viernes, 8 de junio de 2012

¿PORQUÉ SERÉ LA ULTIMA EN ENTERARME?


Algo pasa, no sé qué está pasando. Se han despedido dos personas que llevan trabajando en el hotel más de quince años, se han ido sin más. Sé que no tiene otro trabajo. Entiendo que en este momento en el hotel no se gana mucho, pero si se trabaja mucho. Algo se me escapa y no sé qué es.
Estoy en la oficina salgo a buscar a Andrés, quizá él sepa que está pasando. Lo encuentro en la cafetería con cara de pocos amigos, quizá últimamente discutimos demasiado, tengo que hacer algo al respecto, así no podemos seguir. En cuanto me ve cambia su cara intentando disimular, hace mucho que nos conocemos, es como yo, no sabe disimular por mucho que se empeñe.
-¿vienes un momento a la oficina?
Me mira un momento intentando averiguar los motivos, protegiéndose de una posible discusión o eso me parece a mí.
Me fijo en la  cara del camarero, no me gusta su expresión. Algo pasa, seguro que algo se cuece y no me estoy enterando, como siempre ¿porqué siempre seré la ultima en enterarme de la cosas?
Cambio de opinión. Voy a quedarme un rato por aquí. Pido un poleo y me siento con Andrés.
No sé andarme con rodeos así que le pregunto directamente que le pasa.
-esto cambia o me voy.
Suelta él también sin rodeos.
-mi dignidad está por encima del dinero, no voy a permitir que nadie me falte al respeto. Todos estamos haciendo un gran esfuerzo, nadie se queja del trabajo, ni del sueldo. Por eso mismo, exigimos más que nunca que se nos trate con corrección, con respeto.
-lo siento.
-con sentirlo no arreglamos nada. Como no hagas algo para cambiar esta situación en cuatro días os quedáis Nekane y tu solas.
Doy sorbos al poleo sin saber qué decirle, es cierto que últimamente discutimos mucho, pero no diría que hay falta de respeto, ni malos tratos, creo que exagera. Con él con el único que discuto, ¿qué pasa con los demás? No entiendo nada.
-¿necesitas algo de mí? Tengo cosas que hacer.
--no, vete tranquilo.
Contesto humildemente, sintiendo culpable por su malestar, por no saber qué decirle. Me quedo un rato más en la cafetería, observando al personal. Hay mal ambiente, sentada en mí mesa escucho como discuten entre ellos, me acerco y se callan.
Entra Nekane en la cafetería.
-estoy hasta el coño.
-habla bien ¿qué pasa?
-estamos rodeados de gentuza, en vez de agradecerme que les de trabajo, tengo que aguantar malas caras, me faltan al respeto.
Cuento hasta veinte antes de abrir la boca, antes de decirle cuatro cosas y ponerla en su sitio delante de todo el mundo. No sé lo que tiene, pero su forma de ser me saca de mis casillas. Tu eres mi problema, pienso, tú eres la que estás estropeándolo todo. Cayo para no perder el control, no sé que me está pasando en ese momento, pero la agarraba de la camisa y la sacaba fuera del local, como si fuese una bolsa de basura de la que me tengo que deshacer.
-ya hablaremos.
Me levanto y me voy.

HASTA MAÑANA. AGUR.

MARIAN
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