jueves, 28 de abril de 2011

AMOR O ENAMORAMIENTO

-¿Quieres conducir tu?
-¿yo? Ni de coña, ¿estás cansado? Tienes mala cara.
-estoy agobiado, necesito desconectar, ¿tomamos algo antes de ir para allá?
-sí, tenemos que pasar por la tienda.
Marian entró en la tienda, mientras Manuel iba al bar. No llevaba cinco minutos cuando Manuel ya se asomaba  por la puerta de la tienda.
-qué ¿tenemos para mucho?
-no, ya voy, es que Idoia se me enrolla.
-ya, ya, no sé que le haces, pero no puede marcharse del pueblo sin venir a verte. ¿Habéis terminado ya de confesaros?
-me ha dicho Marian que os vais a Paris, quince días.
Risas por toda la tienda.
-ya caerá algún día. Vamos  o qué.
-agur a todos, que me voy rumbo a las montañas con Heidi, perdón con Pedro.
-¿quieres un café? – dijo Manuel  ya en la calle.
-no, da lo mismo.
-no se puede aguantar el gallinero que hay en el bar. En este pueblo las putas mujeres se pasan la mañana en el bar, solo les ha faltado preguntarme qué hago a estas horas en el bar y solo.
-eh… ¿qué pasa? En el bar es donde se arreglan las cosas del pueblo, ¿qué te habías pensado? Ni alcalde ni nada, ¿les has dicho porque estabas en el bar?
-no faltaba más que eso, explicaciones les voy a dar yo.
-haber dicho que nos íbamos a Paris, no sabes, Manuel, hay que informar poco y mal.
-de eso ya te encargas tu.
-vámonos que ya veo que necesitas irte de aquí urgentemente. Apaga el teléfono.
-no puedo hacer eso.
-si que puedes, necesitas desconectar, apágalo y dámelo. Ya me encargaré yo, me lo das o te lo quito, elige.
-te lo doy, pero encendido.
-no, me lo das y punto pelotas, ya llamaré un par de veces al día. Si se queman los hoteles, que soplen, si se inundan que naden, clientes incluidos. No puedes seguir con el ritmo que llevas, relega un poco, en una semana no se te va a hundir los negocios, dame ese teléfono, como hay un dios que te lo quito.
Por fin le dio el teléfono, está agobiadísimo, no puede ser, no sé que está pensando, ojalá lo supiera, pero lo que si percibo es su malestar, voy a quitarle lo que sea de la cabeza.
-¿tú estás enamorado?
-¿cómo?
-contesta sí o no, no es tan difícil.
-es que no se si te he entendido bien.
-que te digo, que si estás enamorado.
-supongo que sí, qué pregunta más tonta.
-oye no te pases, lo tienes que tener claro, si o no.
-yo creo que sí.
-no se puede vivir sin amor.
-confundes el amor con el enamoramiento, no es lo mismo.
-¿no?
-no, el enamoramiento dura poco, el amor si es de verdad toda la vida.
-pues yo sí que me siento enamorada.
-no avanzas, yo quiero algo más.
-¡qué dices!, yo estoy enamorada y te quiero, ¿tú no estás enamorado? ¡Vaya! Yo que pensaba tener una conversación tonta contigo, me estás dejando hecha polvo.
-eso es tu inseguridad, no creo que haya dicho nada,  para que te sientas así. No es una conversación tonta, es muy interesante.
-ya no pienso decir nada, haber si ahora va a resultar que tu lo único que quieres es sexo.
-sexo y algo más. La primera vez que me fijé en ti, me gustaste físicamente, no tiene nada que ver con ser guapa o fea, estar buena o no, me llamaste la atención, sin más, entonces solo buscaba sexo, si hubieras estado libre, te hubiera tirado los tejos hasta conseguir mi objetivo. Hasta ahí ¿de acuerdo?
-no me lo contaste así, esa versión yo no conocía.
-Luego a base de observarte, verte por el pueblo, me fui enamorando, cada vez me interesabas más, ya me iba apeteciendo conocerte más de cerca, pero al final todo se reducía a sexo, como no te vi muy interesada, nunca hice nada, observarte, tú me mirabas , me saludabas y punto, seguías tu camino, siempre enganchada al teléfono, por cierto, luego te quedaste sola, la casa cambió, dejaste de mirarme, a mí y a todo el mundo, yo cada día me sentía con más ganas de llegar a ti, de conocerte, me fui enamorando, casi sin darme cuenta. Lo que tiene el enamoramiento es que tienes ganas de sexo, idealizas a la persona, todo es fantástico en ella, en eso consiste el enamoramiento, ni más ni menos, no te deja ver como es la persona en realidad. El amor es mucho más que todo eso, me estoy poniendo tonto, cuando conseguí acercarme a ti y fui descubriendo lo que había detrás de esa pantalla que te pones, fue cuando empecé a quererte, cada cosa que descubría de ti me gustaba, descubrí a una mujer de los pies a la cabeza, eres de las pocas mujeres reales que conozco que es mucho más bonita desnuda que vestida, metafóricamente hablando y físicamente, el primer día que te vi desnuda, ¡madre mía! Me quedé fascinado, no solo porque estuviera enamorado y con  ganas de sexo, lo que esconde esta mujer, pensé. Las mujeres os vestís y os presentáis ante los hombres intentando aparentar, que sois fantásticas, que sois atractivas, todas esas cosas que hacéis para impresionar a un hombre, pero tú eres distinta, hablo desde mi experiencia, no me había enamorado nunca, no soy enamoradizo, tú en vez de mostrar tus encantos, te los guardas, los reservas, solamente los muertas a quien tu quieres, lo cual me encanta, por cierto. Te muestras completamente diferente a como eres.
-¿dices que no estás enamorado? Solo una persona enamorada puede hablar así.
-es amor, no enamoramiento.
-tu confundes el enamoramiento con la atracción física.
-no, yo me he sentido atraído por muchas mujeres, por su físico, por lo que sea, siempre he sido muy sexual, los hombres somos así, como animales, necesitamos copular,  si la hembra acepta, pues ya está, y si no buscas otra. Eso se llama atracción física, o sexual más bien, cuando te enamoras, dejas de fijarte en otras mujeres, o lo haces de distinta forma, en tu cabeza está ella, como me lo pusiste tan difícil, claro que tuve sexo, con cualquiera que cayese, pero en mi cabeza estabas tú. Ahora, eso ha cambiado, sigo mirando a las mujeres, pero se reduce a eso, no me apetece sexo con ninguna, solo contigo, quiero mucho más que sexo contigo, lo quiero todo, quiero mi vida a tu lado, compartirlo todo contigo, necesito tenerte cerca, se reduce a que lo quiero todo de ti.
-yo sigo pensando que estas enamorado.
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