lunes, 22 de agosto de 2011

ESTE NO ES MANUEL

Si examinamos los deseos que, por término medio, tenemos en la vida cotidiana, comprobamos que tienen una característica importante: son generalmente medios para alcanzar un fin más que fines en sí mismo
 Abraham Maslow

Salía del hotel, cuando Joxetxo, el hermano de Manuel, me ha cogido del brazo.

-¡no huyas!- me ha dicho

No lo había visto, la verdad. Venía con su pareja, Carmen.

-hazte la cirugía estética, te pareces demasiado a tu hermano, me confundes.

-tendrás que vivir con ello, si tu quieres dejo a Carmen y me lio contigo.

-más quisieras tu.

¿Por qué me dirá esas cosas? Cualquier día le digo que si, a ver que hace. Si yo fuera Carmen, ese comentario me hubiera molestado, eso demuestra que el parecido con su hermano es solo físico, Manuel tenía mucho tacto, ¡anda que no se pensaría muchas veces qué decirme! ¡Le podía caer un chaparrón en cualquier momento! ¡Mierda de vida! ¿Por qué siempre se van los mejores?

-vengo a invitarte a comer.

No me apetecía mucho pero no podía negarme. Manuel hubiera dicho hemos venido, desde el principio nuestro vocabulario cambio, éramos nosotros, para todo ¿me voy a pasar toda la velada comparándolos? Lo que Manuel y yo vivimos es irrepetible, estábamos conectados, solíamos decir, con la mirada nos hablábamos, fue muy especial lo que pasó entre nosotros ¡mierda de vida! este no se parece a su hermano, ni de coña. ¡Dios cómo le echo de menos en este momento!

En la comida, no he hablado mucho, he observado, como  la Carmen esta no espabile lo lleva claro, no me gusta nada como la trata, es un prepotente, da la sensación de que tiene que darle las gracias por estar con él, a esta tengo que darle una charla sobre autoestima, se supone que somos ya familia ¿no? Pues eso. No quiero meterme donde nadie me llama pero en cuanto tenga oportunidad hablo con ella. ¡A mí me iba a tratar así!  No se parece en nada a su hermano, no le llega a la suela del zapato. Él sí que sabía tratar a las mujeres en general y a mí en particular ¡menudo era él!

Me he ido a casa con mal sabor de boca, no les he dicho nada de mi escapada.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

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