sábado, 6 de agosto de 2011

¿NOS ENCONTRAMOS EN EL MAS ALLA?

De vez en cuando vale la pena salirse del camino, sumergirse en un bosque. Encontrará cosas que nunca había visto
 Alexander Graham Bell

Hoy llega Nekane, como sabe que me impacienta la espera,  me ha dicho que cuando llegué llegó, sin decirme una hora, es peor, porque me he pasado todo el día pendiente.

El cara borde ha vuelto a cambiar de postura, como siga así va a acabar dándome la espalda, me estoy riendo según hablo de él, hacía tiempo que no lo hacía escribiendo ¿se estará enfadando y esa es su manera de mostrarlo? Como últimamente le ignoro, a lo mejor esa es su forma de comunicarse, ¡habla coño! ¡Di algo!

Ha llamado Luisa, con no se qué de comida de familia aprovechando que viene Nekane, pues va a ser que no, lo siento mucho, pero no me apetece, espero que no se lo tomen mal. Que vaya Nekane si quiere.

El hotel queda un poco apartado del pueblo pero lo hemos vestido de fiesta, Manuel también lo hacía, hoy es el chupinazo, así animamos a la gente a que vaya al pueblo y de paso gasten allí su dinero.

Hoy en mi caminata me he parado a charlar con María, estaba sentada fuera de su casa, es una mujer muy alegre hoy la he visto muy triste. A su marido le han detectado una grave enfermedad, he de decir que su marido tiene ochenta y siete años, un niño ya no es. Ha llorado desconsolada, dice que tiene muy mala suerte que ya van tres maridos a los que entierra. Que ya no está en disposición de buscar un cuarto, que lo que le resta de vida lo va a pasar sola. Si no me lo hubiera dicho llorando creo que me hubiera reído.

Yo, ya voy dos ¿enterraré a un tercero? ¿Cómo puedo pensar eso? Dicen que en el más allá nos volvemos a encontrar, pues vaya lio ¿a quien elegirá María de los tres? ¿Y yo? Mi decisión ya está tomada, pero qué mal rato ¡qué mal rollo! ¿En el más allá no habrá islas desiertas donde poder irte con quien quieras? Voy a dejar de pensar chorradas.

Ahí viene Miguel como todos los días.

-¿todo bien?

-todo bien.

-aio, Marian.

-agur Miguel.

Yo diría que la mirada a durado una decima de según más. ¿Significará algo?

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