, ahora nos da lo mismo. Hablemos de lo que pasó ayer. ¿Qué senias?
-deseo hacia ti, quería acariciarte, que tú me acariciaras, no podía dejar de pensar en hacerte el amor, hasta ahí todo normal- dijo sonriendo- me encanta hacer el amor contigo, me hace sentirme especial,- desvió su mirada, no podía seguir hablando.
-¿Qué te impedía acercarte a mi?
-no lo sé.
-vamos a averiguarlo ¿te parece?
Hizo un gesto con los hombros.
-di lo primero que venga a tu cabeza.
-Prohibido.
-¿a quién as deseado que para ti estaba prohibido?
-a mi padre.- agachó la cabeza.
-¿querías ocupar el puesto de tu madre?
-si, la odiaba , por su culpa mi padre dejó de hacerlo.
-hacer qué.
-ya lo sabes.
-¿tu lo tienes claro?
-si
-¿Qué te hacia?
-me tocaba y a mí me gustaba., fue mi madre la que acabó con ello, nos vio y le dijo que si volvía a hacerlo desaparecería con nosotras.
-¿qué edad tenias para tener tanta malicia?
-¿cómo?¡qué dices! Cómo una niña de cinco años va a tener malicia, yo no buscaba sexo¡ por Dios!¡cómo puedes pensar eso! Yo solo quería estar con mi padre, que me dedicase esos momentos.¡mierda!
-tu madre interpretaba aquello, como que tu buscabas a tu padre para que te tocase.
-no lo sé, ¡ya vale! Estoy asqueada, ¡estoy harta! No son más que conjeturas, no tengo la certeza.
-sigues negándote a verlo.
-¡déjame en paz! Me voy a dar una vuelta- se levantó acelerando el paso, para salir lo antes posible.
-¡Marian!
Hizo un gesto para que la dejase en paz.
-¡nena! Vístete antes de irte.
Entró en la casa dando un portazo, sabía que Manuel no tenía la culpa, pero necesitaba estar sola. Salió y sin mirarle se alejó de la casa.
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