sábado, 29 de enero de 2011

capitulo 79 UNOS DIAS SOLOS

-Necesito irme de aquí.
-¿de qué huyes ahora?
-de nada en especial, o de todo.
-como no te expliques no te entiendo.
-¿no te vale simplemente con que tenga ganas de irme, sin ningún motivo especial?
-tú nunca hablas porque si, todo lo que dices es por algún motivo, aunque sea inconsciente.
-lo dicho, me apetece largarme ¿Qué tal unas vacaciones?
-¿A dónde te gustaría ir?
-no tengo ni idea, lo único que sé es que me gustaría que estuviéramos solos, ¿no sabes de ningún sitio donde podamos pasar unos días tranquilos? Sin fantasmas al poder ser, las últimas vacaciones fueron un poco duras.
-a mi me encantaron, te conocí más, ¡qué pena que hayas perdido esa magia!
-si, en eso tienes razón. Venga piensa dónde vas a llevarme. Tenemos que recuperar todo lo que hemos perdido. Quiero volver a sentirme como entonces, necesito creer.
-conozco una cabaña, a una hora de aquí ¿te apetece?
-me encantaría, perdida en el monte, tu y yo solos, una especie de paraíso, si hay rio mejor.
-conozco el sitio perfecto, te va a encantar, tiene todo lo que a ti te gusta.
-lo que tarde en hacer las maletas, y nos vamos.
-no sé, qué piensas llevar pero que sepas que no hay electricidad, ni agua corriente, ni ninguna comodidad.
- ya estoy deseando ir, no tardo nada.
-con una condición.
-no seas pesado Manuel.
-no sabes lo que te voy a pedir. ¿Has sacado al mamarracho de tu cabeza definitivamente?
-creo que sí, hace días que no  viene a mi cabeza. ¿Por qué me preguntas eso?
-curiosidad. Esta nerviosa ¿por qué?
-no tengo ni idea, no me aburras ¿vale? Bésame.
-con una condición.
-que te den, a mi no me pongas condiciones.
-¡qué chula es ella! Quieres que vayamos sí o no.
-Sí pero sin condiciones, me estás agobiando, y todavía no hemos salido.
-¿vas a querer hablar?
-creo que no he callado,¡ no me agobies eh! ¿No podemos pasar unos días por ahí sin más pretensión que la de estar tranquilos? ¿Tan difícil te resulta?¿ No puedes entender que quiero dejar quieta mi cabeza?, quiero pasear, dormir sin pastillas, unas vacaciones románticas contigo, ¿no lo entiendes?
-podemos hacer de todo.
-pues ya está, no me gusta cómo estas últimamente conmigo, no siento tu amor, ni tus ganas de hacerme el amor.
-eso es cosa tuya, yo sigo igual. Está claro que tu no lo percibes, una pena, me encantaría volver a sentirte cerca de mí, eso depende de ti, nena.
-eso es precisamente lo que te estoy pidiendo, necesito sentirme viva, quiero volver a ver el brillo de tus ojos, tu sonrisa, ¿Cuánto hace que no me tomas el pelo?
-ven cachorrita, vamos a retomar nuestra historia, si tu quieres lo podemos lograr.
Se refugió en sus brazos, cerró los ojos para no perder la sensación, eso era todo lo que necesitaba, sentirse apoyada, querida.
-van a ser unos días inolvidables ya lo verás, vas a recargar las pilas. Tú y yo solos.
-no me agobies ¿vale? Si tiene que salir algo que salga, sin presionar. Por favor.
-vale, cariño. Prepara las cosas que nos vamos.
Y se sentía  agobiada y nerviosa con ganas de salir corriendo del pueblo, no sabía los motivos, ya los averiguaría, de momento con pensar en irse tenía suficiente.
Metió cuatro cosas en una maleta .
-¿tenemos que llevar comida?
-si, por lo menos algo, el sitio más cercano para hacer la compra queda bastante lejos.
-ve a comprar algo, mientras yo termino de preparar las cosas.
-¿porqué no podemos ir los dos?¿qué pasa ,nena?
-nada, no pasa nada.
-entonces vamos los dos. ¿Te queda mucho?
-no, enseguida termino, podías ir adelantando la compra.
-te invito a tomar un café antes de irnos.
-vale, pesado, no sé porque te empeñas en que vaya al pueblo, ya lo averiguaré.
-te equivocas la pregunta es¿ porqué no quieres ir al pueblo?
-a la venga vamos, compramos, nos tomamos el café y nos largamos de aquí ¿contento?
-estoy deseando perderme por ahí contigo, no se para que llevas ropa, no te va ha hacer falta, me voy  a pasar el día haciéndote el amor.
Marian se rió coqueta.
-ojalá haga bueno. No sabes la necesidad que tengo de pasar unos días bonitos contigo, tú y yo solos.  Abrázame.
La rodeó con sus brazos, volvía a sentir su protección , su amor , su generosidad, el deseo de complacerla, para hacerla feliz, el deseo de su cuerpo.
La besó para pasarle con más intensidad todas sus emociones, acarició su cuerpo fortaleciéndola con esa energía que mana de él, haciendo que su corazón lata a mil por hora, alterando su respiración ,hasta hacerla gemir de placer al sentir su lengua dentro de ella, sus manos explorando cada rincón de su cuerpo.
-¡Cuánto te echo de menos, nena .
Miró a Manuel a los ojos, conectando sus miradas y sus deseos compartidos. El entró en su cerebro transformando sus miedos en seguridad. La inundó con su amor, brillo cada célula de su cuerpo al contacto de sus manos.
-te quiero , cariño, me gustaría que te vieras desde fuera.
-ya me veo, me miro en el reflejo de tus ojos.
-¿no vamos? 
-hagamos el amor primero.
-Luego, cuando estemos arriba, si te gusta el sitio lo utilizaremos de refugio para cuando lo necesites.¡cómo te cambia la cara cuando consigues estar tranquila! Vamos cachorrita.
Tiró de ella, para que se levantase. Marian estaba muy agusto en ese momento para moverse, tiró de él para que volviera a tumbarse a su lado.
-un rato más, ya iremos, necesito tus caricias. Besame.
Acercó sus labios para que la besasé, Manuel reaccionó a su provocación acaparando su boca y su cuerpo, ella mostró su excitación con prolongaods gemidos que salian de su alma, dejó que su cuerpo se expresase, besó cada rincón de su cuerpo adorandolo con sus caricias,sintiendo el deseo contenido de Manuel. Abrió sus piernas ofreciendose a él, deseosa se sentirse suya. Se miraron a los ojos mientras fundian sus cuerpos, dejando que fueran ellos los que dirigiesen el placer carnal, mientras sus mentes se conectaban y se transmitian todas las sensaciones y emociones. Movian sus cuerpos las compás de sus deseos, recibiendo y dando placer, el roce de su mienbro dentro de ella, la extasiaba haciandola llegar a la culminación del maximo placer mientras notaba sus contraciones dentro de ella. Enlazaron sus manos para percibir más el extasis.
-Eres maravillosa, si vieras lo que yo veo.
-no vuelvas a dejarme aunque yo me empeñe, te lo he dicho un montón de veces.¿nos vamos?
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