miércoles, 27 de abril de 2011

TE ECHO DE MENOS

-¡hola guapo! ¿Qué haces?
-limpiando y ordenando, tengo el garaje hecho un desastre.
-estás lleno de polvo.
-quítamelo, últimamente no me quitas el polvo.
-¿qué dices?
-lo que oyes, me tienes desatendido.
-eso no es cierto ¿por qué dices esas cosas?
-¿Cuánto hace que no me esperas de forma especial? Me gusta pensar que haces esas cosas pensando en mí.
-las hago pensando en ti, ¿crees que es casualidad que muchos días lleve solo el albornoz? O que aparezcas justo en el momento en el casualidades de la vida estoy poniendo la lavadora con la ropa que llevo puesta, o cuando me vuelvo muy torpe y las cosas se me caen y al agacharme te des cuentas de lo que me falta, o cuando estoy indecisa sobre que ropa ponerme por la mañana y me visto y desvisto un montón de veces, sabiendo que me estás mirando.
- necesito que hagas esas cosas para mí.
-hago muchísimas cosas para llamar tu atención, para que me mires, ¿porqué  crees que mariposeo tanto delante de ti? Porque sé que me estás mirando y me encanta. Bueno espera me he equivocado, yo no mariposeo, voy de aquí, para allá.
Manuel rió a carcajadas complacido.
-ya sé que últimamente ando muy metida en mis historias,  que igual no estoy tan atenta contigo como siempre, pero sigo deseándote como el primer día, siempre voy a hacer cosas para llamar tu atención, me encanta cuando me miras con esa sonrisa maliciosa que pones cuando te provoco o la cara que pones cuando se supone que me pillas en alguna postura indecorosa, que casi siempre son planeadas, por cierto.
-estoy echando de menos esas cosas, ¿cuánto hace que no te sientas en el sofá conmigo por las noches? Te sientas delante del ordenador, es como si no estuvieras, nena, necesito tus atenciones, me gusta que te quedes dormida en mis brazos cuando estamos en el sofá. ¿Por qué ya no te metes en la cama a la vez que yo?  No me puedo dormir hasta que no me abrazas. Te estoy echando mucho de menos.
-lo siento, no se va a volver a repetir, me paso el día escribiendo sobre ti y luego no te hago caso, cuando eres lo único que tengo en mi cabeza.
-¿nos perdemos por ahí una semanita los dos solos?
-me encantaría, ¿una semanita en la cabaña?
-por ejemplo  o donde sea. Necesito dos días para dejar organizado el trabajo y nos vamos. ¿Me quieres?
-más que a mi vida, eres todo lo que necesito.
-tengo día tonto hoy, necesito ración extra de atenciones. Normalmente te das cuenta sin que tenga que decírtelo.
-ando un poco despistada, ya sabes cómo soy, esta semana de vacaciones, va a ser toda dedicada a ti, te voy a cansar, vas a necesitar otra semana para descansar, no vamos a salir de la cama.
-podemos empezar ahora ¿no tienes una lavadora que poner?
-sí, precisamente estaba pensando en ello, por cierto la tubería del la fregadera está  atascada. Tendrás que desatascarla.
-¿de qué estamos hablando, nena?
-no me mires así, esto…… lo que yo quería decirte es que, bueno ya sabes…
-no sé de qué me hablas, dilo. Te estás poniendo roja, dime lo que estás pensando, me va a encantar.
-es que si me miras así, no puedo, me acabo de meter yo sola en un berenjenal.
-así es, así que suéltalo, no me dejes con las ganas, dilo ¿quieres que haga de fontanero?
-el otro día no se que le hacías al coche, tenias medio cuerpo fuera, se te marcaba todo el paquete, no veas las tentaciones que tuve de ir a tocarte,  me dio un morbo, que no me mires así, me corto.
-joder, nena, no te contengas, coño, eso se piensa y se hace.
-estabas en la calle, cuando sacaste el cuerpo de debajo, tenias la cara un poco manchada de grasa, te hubiera desnudado ahí mismo.
-¿te gustan los mecánicos grasientos?
-no, no te equivoques, me gustas TU, con mayúsculas, estas cosas solo se me ocurren mirándote a ti, no te rías.
-que no me ría dice, mira con lo que me viene ahora, madre de dios, eres lo mejor que me ha pasado en mi puta puta vida, si me rio, claro que me rio, de satisfacción, te echo tanto de menos.

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