sábado, 9 de junio de 2012

BLA, BLA, BLA, BLA.


Sentada estoy, en la plaza, esperando ver pasar a Miguel, con una tila. Amargada pérdida, con un mosqueo que no me aguanto ni yo. Podría llamarle y decirle que quiero hablar con él, pero no me apetece molestar, ni tengo ganas de esperar a que llegue a casa, así que aquí estoy controlando quien entra o sale del ayuntamiento, haciendo cábalas sobre los motivos de su visita, cualquier cosa me viene bien antes de pensar en los motivos de mi enfado, controlando los bajos instintos de mandarla a freír espárragos, a Nekane digo, cualquier día no me contengo y se entera, como hay un Dios, que me escucha. ¿Qué se pensará que es? Esta de qué va, hace dos días no tenia donde caerse muerta y hoy se cree la reina del lugar, con sus aires de grandeza, se cree muy lista, muy guay. Pues es tonta del culo y lo peor de todo es que me arrastra a mí. Pues se acabó, esto yo lo corto, no sé como lo voy a hacer……….
Hay sale mi chico guapo, levanto el brazo por si no me ha visto, aunque seguro que alguien le ha informado de que estoy en la plaza con una tila y cara de pocos amigos, menudo pueblo es este.
-hola guapo.
-hola cascarrabias.
Cuando estoy de buen humor me hace gracia que me llame así, pero cuando estoy toda mosqueada, me revienta, pero no he venido a discutir con él, así que le lanzo una mirada de cuidadito que el horno no está para bollos, que los quemo y luego le sonrió toda falsa.
 Se sienta a mi lado mirándome de reojo, espera pacientemente a que le suelte cualquier barbaridad de las mías, cosa que no pienso hacer, no he venido a discutir, solo ha hablar con él.
-¿tienes tiempo?
Contesta con la cabeza, poniendo caras tontas intentando hacerme reír, sonrió forzada.
-para ti siempre tengo tiempo. ¿Qué  pasa con Nekane?
Yo flipo, ¡qué asco de gente! ¿Cómo es posible que le hayan venido con el cuento? ¡Si ni tan siquiera hemos discutido! ¡Si me he ido por no liarla! ¡Estas cosas me ponen del hígado! ¡Negra!
-¿en este pueblo la gente no tiene nada mejor que hacer que espiarme?
-¿Quién te espía a ti?
-¡no me vaciles, no me vaciles!

-no te estoy vacilando, solo intento saber qué te pasa, antes de que acabemos discutiendo por cualquier tontería, antes de que digas algo que haga que me enfade, antes de que empieces a auto inculparte e intentes cargarme a mi tu culpa.
-yo no hago eso.
-sí lo haces. Hablamos de los motivos que te preocupan o me voy a trabajar…..
-no te enfades conmigo por favor, hablamos, sólo he venido a hablar. Sé que si hablo contigo sabré que hacer, tú siempre haces que me sienta bien, tu…….
Caya mi discurso poniendo su mano sobre mi boca.
-bla, bla, bla, bla. Ya sé que me quieres un montón, que soy el hombre perfecto, que soy  guapo, etc., etc., luego me recompensas por ello. Preparas una cena especial, te pones como tú sabes que me gusta, de lo demás me encargo yo.  Ahora haz el favor de hablar de lo que te preocupa de verdad, sin rodeos.

HASTA MAÑANA. AGUR

MARIAN

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