viernes, 3 de febrero de 2012

L A HISTORIA SE REPITE


-La historia se repite.

-¿qué es lo que se repite?

-mi mala suerte con la economía.

-cuéntamelo.

-no me interesa el dinero, pero mi vida siempre ha girado en torne al dinero ¿porqué? No tengo ni idea.

-hablemos de ello.

-de qué, ¿de qué siempre tengo el mismo problema? ¿De que cuando creo que mi vida está resuelta siempre pasa algo que lo jode? Estoy hasta el gorro, de verdad. No se si tengo fuerzas para luchar con lo que se avecina, creo que no tengo ni ganas. Ya se lo que me espera, ya lo he vivido, ya he vivido esa angustia a perderlo todo, lo siento no tengo ganas de volver a pasar por lo mismo.

-haz algo.

-¿qué puedo hacer, Miguel, qué coño puedo hacer? La solución sería que el hotel se vendiese de una vez por todas, liquidaría y punto final, me da lo mismo que no me quede ni un duro, de verdad, necesito poco para vivir, ya me conoces, soy muy sencilla no necesito gran cosa. ¿Quién va a meterse en un negocio que por culpa de una mala gestión hace aguas? Dices que no confío en nadie, pues te equivocas confié en Andrés, mira donde me he llevado, a tener problemas y gordos. Estoy harta de verdad, no tengo ni fuerzas ni ganas de emprender otra batalla con la seguridad social ni con haciendo, que me lo quieten todo me da lo mismo. A la mierda.

-cama no te va a faltar, ni comida, ni un polvo de vez en cuando, si hay suerte y estás de buen humor, comida tampoco.

-¿a qué viene esa chorrada? Que sepas que no ha habido hombre que me haya mantenido, siempre me he valido por mí misma, que te quede claro, no acepto limosna, no la necesito. Tengo ovarios suficientes para mantenerme.  Yo no me vendo ni por un polvo ni por nada, que te quede claro, majo, sí que quítate de la cabeza que todas esas chorradas.

-si alguien en tu situación me ofrece cama, comida y un polvo, doy las gracias, no me pongo chula.

-pues yo no soy tu.

--pues sal de mi casa.

-¿cómo?

-que salgas de mi casa.

-adiós muy buenas.

Salgo de la casa pegando un portazo, que quede claro no necesito de nadie, estoy acostumbrada a valerme por mi misma, así mejor nada tengo que agradecerá nadie. A la mierda con todo el mundo, mejor sola que mal acompañada. Que cuide él de su madre, de su casa, de su puta vida confortable, toda para él.

Entro en mi casa, donde la parte de abajo, casi está sin muebles, fría y desamparada ¿Cómo yo? Sola, triste, húmeda, fría……. Han pasado cuatro meses desde las inundaciones, no me he preocupado gran cosa del tema, me doy el impulso y ahí lo dejé, como todo en mi vida. ¿Qué pensaría Manuel si viera la casa? Ese pensamiento me hunde todavía más, ¿qué estoy haciendo? O mejor ¿qué es lo que no estoy haciendo?

Revivo acontecimientos, recuerdos, esta casa es mía porque la deseé, antes de conocer a su dueño, la primera vez que vi esta casa me enamoré de ella, desee vivir en ella, eso me hizo pasar todos los días delante de ella. No fue mi objetivo, todo ocurrió de una forma imprevista, por lo menos para mí, pero lo que sentí cuando Manuel me dio las llaves de esta casa …..¿Cómo he olvidado lo que sentí cuando entre en esta casa? Lo siento, ¡dios! Esta es la casa de mis sueños, así lo sentí cuando entré, ¿qué he hecho? Destrozarla, como destrozo mi vida. ¿Por qué cuando tengo algo bueno en mi vida, lo destrozo, lo rompo? Miguel vuelve a mis pensamientos. ¡Dios mío ayúdame! No quiero seguir pensando. Recurro a las pastillas, me meto en la cama, en una cama que no es la mía, fría, triste, húmeda. Cambio de habitación, entro en la habitación que fue de Manuel cuando era soltero, que yo usaba para meditar, ya no siento nada de lo que sentía cuando entraba en ella, nada de nada, espero impaciente a que la pastilla haga efecto.



Hasta mañana. Agur.



MARIAN

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