jueves, 28 de febrero de 2013

ALGUIEN LO ABANDONÓ

GATO ESTRESADO









Paramos el desahucio de momento, volverán, la ley está de su parte. Luisma y su familia, duermen en su cama. En el pueblo, nadie sabia de su historia, él sigue saliendo todas las mañanas intentando traer algo a casa aunque solo sea un retazo de esperanza. Ha sido autónomo, no le corresponde nada, ni el más mísero subsidio, nada. No entra en ninguna tabla,   es un hombre fuerte, acostumbrado a batallar contra viento y marea, levantándose al amanecer y acostándose de madrugada, cualquier cosa por mi familia decía.
-¿para qué tanto esfuerzo?- dice- para nada. Me siento como un mosquito aplastado por un elefante y arrastro a mi familia en mi desgracia. Hacen que me sienta como un delincuente, como un ladronzuelo de poca monta. Si por lo menos hubiera robado, si hubiera vivido, como dicen, por encima de mis posibilidades…. ¡ellos son los ladrones! Me siento abatido, hundido y humillado por esa gentuza. Un cero a la izquierda, incapaz de encontrar la salida de este túnel en el que ellos nos han metido, asfixiándonos con su podredumbre, con su avaricia. No sé qué es cogerse un mes entero de vacaciones, mis obligaciones no me lo han permitido dicen que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades ¡ojalá lo hubiéramos hecho! Siempre pagué religiosamente, cuando el trabajo bajó, dejé de pagar a la administración para poder hacer frente a los prestamos, ellos me embargaron el taller me quitaron el pan de mis hijos. Solo me he retrasado tres meses en el pago de la hipoteca. Pero mi casa es un buen manjar para estos buitres carroñeros, tenía más de la mitad pagada. Con su burbuja avariciosa dicen que no cubro la deuda ni ofreciéndoles las llaves a cambio. Me siento desahuciado materialmente y mentalmente. Siempre he salido adelante con mi esfuerzo y voluntad. Ahora estoy derrotado, no soy capaz de mantener a mi familia. El sentimiento de culpa no me permitió advertir a Andrea de la que se nos venía encima, no era capaz. No podía decirle que lo había perdido todo. Mi mujer, que es lo mejor que Dios me ha dado me preguntó si lo había perdido en el juego o algo así, me horroricé al escuchar eso, le pregunte como había llegado a esa conclusión me contestó que por mi forma ce contarlo. Han conseguido que me sienta avergonzado, culpable. Llegado al punto de que mi mujer me dice contigo pan y cebolla, pero contigo si tu te vas me voy contigo ¡qué puedo hacer!  No tengo nada que ofrecerles, es muy bonito tener una persona como ella a mi lado, me siento tan abatido, tan miserable, que no me la merezco.
 Según intento relatar los sentimientos y el sufrimiento de esta familia, mi gato que hasta hace un momento andaba revoloteando por la casa, se para frente a mí mirándome y pienso en él en su vida. Es un gato feliz, no posee nada. Llegó a mi vida con dos meses, triste, desnutrido, se le notaban todos y cada uno de sus huesecitos. Es un superviviente, alguien lo dejó abandonado. Cuando llegó a mi vida comía su comida y las nuestra, no tenía medida. Ahora ya se ha puesto su propio límite, aunque le encanta que le demos de nuestra comida sé que lo hace porque le gusta disfrutar de ese momento en el que estamos pendientes de él, de meterle pequeños pedacitos de carne en su boca, disfruta de nuestro cariño y atención. No posee nada material, lo que tiene es prestado, pero es feliz como una perdiz, porque está rodeado de mucho amor.

Hasta mañana. Agur.
MARIAN.

DACION EN PAGO ¡YA!






-¿Por qué? ¿No se da cuenta de lo que nos hace?
-es su forma de pedir ayuda. No le juzgues.
Estamos en la sala de espera del hospital mientras atienden a Luisma, Miguel ha logrado convencerle para que acepte ayuda.
-¿qué pasa con sus hijos? ¿No ha pensado en ellos?
Miguel sentado a mi lado me mira de reojo con la cabeza gacha. Quisiera consolarle, sé que lo está pasando mal, se siente impotente ante estas situaciones.
-es un egoísta, mal nacido.
-intenta comprenderle, está al límite de sus fuerzas. Si hubiera querido suicidarse  lo hubiera hecho. Solo intenta pedir ayuda.
-yo también estoy al límite de mis fuerzas.
-lo sé.
-lo hemos perdido todo.
-es duro, pero sois jóvenes.
-además de perderlo todo tenemos una deuda de sesenta mil euros.
-eso no puede ser
-es. Nos quedamos en la calle, sin trabajo, sin un techo. ¿Qué vamos a hacer?
En ese momento el caserón entra en mi cabeza, ¿será por eso que Miguel está lavándole la cara? a lo mejor sí, tenía que habérmelo dicho. Lo hará sin duda.
-entre todos buscaremos una solución. ¿Quieres venir a trabajar a las ventas?
Digo sabiendo que no es solución, que el hotel en este momento no da dinero, que los pocos que quedamos lo hacemos porque si no ¿A dónde vamos?  Miguel niega con la cabeza, en mi afán por querer ayudar me he precipitado. Vale, pienso, pero techo si les podemos ofrecer.
El médico nos da permiso para verle un momento.
-dile que le quieres, que te da lo mismo, que no es más que dinero, que entre todos buscaremos algo. Que conseguiremos cambiar las leyes. Quédate con él y dame las llaves de casa, no vamos a permitir que entren.

Tengo que hablar con Rosa, ella sabrá que hacer.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN

miércoles, 27 de febrero de 2013

LA SIRENA







Nos ha despertado la sirena de una ambulancia. Miguel se ha levantado y asomado a la ventana.
-algo ha pasado en casa de Luisma.
Tres de la madrugada, impresiona ver las luces a esas horas. No somos los únicos desvelados, todos nos tememos lo peor.
-vamos.
Dice Miguel. Temblando de frio y nervios nos acercamos a la ambulancia.
María, una niña de diez y seis años, abraza a su hermano de diez. Descompuesta nos mira sin vernos. Entramos en el domicilio, Andrea, la mujer de Luisma, en la cocina frotándose las manos, alisándose el pelo, llevándose las manos a la cara. Señala la habitación donde los ocupantes de la ambulancia hablan con Luisma.
-¿Qué ha pasado?
Pregunta Miguel
-se ha tomado un montón de pastillas.
Los sanitarios salen.
-le vemos bien ¿estás segura de que se ha tomado las pastillas?
-si.
-si él no quiere acompañarnos, no podemos hacer nada.
Dicen los sanitarios, con una frialdad tremenda, dudando de la palabra de Andrea, que reacciona gritándoles, presa del pánico.
Los sanitarios abandonan la casa. Nos quedamos los tres mirándonos hasta que Miguel entra en la habitación.
-llévate a los niños.
Pide Andrea. Sin más dilación abandono la casa. Me siento tan bloqueada que no se que decirles a esos niños, tiro de María sin ser capaz de abrir la boca y pedirle que me acompañe. Yo ya he pasado por esto, sé cómo se siente Andrea. Entro en la casa y la abrazo. Con toda la calma que puedo le digo.
-espera que pierda el conocimiento, ya no se podrá negar a ser asistido.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

viernes, 22 de febrero de 2013

¡QUÉ MANERA DE COMPLICARME LA VIDA!




En cuanto Miguel se ha ido a trabajar he llamado a Nekane utilizando el numero con el que ella me llamó, me ha salido la Gema esa o como quiera que se llame. He preguntado por ella cortando cualquier conversación con esa tipa que se empeñaba en saber de mí. La voz de Nekane me ha alarmado, me ha pedido que vaya a buscarla. La he sentido más sola y perdida que nunca. Sin saber cómo lo voy a hacer le he dicho que sí.

Al momento he llamado a Luisa que enseguida ha venido a casa. Después de escuchar todos los despropósitos contra ella habidos y por haber, que ya sé que son con razón. He preguntado.
-¿qué vamos a hacer? Tanto que se os llena la boca hablando de que la familia siempre unida bla, bla, bla, ¿la vamos a dejar colgada?
-hay que hablar con Fermín, él decidirá.
En eso estábamos cuando a aparecido Miguel extrañado de que aun no haya ido a trabajar. Le he explicado los motivos.
-¿quieres ir a por ella?
-¡sí!
-muy bien, mañana vamos.
Ha dicho con una frialdad tremenda, me he quedado con mal cuerpo y un sentimiento de culpa horroroso. Ha salido dando un portazo. ¡Vaya manera más idiota de complicarme la vida! He pensado. Al momento he llamado a Nekane y acto seguido ¡a trabajar para que otros cobren! ¡Como me fastidia eso!
Fermín se ha presentado en la oficina un poco enfadado, dice que él irá a buscarla, me he alegrado al saberlo, al fin y al cabo él es su familia, yo no. Imagino que Miguel ha hecho algo al respecto. No he querido enredar más en el tema.
Lo curioso o no es que en el hotel nadie pregunta por ella, me parece muy triste, aunque se lo merezca. Es lo que hay.
Al salir del trabajo he parado en el pueblo para tomar algo con Miguel, sé que le gusta cuando voy, estaban las chicas de la cuadrilla. Se ha corrido la voz sobre el paradero de Nekane, por mi parte desde luego no, todo el mundo sabe que está en Burgos, con quien está, se empieza a especular sobre el futuro del bebe. De tal palo tal astilla…. Que se puede esperar con la vida que a llevado… que si la historia, de la que nadie sabe casi nada, se repite….. que si pobre padre de la criatura.. Que si, que sí. Asqueada como no veía a Miguel me he ido a casa, allí me lo he encontrado, con una cara de preocupación importante.
-lo siento.
He dicho pensando que yo era el motivo de su preocupación
-te quejarás tu de cómo vives
-no tengo ninguna queja.
-no hemos solucionado el problema de un desahucio y ya tenemos otro.
-¿podemos hacer algo?
-apoyar.
-ahí estaré.


Hasta mañana. Agur.


MARIAN

jueves, 21 de febrero de 2013

ROSA, MI GRAN DESCUBRIMIENTO








Hoy a pesar de mis recelos, me lo he pasado genial. ¡Lo que me he reído! Pensaba que iba a ser un día aburrido de charlas políticas, económicas, ¡qué va! Rosa, que así se llama la mujer, me ha caído fenomenal, es tan rara como yo, le patina el embrague como a mi, hasta dice que ve fantasmas y que habla con ellos.  Está de supervisora en stop desahucios, es una mujer increíble. Es muy extraño pero hemos conectado nada más conocernos. He hablado cosas con ella que nunca le he contado a nadie y eso es muy extraño en mí. El día a merecido la pena, hemos quedado en no perder el contacto.
A pesar de habérmelo pasado muy bien, no me he quitado a Nekane de la cabeza. Rosa piensa que no debo dejarla sola, que posiblemente esos sueños que tengo con Manuel, son por eso. Yo sigo pensando que son cosas de mi loca cabeza.
Cuando he llagado a casa tenía dos llamadas perdidas de Nekane y tres de Luisa. Con Nekane no he conseguido hablar. Luisa si ha conseguido resulta que está en Burgos, pero como no se llevan bien no le ha contado gran cosa. Intentaré mañana hablar con ella.
Le he contado a Miguel lo de Nekane y hemos terminado discutiendo. Me siento muy presionada. Es muy extraño el comportamiento de Miguel, pues no suele ser tan autoritario conmigo, no se suele meter en mis relaciones, como mucho me aconseja o me da la chapa, pero nunca se enfada. El tema Nekane lo lleva muy mal no sé si es porque intenta protegerme o hay otros motivos de los que no me habla. Desde luego su comportamiento es muy extraño.
Estaba a punto de acostarme cuando ha sonado el teléfono, como no conocía el numero no he querido coger, al momento ha sonado el de Miguel, era Nekane. Le ha dicho que no eran horas de llamar y le ha colgado. No he querido discutir sobre el tema, solo quiero que lo entienda y me apoye, pero sé que va a costar.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

miércoles, 20 de febrero de 2013

NO ES ASUNTO MIO







Estaba en la oficina cuando ha sonado el móvil, era Luisa interesándose por Nekane, dice que también está preocupada, menos mal que alguien comparte mi preocupación. El caso es que al colgar he visto cuatro llamadas perdidas de Nekane, he mirado la hora me ha llamado entre las cuatro y las cinco de la madrugada. Se me ha erizado el pelo, ¡me ha entrado una angustia! La he llamado pero su teléfono vuelve a estar apagado o fuera de cobertura. En el hotel nadie la ha visto. Vuelta a su apartamento, nada de nada, está todo igual que ayer.
Dice Luisa que a lo mejor se ha ido a Burgos ¿para qué? Pregunto, no tiene sentido. A lo mejor sí,  pero entonces ¿porqué me llama a esas horas? Habrá vuelto con la tipa esa, dice Luisa, espero y deseo que no. Pero mi sexto sentido me dice que si. Que en este momento está tan perdida se está sintiendo tan sola….nunca he sabido llegar a ella, me siento mal por eso, en el fondo no es más que una niña  perdida con muchos problemas. Pero no es asunto mío, me repito a partir de ese momento mil veces, sin lograr auto convencerme.
Si está con esa tipa, como dice Luisa, no quiero saber nada del tema. No quiero involucrarme en nada que tenga que ver con Gema o como quiera que se llame.
Luisa aparece en la oficina, está muy preocupada y está dispuesta a hacer lo que sea por Nekane, al fin y al cabo es su sobrina, es entendible. Pero yo me niego a involucrarme, no me importa ayudarla, pero aquí y solamente si deja de lado esa parte de su vida.
Mañana tenemos que ir Pamplona tengo que hacerme el escáner, me vendrá bien pasar el día allí, tenemos intenciones de pasar el día entero en Pamplona. Me ayudará a quitarme a Nekane de la cabeza. Hemos quedado con unos conocidos de Miguel para comer y pasar el día, no es mi plan ideal pero es lo que hay. Me toca hacer de mujer del alcalde. Muchos ánimos para tonterías no llevo, la verdad. Es lo que hay. Por muchas vueltas que le de no voy a poder evitarlo.

sábado, 16 de febrero de 2013

ME ESTOY OBSESIONANDO







He empezado hoy a trabajar, mi cuerpo no me acompaña en el empeño pero le obligo. Miguel tampoco, no le hago no caso, no sé que me han metido en mi cuerpo pero no me lo han dejado como estaba, el cansancio me abate, aún y todo intento cumplir con mis obligaciones.
Antes de pasarme por la oficina he ido directa a ver a Nekane, nadie me ha abierto la puerta, la he buscado por todo el hotel nadie la ha visto, desde ayer no da señales de vida. La he llamado al teléfono un motón de veces, apagado o fuera de cobertura. He llamado alarmada a Miguel, no me ha hecho ni caso no quiere saber nada del tema.
Ya en la oficina me informan de que se la vio ayer por la mañana, pero que tenía muy mala cara. He buscado las llaves del apartamento y he ido a investigar no vaya ser que le haya pasado algo, he pensado. Ni rastro de ella, todo ordenado y limpio, hasta olía bien.
He pasado la mañana impotente, nerviosa, sin saber qué hacer o a quien recurrir. He llamado a Fermín, no sabe nada de ella. He llamado al supuesto padre de la criatura que lleva en sus entrañas, no sabe nada de ella. He vuelto a llamar a Miguel, ni sabe nada ni quiere saberlo.
Sin poder quitármela de la cabeza e trabajado un rato, hay un montón de cosas que hacer. Al mediodía me he ido a casa, no me tenia de pies, agotada sin motivo aparente. Estoy muy preocupada, nadie comparte mi preocupación por Nekane, todo el mundo me dice que ella es así y sé que tienen razón, pero no puedo dejar de preocuparme.
He vuelto a intentar hacer una meditación preguntando por ella, no es la primera vez que así consigo resultados, pero no debo hacerlo bien.
Me he quedado dormida después de comer. He vuelto a soñar con Manuel pero no soy capaz de recordar qué.
Me estoy obsesionando con el tema, he pensado,  no puedo seguir así, ella ya sabe donde estoy si quiere ya vendrá.
He intentado disimular mi preocupación delante de Miguel, me incomoda cuando dice que no quiere saber nada del tema y los comentarios despectivos que hace hacia ella, pero claro tengo la mala costumbre de no saber disimular, hago gestos involuntarios. Así que no he tenido más remedio que hablarle abiertamente pues pensaba que mi preocupación era por mi salud, la verdad es que casi ni me he acordado de ello. A lo mejor por eso me estoy obsesionando con Nekane, para evitar pensar en lo realmente debía de preocuparme. No solo no quiere saber nada del tema además le fastidia que yo me preocupe de Nekane. Cosa que no entiendo. En fin..

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

miércoles, 13 de febrero de 2013

EL HOMBRE MÁS TONTO DEL MUNDO







Hoy he hecho algo que hacia muchísimo que no hacía, he intentado hablar con Manuel, ya sé que suena raro, hasta puede que sea peligroso, para mi salud mental más que nada, pero necesitaba saber que está pasando. Tengo la mala sensación de que algo malo va a pasar y él intenta advertirme.
He seguido todo el protocolo, todo ha sido distinto. Lo único que ha quedado en mi cabeza es el pensamiento de “cuida de Nekane” ya lo hago. No sé que más hacer. Quizá vaya al caserón y lo intente de nuevo, quizá allí salga mejor. Lo malo es que ahora están los obreros y para eso tengo que estar sola.
Nekane no ha venido esta mañana, me ha extrañado, pero no tiene que ser agradable para ella las malas caras que Miguel le pone. Como hoy no podía ir al médico con ella, no he querido molestarla.
Por empeño de Miguel, es más pesado que una vaca en brazos, hemos ido a Pamplona. Van ha hacerme alguna prueba más y si todo va bien de aquí a quince días paso por quirófano. Hasta ahí todo normal. Lo que no me parece normal es pasar por quirófano para unos simples pólipos. A mi hermana se los quitaron sin abrirle ni nada. Un poco mosca quizá sin sentido he preguntado.
-¿me estás ocultando algo? Mira que yo no tengo un pelo de tonta.
-pues yo diría que lo eres y mucho.
-¡hombre pues muchas gracias!
Así ha sido la conversación, tal cual. Hemos parado a mitad de camino para tomar un café. El de cháchara con la camarera, parece ser que se conocen y sin hacerme el más mínimo caso. He cogido un donut y he ido  a sentarme sola a una mesa. Enseguida ha venido él.
-¿porqué te vas?
-siéntate y háblame clarito, sea lo que sea quiero saberlo. Estás muy preocupado, a mi no puedes engañarme, dime qué es lo que tengo. Si fuera una tontería, tú no me traes a Pamplona. Aunque  te parezca tonta se leer entre líneas.
-no hay un diagnostico claro todavía, cuando se aclare serás la primera en saberlo.
-ya sé tengo cáncer.
-¡qué dices! ¡Eres más exagerada!
-Y a ti se te da muy mal disimular.
-vale, estoy preocupado, a parte de los pólipos parece que hay algún bultito que no quiere decir que sea malo, cuando te hagan el scanner se verá mejor. No hay porqué levantar la liebre antes de tiempo. Así que nos olvidamos del cáncer porque nadie ha dicho que lo tengas.
-aplícate el cuento. Mira desde que bajé del hospital he leído mucho sobre el tema, a las malas ¿qué puede pasar? ¿Que me dejen sin aparato reproductor? Para lo que me sirve. Da lo mismo.
-pues eso ¿para qué preocuparnos?
-¿tengo que saber algo más?
-no, lo que pasa es que no sabia como te lo ibas a tomar.
-pues ya ves que muy bien. Ahora si que quiero que me lo quiten cuanto antes.
-así se hará.
-bien, que se note quien eres.
-¿Quién soy?
-el hombre más tonto del mundo

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

martes, 12 de febrero de 2013

MI CUERPO NO RESPONDE









Lo intenté, lo de ir a trabajar digo, pero no puede mi cerebro y mi cuerpo no están sincronizados. Normalmente suele ser al revés, es mi cabeza la que me impide ir, hoy a sido mi cuerpo. No sé si son los medicamentos que me han metido en el hospital o qué, el caso es que estoy cansadísima, abatida, he intentado hacerme la fuerte pero al final me he quedado en la cama.
Nekane ha llegado justo cuando Miguel se ha ido, da la sensación que espera verle salir para venir. Hemos pasado toda la mañana hablando  de sus cosas, sus miedos. Está tan sola y desvalida, que da lástima,  va camino de cuatro meses de embarazo, los vómitos siguen, aun no ha ido al médico. He vuelto a llamar para pedir hora, me preocupa esa dejadez, aun no se da cuenta de que ya es madre de que tiene que preocuparse por lo que se está formando en sus entrañas.
Hemos salido a dar una vuelta, al pasar por el caserón, he visto que había gente dentro, he aprovechado la ocasión y nos hemos colado dentro, estaba Miguel hablando con los obreros. La planta de abajo ya está casi lista, solo falta el suelo. He saludado a todo el mundo y hemos subido al desván, no se porqué pero se ha puesto muy nerviosa.
-no me gusta este sitio, nunca me he sentido cómoda aquí.
-¿qué sensación tienes?
-no lo sé, solo sé que no me siento cómoda aquí ¿nos vamos?
Yo tampoco me sentía cómoda y no sé el motivo, así que enseguida hemos bajado, ella ha salido a la calle y yo me he quedado un rato hablando con Miguel y los obreros. Cuando he salido Nekane estaba sentada en el jardín, su cara estaba desencajada. No ha querido decirme que le pasaba, pero yo ya lo sé. Manuel sigue por aquí. Siempre he pensado que eran cosas mías, pero al ver la cara de Nekane me he preocupado. No sé lo que es, no tengo explicación lógica, pero sé que sigue aquí. Algo está pasando que no le gusta y no sé lo que es.

Volvía a sentirme muy cansada y hemos ido directas a casa. Me he acostado en el sofá y enseguida me he quedad dormida.
He soñado con Manuel, pero no recuerdo qué.
Cuando me he despertado Nekane se había ido. Me preocupa su mala cara, sus ojeras, me parece que Nekane no está bien. Mañana mismo vamos al médico.
Enseguida me he vuelto a quedar dormida. Me ha despertado Miguel con la comida.
-estoy agotada.
-es normal. Mañana, vamos a Pamplona.
-no, mañana quiero ir al médico con Nekane, no está bien.
-primero tú,  ya acompañaras a esa otro día.
Ese” esa” lo dice en un tono tan despectivo que me molesta. Pero no abro la boca, no tengo ganas de discutir con él y menos aun por Nekane.
Hasta mañana. Agur.


MARIAN

lunes, 11 de febrero de 2013

SEMBRAR PARA LUEGO RECOGER







¡Por fin en casa! ¡Qué a gusto! ¡Me ha dado una bienvenida la gata! ¡Qué mimos! ¡Qué movimiento de cola! No se ha despegado de mi lado en todo el día. Miguel se ha pasado el día trabajando, aunque me ha llamado cien veces.
Nekane ha pasado la tarde conmigo, cuando estamos solas se podría decir que es cariñosa conmigo, no tiene esa mirada rabiosa, no sabe mostrar cariño, a lo mejor es que nunca lo ha recibido, es eso seguro. Yo siempre he sentido que me faltaba cariño, sin embargo siempre he sido muy cariñosa, eso debe ser porque sí lo recibí, además de otras cosas. Ante una sonrisa yo respondo con otra, cualquier muestra de cariño hacia mí, correspondo de igual manera. Ella no sabe hacer eso. Espero que el instinto maternal que todas tenemos le enseñe a demostrar cariño. Hay veces que pienso que si la abrazase a lo mejor conseguiría algo, pero la verdad es que no me sale.
Ahora me doy cuenta de que yo doy cariño solo cuando de antemano me lo dan, nunca suelo dar el primer paso, quizá a llegado el momento de intentar dar para luego recoger.
Lo que habrá tenido que vivir esta chica para comportarse como lo hace, de algo si que me he dado cuenta, es muy posesiva, ese es su punto flaco.
Mis hermanas no han venido a verme al hospital, tampoco hacía falta, además solo he estado dos días y diez y ocho horas, las he contado. Ahora dicen que vendrán el domingo, falta no hace, pero serán bien recibidas, cuando murió mi padre el cura que vino nos dijo que no debíamos  perder la relación, en mi caso creo que ha llegado el momento de retomarla, aunque a veces me agobian un montón.
La gatuna llama mi atención constantemente, sé que me ha echado de menos, tenemos una conexión muy especial, es como con Miguel, nos comunicamos perfectamente solo con mirarnos.
Mañana iré a trabajar ¡ya vale de tanta gandulería! ¡A trabajar para que otros cobren! 
Miguel, que ha venido antes y con la cena hecha, todo un detalle, no está de acuerdo con que salga mañana. Pero yo ya estoy perfectamente, tanto estar encerrada me produce claustrofobia, mañana a trabajar, no hay más que hablar. Si, si, ya sé que soy una cabezona, pero es mi problema “y el mío”, me hubiera contestado él. Pues sí, pero que se aguante.
Sí que estoy un poco cansada ya, así que me voy a la cama.        

Hasta mañana. Agur.

MARIAN