miércoles, 15 de junio de 2011

¿UNA CERVECITA?


-¡hola preciosa!

-hola, guapo ¿Dónde andas?

-he parado un momento en el pueblo a tomar una cerveza ¿te apuntas?

-no me apetece, espero en casa.

-¡sosa! No tardare mucho.

-agur.

Pues vaya, voy a echar una partida al parchís mientras viene. ¡Qué vicio tengo! Me encanta el parchís. ¡Vaya, estoy sin internet! Que cuelgue, es lo que tiene este pueblo, que la señal va y viene. Paciencia. ¿Con quién estará? ¿Fermín? Voy a llamar a Luisa.

-¡hola guapa! ¿Qué haces?

-esperando a Manuel.

-Fermín tampoco ha venido, estarán en el pueblo.

-sí.

-como estamos de morros no me ha dicho nada, por cierto ¿sabes si las cervezas se las dan gratis?

-que yo sepa no ¿pues?

-le ha dado por decir que gasto demasiado, que vaya recortando gastos.

-ya sabes como son.

-le he dicho que vaya él a hacer la compra, así sabrá lo que cuestan las cosas, otra alternativa es no comer.

-no es mala idea, así no gastamos.

-me tiene últimamente, asfixiadita, no sé en qué mundo vive. Me voy a declarar en huelga, ni comida, ni limpieza, ni nada. ¿Podíamos irnos un fin de semana las dos solas por ahí?

-bueno….

-¡chica qué sosa estás!

-tengo intenciones de ir a Burgos a ver a Nekane, a lo mejor voy mañana.

-te acompaño, podemos pasar un par de días por allí, llamamos a Asun.

-ya hablaré con Manuel.

-¿le tienes que pedir permiso?

-permiso no, pero en el tema Nekane, prefiero que él esté de acuerdo.

-¿Manuel no te dice nada del dinero? Porque ese es de la cofradía del puño cerrado, igual que Fermín.

-no, la verdad es que no, pero bueno yo lo que hago es hacer la compra con él.

-¿no controla lo que gastas?

-no. Tampoco gasto mucho, siempre que voy a gastar voy con él.

-¿te animas a descansar un fin de semana sin maridos? Donde sea.

-vele.

-qué poco ímpetu le pones, chica ¿todavía no te has cansado de verle todos los días?

-no.

-te vendría bien separarte un poco, anímate.

-ya veremos.

Pues no me apetece, la verdad, esos momentos en los que estoy con él, son tan importantes para mí, aunque no hagamos nada especial, es que no nos hace falta, estamos bien solo con estar juntos, ver su cara, sus ojos, reírnos de cualquier cosa, me encanta oírle reír, tiene una risa contagiosa, es todo lo que necesito para estar bien. Quizás algún día, se normalice todo, quizás tenga ganas de perderle de vista unos días, pero todavía no. No podría dormir sin tenerlo a mi lado, despertarme por la mañana y no verle. No, lo siento mucho por Luisa, pero no, no voy a ningún lado sin él. ¡Con lo que le estoy echando de menos ahora mismo! Sabiendo que lo voy a ver dentro de nada, que en cualquier momento escucho el coche.

Ahí está.

-¡hola gatita!

-hola guapo. Aggg apestas a cerveza.

-nos hemos liado un poco, allí los he dejado, te echaba de menos.

-pues yo estaba la mar de a gusto sola.
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