martes, 4 de octubre de 2011

A VECES PARA PODER SOBREVIVIR COMEMOS VENENO


He pasado por mi casa a hacer la maleta. Oscar no estaba, era tarde. Han pasado los tres días que le di de plazo para desaparecer, la verdad es que no he hecho nada para resolver lo que sea que tengamos que resolver, pero ojalá no le vuelva a ver. ¡Ya está bien! El pasado, pasado debe de quedar.

Salgo de casa con la maleta, con la tonta sensación de que ya no voy a volver o quizá sea que no quiero volver. Esta casa se me hace grande, oscura, no sé lo que tiene, pero ya no estoy a gusto en ella. ¡Con lo bien que he vivido yo aquí! ¿Qué me pasa ahora? Desde que la vi por primera vez desee tenerla, esta era la casa de mis sueños. En fin, que me voy, ya volveré, no me queda otro remedio de momento. De todos los hombres con los que he estado solo me quedan sus casas ¡qué pasada! O ¡qué curioso! Eso no es del todo real, la primera me costó mucho trabajo, sufrimiento y malos ratos conservarla, lo logré porque en algún sitio debía de estar escrito que así debía ser, la otra me calló sin comerlo ni beberlo, como un regalo de Manuel que a lo mejor presentía que su vida no iba a durar mucho, cambio de tema, no me apetece hablar de eso ahora. Me voy una semanita con Miguel a remojo, todo el día entre chorros, masajitos, siestas. Alguna cena especial, espero, llevo ropa para eso, muchas risas, eso espero, relax, por favor. Aunque con los bocinazos que ahora mismo me está pegando, no sé, a lo mejor tengo que pegarle un par de gritos para que se relaje, aún no lo he hecho pero en algún momento tendré que empezar ¿qué clase relación llevamos que aún no nos hemos enfadado ni una sola vez? Con lo que me gustan las reconciliaciones ¡un morbo!

-ya, ya estoy – le digo dulce y sonrientemente.

-¡venga tardona!

-¿tenemos prisa para algo?

-si, para salir del pueblo y poder comportarnos como una pareja normal.

-eso no lo voy a entender ni aunque haga un máster en sicología. De verdad ¿a qué estamos esperando para hacer pública nuestra relación? ¡Cómo suena eso! ¿Tendremos que hacer una exclusiva? ¿Lo publicamos en el ttipi-ttapa?

-lo que tenga que ser será.

-ya, da lo mismo, tiene su cosa, parecemos amantes.

-si, la verdad es que a veces tiene su cosa, como tú dices, pero a mí me gustaría llegar a algo más, no tengo edad ni ganas de andar jugando a amantes. Bueno una vez de que llevemos una relación normal a lo mejor tengo que buscarme una.

-¿eso porqué?

-eso se supone que hacemos los hombres ¿no?

-nunca me habrás oído decir semejante cosa, yo soy fiel, exijo fidelidad, así que por ahí vamos mal, aunque sea un mal chiste.

-¿eres celosa?

-no digo nada, pero si.

-hay tantas cosas de ti que no conozco, Marian, me gustaría hacerlo. Pero no me lo permites, eso es lo que hace que tenga dudas de ti. No pretendo presionarte, ¿confías en alguien?

-dame tiempo.

-llevo tres mese escuchando lo mismo, no es cuestión de tiempo, yo confió en ti ¿porqué no confías en mi?

-no todo el mundo somos iguales, ni las experiencias en la vida te marcan igual.

-¿qué soy yo para ti? ¿Tu amante? La persona con la que pasas buenos ratos y ya está.

-no, ni mucho menos.

-para que una relación marche como es debido, tiene que haber confianza por parte de los dos, yo te he contado un montón de cosas, yo de ti se muy pocas cosas.

-¿qué quieres saber de mi?

-se que te han pasado muchas cosas, pero no hablas de ello, ni una sola vez desde que te conozco te he escuchado hablar de tu hija, yo tengo dos hijos, te he contado miles de anécdotas de ellos.

-ya Miguel, pero mi hija ya no está.

-¿Dónde está tu hija, Marian?

-ya lo sabes.

-dilo.

-muerta, ya lloré por ello, ya maldecía, no entiendo que es lo que quieres que haga.

-hablar, si es cierto que la lloraste ¿la has olvidado?

-eso nunca.

- nunca te escucho hablar de ella.

-¿qué quieres que te diga? Que a pesar de los años trascurridos, me sigue doliendo, es tan evidente que no hace falta hablar de ello.

-aparte del dolor de la perdida, tiene que haber más cosas, mil vivencias, cuando alguien muere, al cabo de los años recuerdas las cosas bonitas que viviste con esa persona ¿Qué vivencias tuviste tu con tu hija? Da la sensación que estás parada en el momento de su muerte. Hablas muchísimo de Manuel que tampoco está, es curioso que no menciones nada de tu hija o tu primer marido. ¿Qué sientes al respecto?

-muchísima frialdad.

-eso no es normal, eso se llama autodefensa, supervivencia. El problema es que a veces para sobrevivir comemos veneno, eso trae consecuencias ¿me explico?

-perfectamente.

 Hasta mañana. Agur.



MARIAN

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