domingo, 15 de julio de 2012

AHORA LA MIRADA DE ODIO A SIDO LA MIA


Como todos los días, desde que llevamos esta extraña relación, me he levantado antes que él, le he preparado el café, me he hecho la dormid a hasta que se ha ido. De hoy no pasa, hoy me escucha, quiera o no.
Así que me he presentado en el ayuntamiento a media mañana. He esperado a que estuviera libre y he entrado en su despacho. Me puede la frialdad con la que me mira,  no es propio de ´él, he aguantado las ganas de llorar.
-quiero hablar contigo, ya está bien Miguel, no podemos seguir así.
-los asuntos particulares los arreglo en casa, ahora estoy trabajando.
-vale, pues ven a casa.
-cuando lo crea conveniente.
La salido del despacho dejándome con la palabra en la boca y tragando mis lagrimas., aguantando las ganas de salir corriendo tras él llorando. Como le gusta la discreción, me he aguantado y he vuelto al hotel a trabajar. La mañana se me ha hecho larga, tediosa, insoportable. He estado tentada mil veces de llamarle, rogarle que me escuche, que quiero hablar con él, no lo he hecho
Andrés me ha vuelto a preguntar si todo va bien, tragando mis lágrimas de nuevo le he dicho que sí, que todo va bien.
-se nos acumula la ropa sucia, algo tendrás que hacer, como sigamos así los clientes van a tener que secarse con las toallas sucias.
-iré a hablar con ella.
-          Es lo último que necesitaba, tener que discutir con Nekane, con el estado de ánimo que tengo lo mismo le perdono todas sus payasadas y chulerías, no sé si aguantaría esa mirada de odio que me echa cada vez que me la cruzo, no me habla, como Miguel, pero esta no me ignora, se enfrenta a mí con su mirada .como ya he tenido bastante por hoy, decido que lo de la charla con Nekane lo dejo para mañana, pero me la he encontrado en el aparcamiento.
-          ¿Cómo van las cosas con tu alcalde?
-          No es asunto tuyo, lo de  hacer tu trabajo sí.
-          Se cuenta que os habéis separado, no me extraña, no hay quien te aguante, te veo más sola que la una.
-          -¿como tú?
-          -no todo el mundo es como mi padre, que bien lo engañaste para que pusiera todo a tu nombre.
-          -sabes lo que te digo, que te comas tu mierda, toda para ti, que se te atragante y te ahogues en ella.
-          -te vas a arrepentir, la que se va a comer la mierda vas a ser tu, la tuya y la mía. Tú no sabes con quien te has metido.
-          -¿me estas amenazando?
-          No voy a parar hasta que todo el mundo te dé la espalda.
-          Adiós muy buenas.
-          ¡Zorra!
En ese momento la que a utilizado la mirada de odio he sido yo, aliñada con desprecio y asco. Controlando muy bien la lengua, no voy  a entrar en su basura, me he dado la vuelta y me he ido. A lo mejor ella tampoco sabe con quién se mete.

He ido a casa, he cogido las cosas  y he ido a casa de la madre de Miguel antes de la hora habitual, me he metido en la cama antes que él llegara. No estaba segura de su reacción, pero sí se ha acostado a mi lado. Me conformaré con eso.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN


sábado, 14 de julio de 2012

UN BOSQUE LLENO DE MATORRALES


Es domingo, me he pasado la mañana limpiando, ahora tengo dos casas para pasar el aspirador y de más menesteres, la nuestra y la de su madre, él parece ser que no ve polvo por ningún lado, le hace lo mismo que a mí lo ignora. En fin qué le vamos a hacer, en algo tendré que pasar el tiempo. Con el día tan bonito que ha hecho, ¡qué pena! ¿Durará mucho esto?
Al mediodía he ido al pueblo a comer con la intención de que si me lo encontraba me iba a pegar a él, no lo he visto sabe esquivarme muy bien está claro.
Me he encontrado con Luisa Y Fermín, se me había olvidado lo de la exposición, era hoy, es que tengo la cabeza en mil sitios. Me he acercado a la casa de cultura con ellos. Faltaba un cuadro mío, en un principio he pensado que no lo habían puesto, alucinada me he quedado cuando me he enterado de que alguien lo ha comprado, es una pintura un poco especial. Es la última, la empecé antes de que muriera mi padre, es un bosque, en un principio era un bosque muy luminoso, lleno de luz, cuando mi padre murió y lo retomé, me dejé llevar por lo que me salía pasando olímpicamente de las instrucciones del profesor, me dejó hacer. Mantuve el fondo, la luminosidad, pero lo llené de matorrales y zarzas, malas hiervas. El resultado me gustó y por eso lo mande a la exposición aun sabiendo o eso pensaba yo, que a nadie iba a gustar. Por eso me a  extrañado cuando me he enterado de que alguien lo ha querido. Ningún cuadro estaba a la venta era solo por enseñar nuestros trabajos, para lucirnos, como dice el profesor. Me he sentido un poco turbada y extraña cuando me he enterado, es como si hubiera vendido algo muy mío.
No he visto a Miguel en todo el día, como no ha aparecido por casa, ¡pues ala! A casa de su madre me he ido de nuevo, cargada con su ropa, a compartir la cama con él, es lo único que hacemos, dormir juntos, pero separados, ni el más mínimo roce, nada. Es como si l a cama fuera tan grande que nos perdiésemos en ella. ¡Qué pena! Si supiera lo que le echo de menos, si me dejase hablarle….. En fin es lo que hay, la culpa es mía, yo he provocado esta situación, ya se le pasará, está durando demasiado. Me siento perdida sin él. Mi vida se reduce a él, trabajo, él, él y él.
Mañana me pasaré por el ayuntamiento, como vecina no va a tener más remedio que atenderme. No pienso seguir así mucho tiempo. Tenemos que arreglar las cosas.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

viernes, 13 de julio de 2012

ME HE HECHO INVISIBLE O ME HE MUERTO Y NO ME HE ENTERADO.


      Hoy me he levantado antes que él para preparar el café, no desayuna en casa, pero le gusta tomarse un café. Cuando se ha levantado me he hecho la dormida, como todos los días, se ha tomado el café y a fregado el vaso, eso es nuevo, nunca lo hace. Creo que me he hecho invisible para él, es que no me mira ni de reojo. ¿Me habré muerto y no me he enterado? Los fantasmas no hacen café, eso creo.

       El único que no me ve es él, en el hotel la cosa cambia, allí no paso desapercibida, cosa que no me importaría. Desde ayer siento que estoy en el punto de mira de todo el mundo, serán cosas mías. El ambienta parece estar un poco mejor, parece ser que el que haya mandado a Nekane a la lavandería me ha hecho sumar puntos, si es que cuando me pongo, me pongo. Espero no arrepentirme de ello, aunque me temo que todo el mundo está esperando una represaría de Nekane, no fui la única que percibí su odio. A ver por donde sale.
Andrés ha recuperado su puesto de encargado general, no es más que un titulo, pues siempre lo ha sido, pero bueno si él se siente así mejor, pues ya está.
-¿qué pasa contigo jefa?
Me ha dicho.
-nada porqué.
-nunca hablamos de temas personales, así debe ser, pero tienes una tristeza en los ojos que hacía mucho no veía ¿va todo bien?
He aguantado las ganas de llorar como he podido. Sonrisa falsa y cambio de tema.
Cuando se ha ido no he podido evitar ponerme a llorar, tengo lo que me merezco, pero si me dejase hablar con él, explicarle, le echo tanto de menos. Es la primera vez que estamos días sin hablarnos. No quiero llamarle, ni agobiarle, voy a tener paciencia hasta que se le pase el enfado.

    Al mediodía he ido a comer al pueblo, me he sentado en la plaza esperando verle. En las dos horas largas que he estado ni sombra de él, a lo mejor ha estado todo el día fuera del pueblo, como no se sus planes……he vuelta al hotel. El profesor de pintura estaba en la cafetería, ya han terminado las clases. Me había olvidado de la exposición, tiene costumbre de hacer al finalizar el curso, me ha pedido varios trabajos para exponerlos en la casa de cultura. No me hace mucha gracia, pues ya se sabe, esto es un pueblo pequeño y va a ver muchos cotilleos y comparaciones, da lo mismo. Le he dicho que esta tarde los llevo.
Le he mandado una invitación de la exposición por email a Miguel, con todo lujo de detalles. ¿Ira? No lo tengo muy claro.
   He salido un poco antes de trabajar para pasarme por el pueblo y probar suerte de verlo en el bar, lo he visto. ¡Horror! Miguel es daltónico, no distingue ciertos colores, desde que estamos juntos le preparo siempre la ropa, antes siempre utilizaba los mismos colores  de camisa para no tener problemas. ¡Lleva una pinta! ¡Oh dios mío! Esperemos que no haya salido del pueblo.. No he entrado en el bar, no quiero provocar nada, si entro se que se va a ver obligado a hablarme, solo quiero que lo haga cuando él quiera. No quiero ni pensar los cotilleos que ya habrá en el pueblo  por la extraña relación que últimamente llevamos, prefiero no pensar en ello, además de que no le hará ninguna gracia, así que me he ido a casa a coger ropa  para dejársela preparada en la silla.
Hoy tampoco ha venido a dormir a casa así que he cogido su ropa y se la he llevado a casa de su madre, la he dejado en un perchero de la habitación y como todas las noches me he metido en su cama.
Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

jueves, 12 de julio de 2012

HIELA MI SANGRE EL ODIO DE SU MIRADA


Pasa la noche sin poder pegar ojo, sintiéndolo a mi lado pero lejos de mi. Solo me reconforta escuchar su respiración. Me acurruco a su lado, pero evitando tocarle, no quiero molestar, está enfadado con razón, tengo que esperar a que pase para poder hablar con él, explicarle.
Antes de que suene el despertador, se ha levantado ignorándome por completo, se ha marchado.
Retomo mi vida laboral, dejando aparcados mis problemas personales y con una inmensa tristeza.  ¿Qué sorpresa me espera hoy? Llego sin fuerzas, hastiada, sin ilusión.
Nekane sale a mi encuentro.
-¿Dónde anduviste ayer? Miguel estaba hecho polvo.
No me gusta su forma de hablar.
-estaba preocupado. ¿Andrés?
-ni lo sé ni me importa.
-pues a mí sí, así que me vas a explicar ahora mismo que ha pasado.
-es un prepotente, piensa que lo sabe todo.
-lo sabe todo.
-no pienso tolerar que te pongas de su parte. No es más que un empleado ¿qué soy yo para ti? Tu siempre estás discutiendo con él.
-si, pero de igual a igual, con respeto. Si discuto con él, es porque ´me apoyo en él, porque te guste o no lo sabe todo del hotel, no discutimos, debatimos, planteamos cosas, hasta que llegamos a un acuerdo. Tú no eres nadie para despedir, nadie te ha dado ese cargo, eso solo lo puedo hacer yo. Vas a llamarle ahora mismo, pedirle disculpas y pedirle humildemente que venga a colaborar con nosotras.
-no te lo crees ni tú.
Evitando perder el control de mis palabras, me doy la vuelta y llamo a Andrés, no me coge, salgo a buscarle, si hace falta voy  a su casa.
Venzo la tentación de llamar a Miguel, he de ser paciente y esperar que se la pase el enfado sin agobiarle.
Encuentro a Andrés camino de su casa, dando una vuelta. Taciturno, me hace un gesto con la cabeza a modo de saludo.
Hablo durante horas con él, debatimos, discutimos, nos enfadamos reconciliamos  y volvemos los dos al hotel.
Convocamos una reunión con todo el mundo. Nuevas medias, nueva organización.
La mirada de odio de Nekane, me taladra el cerebro, creo que voy a conocer la personalidad oculta de Manuel en su hija, la que sabía que existía pero nunca conocí.
La relego a la lavandería, apartada de todo el mundo, sabiendo que me va a ocasionar muchos problemas.

Vuelvo a casa cansada, inquieta, mi vida es un desastre. Espero impaciente a que mi hombre vuelve, no lo hace. Si él no viene, iré yo. Vuelvo a meterme en su cama, calladamente, a su lado pero lejano de mi. Ya pasará me digo, solo necesita tiempo y darme la oportunidad de hablar.

Hasta mañana. Agur.
Marian

miércoles, 11 de julio de 2012

UNA ABSURDIDEZ, COMO TANTAS OTRAS


En mi huida a ninguna parte, en ese no querer reaccionar, no querer enfrentar la razón con el corazón, paro el coche impulsada por un arrebato. Sin pensar emprendo una marcha acelerada, como si así consiguiera dejar los pensamientos atrás, intentando que mis piernas corran más que mis pensamientos. Mientras ando, mientras centro la atención en mis pasos hacia ningún lado, entretengo mi cerebro.
Mis piernas se niegan a seguir corriendo, me dejo caer sobre la hierba, cierro los ojos, si el sueño llegase descansaría. Manuel se ínstala en mi cabeza, llenándola de recuerdos de tantas huidas, abro los ojos, mis piernas me han conducido a un rincón en el que muchos momentos pasé con él ¿porqué hago esto? ¿Qué consigo con esto? ¡Qué coño he hecho! Me dejo llevar por el pánico y pierdo el control. Está anocheciendo, no sé donde he dejado el coche, se donde estoy, pero no sé cómo salir, como encontrar el camino que me lleve  a mi casa, a la seguridad de mi hogar. ¡Dios! ¡Miguel!. Tiene que estar preocupado. ¿Por qué haré estas cosas? ¿Por qué perderé el control de esta manera? He perdido completamente el concepto tiempo o lugar.
Si he llegado si saber cómo, saldré de la misma manera, solo tengo que relajarme, dejar que mis piernas deshagan lo andado.
Por fin veo el coche y el de Miguel detrás y dos o tres más. ¡Me consume la vergüenza y los remordimientos!, me buscan ¡dios! ¿Por qué haré estás cosas? ¿Qué le digo yo ahora?
Espero paciente a que aparezca, en algún momento vendrá. Apoyada en el coche, maldigo mil veces, mis huidas, mis descontroles y sobre todo la preocupación que he ocasionado ¿qué le digo yo ahora? ¡Imbécil, imbécil!
Por fin le veo aparecer, por su gesto se que se alegra, pero su frialdad me hiela la sangre. Abre la puerta de mi coche y me invita a entrar, la cierra de un portazo y entra en su coche. En algún momento del camino hacia casa lo pierdo. Llego a casa espero y espero, pero no viene.
Cojo las llaves de casa de su difunta madre y voy dispuesta ha hablar a pedir disculpas por mi comportamiento. Cuando llego sus ronquidos me confirman que está. No es el momento de molestar así que me meto en la cama con él.


Hasta mañana. Agur

MARIAN.

lunes, 2 de julio de 2012

¿DONDE ESTARA ANDRES?


De vuelta al trabajo, sin ganas, con la sensación de que vuelvo a la guerra. Llevo casi diez días sin aparecer, sin echarlo de menos, aliviada por tener la excusa perfecta de no acudir.
Aquí estoy de nuevo, me incomodan las condolencias, los besos a diestro y siniestro, con padre o sin él soy la misma. La misma a la que no hace mucho dijeron que dejaban el trabajo por no aguantar la situación. Nadie me echó a mí la culpa, cierto es, pero la que se ve sola con el problema de Nekane soy yo. ¿Qué hago con esta chica? Haga lo que haga, se lo va a tomar mal, diga lo que diga provocará discusiones. Se me hace muy desagradable. Salgo a tomarme un café, esperando que ya haya cumplido todo el mundo conmigo y me dejen tranquila, me doy por enterada de que todo el mundo siente que mi padre ya no esté en este asqueroso mundo. Por cierto echo de menos a alguien, que además, ahora que lo pienso no fue al funeral, o si fue no me enteré. Andrés. ¡Qué raro! Llevo más de una hora en la oficina y no ha venido. Malo. Aunque discutimos mucho es mi mano derecha, no sé qué haría sin él.
Le llamo antes de salir de la oficina, no me contesta, no es propio de él.
Llamo a Nekane, le pido que venga a verme, de malas maneras me dice que no puede, la obligo a venir de peores formas.
-lleva cuatro días sin aparecer, él sabrá el motivo.
Dice con tono despreciable.
No es propio de él, pero empieza a desagradarme tanto la actitud de esta chica que decido pasar de ella, algo tiene que saca lo malo de todo el mundo.
¿Sabrá algo Miguel? Siempre lo sabe todo, aunque me lo hubiera contado. Siempre recurro a él, si no saco nada en claro, escucharé su voz. Tiene una voz sensual por teléfono, me gusta, bueno de él me gusta todo o casi todo.
Otro que no me coge, pues vaya. Cuando vea la llamada perdida ya me llamará. Voy a por un café o dos, no me apetece estar en la oficina.
La cafetería sin clientes, a esta hora es relativamente normal, malas caras de los camareros, han empezado  a hacer algo cuando he entrado, creo que he interrumpido algo. Me estoy agobiando, reprimo las ganas de largarme, meterme en  mi casa y cerrar los ojos.
-¿Andrés?
Pregunto. Uno se encoge de hombros, otro se da la vuelta…….
-¡muchas gracias!
Digo irónicamente.
Voy a la plaza a esperar ver aparecer a Miguel, él sabrá qué hacer. Allí me lo encuentro, sentado tranquilamente, tomando una cervecita, muy bien acompañado, demasiado bien diría yo. Se me quitan las ganas de hablar con él, creyendo que no me ha visto doy media vuelta. Me llama le hago un gesto de que luego le llamo, subo al coche. El día es perfecto para perderme por esos caminos que tanto me gustan.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN

domingo, 1 de julio de 2012

NECESITO DORMIR


-¿qué tal estás?
-bien.
-has llorado poco.
-no me sale, eso no significa que no lo sienta.
-¿lo dejarás para más adelante?
-¿qué quieres que haga si no soy llorona?
-¿Qué no eres qué?
-nunca he sabido llorar.
- reprimes tu llanto, llorar es bueno.
-me siento ridícula llorando delante de mis hermanas.
-no entiendo el motivo, ellas han llorado, tu sobrina la mayor ha llorado, incluso ha mostrado su sentimiento de culpa por no haberle dedicado más tiempo, por ello ha encontrado palabras de consuelo, de compresión. Tu qué, ¿vas a guardarte lo que sientes?
- ahora, en mi cabeza, está el héroe de mi infancia, ese gran hombre que me llevaba de la mano a todos los lados, el que me compraba juguetes cuando estaba mala, el que discutía con mi madre si ella se pasaba, es triste pero poco más recuerdo. En el fondo era bueno, solo que había algo en él que no funcionaba bien, el alcohol lo transformaba, quizá necesitaba beber porque la vida que llevaba no le gustaba, no lo sé. Me enseñó a andar en bici. Una vez metí el pie entre los radios de la rueda, solo recuerdo sangre y el cariño con que curó mis heridas. Los domingos andábamos mucho por el monte, cuando llegábamos a casa masajeaba mis doloridos pies. Recuerdo el orgullo con que nos presentaba cuando se encontraba con algún conocido. Unas horas antes de que lo sedaran, me pidió que me metiera en su cama, “no te voy a hacer nada. Solo quiero dormir”. En sus últimos días, simplemente he estado presente, casi no me he acercado a su cama. He envidiado el cariño con que mi hermana o mi sobrina le mostraban cuando le acercaban el vaso con la pajita, como acariciaban su cara. Presencié sus últimos minutos a los pies de su cama, mientras mi hermana acariciaba su mano. Sintiéndome mal por no ser capaz de sentir ese cariño hacia él. Simplemente he estado presente porque era mi obligación. Después de que curó mis pies heridos, tras meterlos en los radios de la bici, le dijo a mi madre que yo era tonta. No era tan bueno como parecía, era un falso, tenía dos caras. Hay un tema que nunca he tratado, he hablado mucho de mi madre, de él, de mi hermana mayor. Sin embargo de la pequeña muy poco, tema pendiente. Si fuese capaz de hablar con ella sinceramente, creo que descubriría muchas cosas. ¿Merece la pena sacar toda su basura?
-la respuesta la tienes tu.
-quiero cerrar esa puerta, ahora mismo mi cabeza se llena de malos recuerdos, no quiero dejarlos pasar. ¿Nos vamos a la cama? Llevo más de una semana sin dormir bien, solo he echado cabezaditas. Necesito dormir, hice lo que debía, ahora necesito descansar. Hoy si necesito algo que me ayude a quitarme su imagen moribunda de la cabeza. Mañana me espera un día duro, será la última vez que lo vea. Está muy guapo, su cara está relajada, quiero quedarme con esa imagen, con esa media sonrisa, que aunque en este momento sin vida, era muy suya. Esa expresión que ahora tiene es la que recuerdo de mi infancia, con ella quiero quedarme, así que pórtate bien y pásame una pasti pero de las de verdad.

HASTA MAÑANA. AGUR.

MARIAN

viernes, 29 de junio de 2012

AHORA SI, AGUR AITA.


El 19/06/2012, dejó esta vida el héroe de mi infancia. Se fue sin sufrir, rodeado de su familia, de cariño, sin ser consciente de que se iba, aunque inconscientemente creo que lo sabía.
-el muerto era un vivo.
Decía una y otra vez.
-hermano, bebe que la vida es breve.
-¿sabes que es una sorpresa? Una sor-presa.
-ahí viene el del yate, ¿sabes quién es? El del ya te pagaré.
-no asisto a ningún funeral, no pienso ir ni al mío.

Cuatro frases que en los últimos dos años repetía una y otra vez.
Si algo positivo tiene la muerte, para los que aquí nos quedamos es que olvidas lo malo, por lo menos de momento, recuerdas muchos buenos momentos, que los hubo.
En homenaje a este hombre que se fue a las puertas de cumplir los ochenta años “UNA BOTELLA DE SIDRA A SU SALUD”, era feliz con un vaso en la mano.
DESCANSE EN PAZ.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN

sábado, 9 de junio de 2012

BLA, BLA, BLA, BLA.


Sentada estoy, en la plaza, esperando ver pasar a Miguel, con una tila. Amargada pérdida, con un mosqueo que no me aguanto ni yo. Podría llamarle y decirle que quiero hablar con él, pero no me apetece molestar, ni tengo ganas de esperar a que llegue a casa, así que aquí estoy controlando quien entra o sale del ayuntamiento, haciendo cábalas sobre los motivos de su visita, cualquier cosa me viene bien antes de pensar en los motivos de mi enfado, controlando los bajos instintos de mandarla a freír espárragos, a Nekane digo, cualquier día no me contengo y se entera, como hay un Dios, que me escucha. ¿Qué se pensará que es? Esta de qué va, hace dos días no tenia donde caerse muerta y hoy se cree la reina del lugar, con sus aires de grandeza, se cree muy lista, muy guay. Pues es tonta del culo y lo peor de todo es que me arrastra a mí. Pues se acabó, esto yo lo corto, no sé como lo voy a hacer……….
Hay sale mi chico guapo, levanto el brazo por si no me ha visto, aunque seguro que alguien le ha informado de que estoy en la plaza con una tila y cara de pocos amigos, menudo pueblo es este.
-hola guapo.
-hola cascarrabias.
Cuando estoy de buen humor me hace gracia que me llame así, pero cuando estoy toda mosqueada, me revienta, pero no he venido a discutir con él, así que le lanzo una mirada de cuidadito que el horno no está para bollos, que los quemo y luego le sonrió toda falsa.
 Se sienta a mi lado mirándome de reojo, espera pacientemente a que le suelte cualquier barbaridad de las mías, cosa que no pienso hacer, no he venido a discutir, solo ha hablar con él.
-¿tienes tiempo?
Contesta con la cabeza, poniendo caras tontas intentando hacerme reír, sonrió forzada.
-para ti siempre tengo tiempo. ¿Qué  pasa con Nekane?
Yo flipo, ¡qué asco de gente! ¿Cómo es posible que le hayan venido con el cuento? ¡Si ni tan siquiera hemos discutido! ¡Si me he ido por no liarla! ¡Estas cosas me ponen del hígado! ¡Negra!
-¿en este pueblo la gente no tiene nada mejor que hacer que espiarme?
-¿Quién te espía a ti?
-¡no me vaciles, no me vaciles!

-no te estoy vacilando, solo intento saber qué te pasa, antes de que acabemos discutiendo por cualquier tontería, antes de que digas algo que haga que me enfade, antes de que empieces a auto inculparte e intentes cargarme a mi tu culpa.
-yo no hago eso.
-sí lo haces. Hablamos de los motivos que te preocupan o me voy a trabajar…..
-no te enfades conmigo por favor, hablamos, sólo he venido a hablar. Sé que si hablo contigo sabré que hacer, tú siempre haces que me sienta bien, tu…….
Caya mi discurso poniendo su mano sobre mi boca.
-bla, bla, bla, bla. Ya sé que me quieres un montón, que soy el hombre perfecto, que soy  guapo, etc., etc., luego me recompensas por ello. Preparas una cena especial, te pones como tú sabes que me gusta, de lo demás me encargo yo.  Ahora haz el favor de hablar de lo que te preocupa de verdad, sin rodeos.

HASTA MAÑANA. AGUR

MARIAN

viernes, 8 de junio de 2012

¿PORQUÉ SERÉ LA ULTIMA EN ENTERARME?


Algo pasa, no sé qué está pasando. Se han despedido dos personas que llevan trabajando en el hotel más de quince años, se han ido sin más. Sé que no tiene otro trabajo. Entiendo que en este momento en el hotel no se gana mucho, pero si se trabaja mucho. Algo se me escapa y no sé qué es.
Estoy en la oficina salgo a buscar a Andrés, quizá él sepa que está pasando. Lo encuentro en la cafetería con cara de pocos amigos, quizá últimamente discutimos demasiado, tengo que hacer algo al respecto, así no podemos seguir. En cuanto me ve cambia su cara intentando disimular, hace mucho que nos conocemos, es como yo, no sabe disimular por mucho que se empeñe.
-¿vienes un momento a la oficina?
Me mira un momento intentando averiguar los motivos, protegiéndose de una posible discusión o eso me parece a mí.
Me fijo en la  cara del camarero, no me gusta su expresión. Algo pasa, seguro que algo se cuece y no me estoy enterando, como siempre ¿porqué siempre seré la ultima en enterarme de la cosas?
Cambio de opinión. Voy a quedarme un rato por aquí. Pido un poleo y me siento con Andrés.
No sé andarme con rodeos así que le pregunto directamente que le pasa.
-esto cambia o me voy.
Suelta él también sin rodeos.
-mi dignidad está por encima del dinero, no voy a permitir que nadie me falte al respeto. Todos estamos haciendo un gran esfuerzo, nadie se queja del trabajo, ni del sueldo. Por eso mismo, exigimos más que nunca que se nos trate con corrección, con respeto.
-lo siento.
-con sentirlo no arreglamos nada. Como no hagas algo para cambiar esta situación en cuatro días os quedáis Nekane y tu solas.
Doy sorbos al poleo sin saber qué decirle, es cierto que últimamente discutimos mucho, pero no diría que hay falta de respeto, ni malos tratos, creo que exagera. Con él con el único que discuto, ¿qué pasa con los demás? No entiendo nada.
-¿necesitas algo de mí? Tengo cosas que hacer.
--no, vete tranquilo.
Contesto humildemente, sintiendo culpable por su malestar, por no saber qué decirle. Me quedo un rato más en la cafetería, observando al personal. Hay mal ambiente, sentada en mí mesa escucho como discuten entre ellos, me acerco y se callan.
Entra Nekane en la cafetería.
-estoy hasta el coño.
-habla bien ¿qué pasa?
-estamos rodeados de gentuza, en vez de agradecerme que les de trabajo, tengo que aguantar malas caras, me faltan al respeto.
Cuento hasta veinte antes de abrir la boca, antes de decirle cuatro cosas y ponerla en su sitio delante de todo el mundo. No sé lo que tiene, pero su forma de ser me saca de mis casillas. Tu eres mi problema, pienso, tú eres la que estás estropeándolo todo. Cayo para no perder el control, no sé que me está pasando en ese momento, pero la agarraba de la camisa y la sacaba fuera del local, como si fuese una bolsa de basura de la que me tengo que deshacer.
-ya hablaremos.
Me levanto y me voy.

HASTA MAÑANA. AGUR.

MARIAN