sábado, 8 de enero de 2011

capitulo 73 ¿A QUIEN PROTEGES?

-eres como todos,no piensas mas que en el sexo.
-tu eres la que has querido hacerlo, yo te he dicho que no era el momento adecuado,
-me lo has dejado claro, no te has dejado ver hasta que te han podido las ganas.
-no seas mala, nena,lo unico que he hecho a sido ceder a tus deseos, he hecho lo que tu querias.Me encanta hacer el amor contigo, no tienes ni idea de lo que significa para mi, sentirte mia.Eres tu la que ha utilazado el sexo, yo no.No me acuses de algo que no he hecho.
Le dieron tentaciones de pegarle, estaba rabiosa, a la vez se sentia muy bien en sus brazos,era un mar de contraciciones.
-analicemos lo que sientes en esta momento,nena,hablame.
-siento rabia, te pegaria ¿por qué tienes que alejarte de mi? ¿porqué cedes a mis deseos?
-yo no me alejo de ti , eres tu, te lo he dicho un momntóm de veces, solo me veras cuando tu quieras,Has provocado buscando sexo y ahora te sientes mal¿qué hubiera pasado si no hubieras conseguido lo que buscabas?
-hubiera sido peor.
-eso ya me lo imagino. Entonces que quede bien claro que ha habido sexo por ti, no me metas en tus juegos.Yo te he hecho el amor porque te quiero, porque deseo tenerte a mi lado, pero que te quede muy clarito, que si yo no quiero, por mucho que me provoques tu o cualquier otra no hay sexo, lo hemos hecho porque tu querias, no por mi.Ahora vamos ha hablar de lo que sientes.
-me siento sucia, he utilizado mi cuerpo como una puta rastrera.Lo siento no puedo seguir hablando.
-di lo primero que te venga a la cabeza, aunque no tenga sentido, esfuerzate un poco ,nena, pon de tu parte.
-no puedo pensar.
-no te atreves a decir lo que piensas,dilo y descarga,
-no estoy segura,no se si es cosa de mi cabeza.Solo tengo una imagen y un comentario.
-cuentame la imagen.
-no puedo lo siento, tengo dudas.
-¿quieres que lo diga yo?
-¡ni hablar!
-¿de qué te avergüenzas?eras una niña muy pequeña ¿te gustó?
-¡ya vale!
-¿porqué le protejes?
-me protejo a mi,no a él.
-¿ah sí? ¿Cargando tú con la culpa?
-ya sé que no es culpa mia, si es que pasó lo que pienso,
-según tu forma de reaccionar se podría decir que el problema radica en lo que hiciste después ¿Me equivoco?
-no lo recuerdo, con lo cual, estamos hablando por hablar.
-No fue solo tu tío el que abusó de ti ¿Me equívoco?
-ya sabes que no, lo de mi tío es lo de menos, eso fue relativamente fácil. El no es el problema,
-no digas quien pero dime cual es el problema.
-¿qué parte no has entendido sobre lo de que no puedo hablar?
-no lo entiendo.
-¡es muy fácil! cuando hablo de mi tío, para empezar está muerto y encima era un indeseable, con lo cual si alguien se entera no creo que le extrañe. Ahora es distinto.
-te duele más.
-¡coño! Se ha dado cuenta. Está vivo, puedo hacer mucho daño ¿No lo entiendas? No se puede acusar a nadie solo con un vago recuerdo, que encima no sé si lo ha creado mi cabeza. A veces pareces bobo.
-si te sientes mejor atacándome, hazlo.
-me pones enferma, Manuel, eres un capuyo,¿porqué me dices esas cosas? ¿Para qué me sienta peor?
-Todo lo contrario te estoy ofreciendo mi hombro.
-no me estás ofreciendo nada, no juegues conmigo.
-en fin, hablemos de algún otro tema sin resolver.
-¿Cuál? Como tengo tantos podemos elegir.
-de tu padre por ejemplo.
-¿a qué viene sacar a mi padre ahora?
-elige tu otro, tu misma.
-¡qué cansino eres!
-ya, ¿a que me quieres igual?
-no estoy segura.
-¿ah no? yo diría que sí, estas tan coladita por mí, como yo por ti, no me puedes engañar, mírame y dime que tienes dudas.
-ya sabes que no- dijo mirándole a los ojos.
-¿sabes lo que me apetece hacer ahora mismo?
-qué, cansino.
-besarte.
-¿a qué esperas?
-a que me des tu permiso
Acercó su boca a él, que reaccionó al instante.Haciandola sentir, mil sensaciones, con ese roce de sus lenguas, mientras la abraza con tanta fuerza que siente pertenecer a su cuerpo, mientras acaricia su cara o su cabeza. Su corazón late desbocado, se fortalece con   el amor que mana de él, no hay sexo pero si instinto de posesión, sintiéndose tan cerca de él que nota el fluir de la sangre por sus venas, sintiendo la emoción compartida de volver a estar juntos, en esa intimidad que sólo pueden sentir dos corazones que se anhelan, dos cuerpos que se necesitan, dos mentes deseosas de compartir las mismas emociones.
Manuel se separa un poco de su boca, buscando sus ojos.
-abre los ojos, nena, déjame que vea el calor de tu mirada.
Abre los ojos buscando los suyos, hay tanto amor y tanta dulzura que no puede evitar ponerse a llorar, sin saber muy bien porqué.
Manuel vuelve a abrazarla con fuerza, transmitiéndole toda su fuerza y dejando que  saque toda  la amargura que lleva dentro, si no es posible con palabras por lo menos en forma de llanto. Un llanto que sale de dentro, que empieza muy suave como un simple desahogo de húmedo de sus ojos, pero que acaba siendo desgarrador, una súplica desesperada  de su mente pidiendo ayuda, desmontando todas las murallas que ella construye para protegerse que no la dejan ver lo que tiene delante, para no sufrir, pero que en este momento se van derrumbando dejando al descubierto todas sus miserias, sintiendo el muro sobre sus hombros como una losa que la va hundiendo cada día más. D e repente siente rabia, esa rabia que ella se empeña en contener, en enterrar dentro de su estómago y que ahora tiene vida propia y no puede dominarla, que la asusta porque es un sentimiento que tiene enterrado, tiene miedo a dejar de controlar lo, sabe que su rabia está tan latente que va a ser imposible controlarla si la deja salir, que si se deja llevar por ella, puede ser capaz de cualquier cosa, incluso de matar. Se siente indefensa, si deja que salga dejará de ser ella , para convertirse en un ser maligno, deseoso de hacer daño, buscando venganza, ante tantas ofensas dirigidas hacia su persona, lleva toda la vida aguantando maldades, asumiéndolas como un castigo por algo que ni ella misma sabe porqué, asumiendo culpas que no le pertenecen, odiándose a si misma, porque la rabia la siente hacía ella, por no saber defenderse, por no saber poner las cosas en su sitio.
De ahí ese afán se estar sola , esa necesidad de protegerse contra esa vida de mierda que le a tocado vivir, esa necesidad de meterse dentro de ella y no dejar que nadie rompa ese muro ni se acerque a ella, mejor sola, controlando sus sentimientos, no hay emociones pero tampoco hay sufrimiento, no puede confiar en nadie, porque la traicionaran en algún momento, le harán sentirse mal. Pero ahora eso ya no le sirve, porque está Manuel, obligándola a sacar todo lo que lleva dentro ¡mierda! Ahí está el porqué de ese empeño en deshacerse de él, por el miedo a descubrir que esconde su cabeza,  saber cuál es el pecado que ha cometido que no la deja vivir en paz, que la corroe por dentro, ese cáncer que siente que nace dentro de ella, pero que no hay ningún tratamiento para él, que no la mata pero que tampoco la deja vivir.                                                                                                              
Ahora aparece Manuel, para mostrarle que la vida es algo más,  que hay cosas que ha olvidado pero que también forman parte de la vida, que existe el amor, el deseo, la necesidad de compartir  sentimientos ,que la hace revivir, que cuando consigue enterrar tanto su culpa hasta es capaz de disfrutar, pero siempre aparece esa culpa que lo estropea todo, que l hace sentirse tan ruin, que la obliga a meterse dentro de la urna para no ver, no sentir, no sufrir. ¡se está tan bien en sus brazos! ¡ le da tanto sin pedirle nada! Pero la obliga a enfrentarse a sus miedos, ella quiere, pero el miedo no la deja avanzar, la vergüenza no lo deja mirar lo que hay dentro ¡hay tanto amor en su mirada! .El lo sabe todo de ella,  y sin embargo la acepta y la quiere, la apoya y la ayuda.
-¡qué guapo eres!
Manuel le sonríe, ella se queda prendada de esa sonrisa tan franca, que la fortalece y la enamora más si eso es posible.
-tu sí que eres bonita, cariño, eres lo mejor que he conocido en esta vida y en la otra, porque estoy vivo, tu haces que eso sea así, me dejas vivir en ti, para ti.
-pues no vuelvas a desaparecer ¡capullo!- le dice sonriendo.
Publicar un comentario