sábado, 20 de agosto de 2011

¡ME HE QUEDADO DE UN DESANGELADO!

Vivir sus deseos, agotarlos en la vida, es el destino de toda existencia
Me he levantado con Miguel instalado en mi cabeza ¿Cuándo vendrá? Lleva diez días fuera, a lo mejor cuando vea a su hijo se lo pregunto, no me lo creo no yo.
Al cara borde ni caso, hasta se me ha olvidado sacarle el café, no puedo estar en todo, mi cabeza anda por otros lares.
Me gustaría volver a vivir con la ilusión de tener alguien a mi lado, alguien con quien hablar, pero no sé si es Miguel la persona, quizá todo son películas mías, hasta hace un momento pensaba que podría ser el primer candidato, pero ya no estoy segura. Quiero alguien a mi lado, pero no sé quién. Además quien me dice a mí que Miguel quiere algo conmigo, todo está en mi cabeza, él no ha dado muestras nunca de nada, solo porque se preocupe por mí, no tengo porqué sacar esas conclusiones, definitivamente todo es un montaje de mi cabeza, que ya la está liando.
De momento me voy a trabajar para que el día pase rapidito y sin molestar mucho. Su hijo no ha dado señales de vida ¿significará que ya ha venido? A saber. Lo dicho que el día pase rapidito.
He ido al banco y justo delante de la puerta estaba el todoterreno de Miguel, me he puesto un poco nerviosa, pero he pensado que a lo mejor lo ha usado el hijo, cuando iba a entrar casi me choco con él, lo he tenido a un palmo de mi nariz. Me ha agarrado del brazo.
·         ¡hola Marian!
·         hola – me ardía la cara.
·         ¿todo bien?
·         todo bien.- le he contestado con mi mejor sonrisa, aguantando las ganas de reír.
·         nos vemos, gero arte.
Se ha ido, ¡me he quedado de un desangelado! No esperaba nada, la verdad, hasta seguramente  es mejor así. ¡Qué soso!
A la vuelta de la caminata no lo he visto, así que nada, yogur, cama, abrazo a la almohada.
Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

COMO DOS GOTAS DE AGUA

El motivo no existe siempre para ser alanzado, sino para servir de punto de mira
 Joseph Joubert


Lo de ponerle un café al cara borde todas las mañanas, ya es una costumbre, nunca se lo toma, cómo se va a alimentar algo que no existe, a lo mejor sí, nunca se sabe., yo se lo pongo. Como le veo muy aburrido, eso hace que yo me aburra, he pensado en cambiarle la silla de sitio, mañana estará a mi lado, a ver si se sienta.

Estaba en la oficina, pasando el rato, cuando han tocado a la puerta, tres toques igual que Manuel hacia, ¡me ha dado un vuelco el corazón! A entrado Joxetxo, su hermano, yo veía a Manuel, es que son iguales, ¡dios! Como dos gotas de agua, cambia su expresión y la mirada, los ojos de Manuel están gravados en mi retina, nadie es capaz de mirar con la intensidad que él lo hacía. En mi búsqueda de Manuel, este tendría que ser el perfecto, sin embargo pasado el primer momento, no me dice nada, es curioso, sé que no es él. En temas de corazón no entra la razón.

Joxetxo, desde que se separó vive en mi casa, se la ofrecí, estaba vacía y a mi cada vez me daba más pereza ir. La mantiene en perfectas condiciones, el jardín lo tiene precioso, yo encantada. Ninguna queja de él, todo lo contrario, agradecida.

·         ¡hola cuñadita!

·         hola Joxetxo.

·         el otro día vine y me dijeron que estabas fuera ¿vacaciones?

·         más o menos, he estado en la cabaña, descansando, sin más.

No puedo evitar mirarlo y compararlo con su hermano, qué iguales pero que distintos.

·         ¿todo bien Marian?

·         sí, te pareces tanto a tu hermano que hay veces que te miro y no puedo evitar acordarme de él. Me acuerdo mucho de él, le echo muchísimo de menos. Perdona cambio de tema.

·         vengo a hacerte una oferta, te compro tu casa.

·         no tengo pensado venderla.

·         pues piénsalo.

·         ¿por qué quieres comprarla?

·         me gusta, me he hecho a ella y me da pena irme.

·         ¿porqué tienes que irte?

·         he empezado una relación con una chica, no me parece correcto meterla en esa casa. Si por lo menos me cobrases alquiler, sería distinto.

·         ya, no me hace falta ese dinero, además los dos nos beneficiamos, tu cuidad de la casa. Entiendo tu postura, puedes hacer en esa casa lo que te dé la gana, te lo digo como lo siento, yo no creo que vuelva a vivir en ella, pero no quiero venderla. ¿La conozco?

·         que yo sepa no.

Me estoy sintiendo celosilla, por esa ilusión que veo en sus ojos ¡qué envidia! ¡Qué sola estoy! No estoy hecha para estar sola, necesito que alguien me espere, alguien a quien esperar. Ha cambiado su expresión al hablar de ella, creo que está enamorado, me alegro por él.

·         Lo de la casa ya veremos cómo lo hacemos, no quiero que te vayas.

·         no quiero irme.

·         me alegro.

·         lo sé.

·         anda, lárgate, te pareces tanto a él que me estoy poniendo tonta.

·         si tu quieres dejo a Carmen y me voy contigo.

·         ¡Anda ya ¡¡ larga! Me gustaba más tu hermano.

Me ha besado en la mejilla y se ha ido, me he sentido muy sola, para evitar ponerme a llorar, he salido de la oficina y he charlado con los clientes.

Durante la caminata he llevado a Miguel en mi pensamiento, pero no lo he visto, me he desilusionado un momento, luego se me ha olvidado.

Yogur, cama, abrazo a la almohada a falta de otra cosa. ¿Por qué he dicho eso?

Hasta mañana. Agur

MARIAN.

viernes, 19 de agosto de 2011

¿MIGUEL ESTÁ MALO?

Mide tus deseos, pesa tus opiniones, cuenta tus palabras
 Pitágoras


Vuelvo a la rutina.

Desayuno mirando al cara borde, que para mi hoy tiene cara de aburrido, sí, yo creo que se está aburriendo, tendré que provocarle un poco, hoy pensaré qué hacerle.

Llamada del hijo de Miguel, ya le he informado de que estoy en casa y que todo va bien, como siempre.

He ido al hotel, las cosas marchan como es debido, creo que ya se han olvidado de mis arañazos, mejor, que haga otro de malo, lo mío tiene que ser ocasional, que sepan que estoy, que no me meto pero que la última palabra la tengo yo. Cuidadito con Marian, que no se deja pisar. Siempre ha sido así, no me meto con nadie, pero como sienta que alguien intenta pisarme, pasar por encima de mí saco las uñas rápido, faltaría más, Manuel me lo recordaba a menudo.

Cafecito con Luisa, no entiende mis impulsos, ni falta que hace, son cosas mías, no tengo que darle explicaciones a nadie, voy y vengo a mi antojo, luego me quejaré de que nadie me llama, cosas mías.

Luego me daré la caminata, para que todo sea como siempre, faltará el saludo de Miguel, me conformaré con el saludito del hijo, es lo que hay. Me ha gustado que se preocupe por mí, a lo mejor lo hace con todo el mundo y yo ya estoy haciéndome películas, qué más da, se preocupa y punto. No me atrevo a preguntarle al hijo  cuando viene, ya me enteraré, en este pueblo te enteras de todo, no hay más que preguntar, hace tiempo que no veo al alcalde ¿está malo? Con eso suficiente, seguro que alguien sabe algo.

A la hora de comer no me apetecía irme a casa, así que me he ida comer un plato combinado al pueblo, me he sentado en la plaza, ¡cómo se nota que es agosto! No hay ni moscas en el pueblo, está desértico, ¡qué aburrido! Es un lugar pequeño pero muy coqueto, muy bien conservado, suelen venir muchos turistas a las casa rurales, que hay unas cuantas, pero hoy hasta los mosquitos se han ido a la playa o las piscinas. ¿A quién voy a mirar yo? Con lo que me entretengo mirando a la gente. Como no tenía a nadie con quien entretenerme he entrado dentro para charlar con Pepi, la dueña del bar, prima de Manuel, por cierto. Es de las pocas que no me menciona el tema Manuel, cosa que le agradezco. Le he preguntado si sabe qué le pasa al alcalde, que he oído decir que está malo, ¡toma! Pepi lo sabe todo, no se le escapa ningún cotilleo, pero cuidadito con ella, que saca conclusiones rápidamente, me ha dicho que hace días que no lo ve, que este alcalde que tenemos es tan reservado que no hay manera de sacarle nada de su vida, pero que ella cree que está de vacaciones, pero a lo mejor tienes razón, me ha dicho, y está en alguna clínica, últimamente no le veo buena cara. ¡La lie! Ahora va a dar por hecho que está malo, en fin, cosas del pueblo. No he conseguido lo que quería, sigo sin saber cuando viene. Ya vendrá, ya saldrá de la clínica jajajaj.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.



GALLINAS

De vez en cuando vale la pena salirse del camino, sumergirse en un bosque. Encontrará cosas que nunca había visto
Alexander Graham Bell

Hoy me he levantado mucho mejor, ayer fue un mal día, hoy no lo voy a permitir. El día está precioso, me ha extrañado no ver al cara borde, a lo mejor es porque he madrugado demasiado, estará dormido ¡gandul! Aquí como no hay electricidad, me acuesto como las gallinas,  me levanto antes que el gallo. Cuando estoy aquí me gustaría tener animales, una gallina con sus huevos, una vaca con su leche fresca, alguna ovejita, no sé, lo suficiente para autoabastecerse. Cuando me jubile lo haré.

En el pueblo hay un caserío cercano en que tienen un burro, entre otros animales, durante el día no se le oye, pero a la noche ¡qué pasada! Lo que nos habremos reído Manuel y yo a cuanta de los rebuznos del burro. “ya está la innombrable, estará cachonda” solía decir Manuel. Si se llega a enterar de los comentarios, la que lía ¡con lo que es ella! Otro día contaré lo del funeral. Manuel tenía dos personalidades, cuando trabajaba era educado, no soltaba ningún taco, se trasformaba completamente, cuando salía los soltaba todos de golpe, bruto como él solo, mal hablado una barbaridad, en el pueblo podía a llegar a rozar la mala educación si le daba por ahí, no digamos nada si estaba con Fermín. Como todo en él, controlado, sabia donde cómo y con quien. Lo curioso es que cuando yo soltaba algún taco no le gustaba y me llamaba la atención, para fastidiarle la soltaba más gorda. Cambio de tema, que he empezado hablando de gallinas y animales y termino hablando de él, que no está ni va a estar, un poco animal si era a veces, lo hacía queriendo. ¡Qué pena! Con los buenos momentos que pasamos, lo que reímos Luisa y yo con sus barbaridades. Punto final.

Hoy no ha habido llamada ¡vaya vida aburrida que llevo aquí! ¿Salgo fuera y cacareo un poco? ¿Cuándo ponen los huevos las gallinas? Ahora sería el momento ideal para ir a recoger los huevos y desayunar. Mi madre lo hacía, teníamos un pequeño gallinero, se levantaba e iba a por huevos. ¿Les dolerá a las gallinas cuando expulsan los huevos? Si es así lo llevan claro, yo me declararía en huelga. ¿Qué hago hablando de gallinas? El gallinero que tenían mis padres también servía para guardar mi moto, ¡qué marranas! ¡Como me ponían la moto! La moto la heredé de mi hermana, se le compró ella, para perder el miedo a la carretera y luego sacarse el carnet de conducir, no se lo sacó, se conoce que no le fue bien con la moto. A me encantaba, con diez y seis años, era la de Dios, ¡qué libertad me daba! Lo que yo fardaba con ella.

Hoy no hago más que divagar, cero que ha llegado el momento de volver. Ahí está el cara borde, hoy le voy a sacar un café a ver qué hace ¿se lo tomará?

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.



jueves, 18 de agosto de 2011

AL RIO A TIRAR PIEDRAS

El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos
 William Shakespeare


El móvil me ha despertado a las nueve en punto, el hijo de Miguel, no sé cómo se llama, que si todo va bien, me pregunta riendo. Todo bien le he dicho también riendo. Y digo yo, si tiene mi número ¿porqué no me llama él? No tiene sentido.

He desayunando monologando con el cara borde, sé que me escucha, lo bueno que tiene es que no me interrumpe, puedo coger carrerilla, hablar, hablar, como me decía Manuel “nena, coges carrerilla y no hay quien te pare” ahora mismo estoy escuchando su voz, cosas mías ¡cómo le echo de manos! Me voy a pegar una caminata para sacar todo lo que llevo dentro aunque con sudor. Me llevo el bikini, por si me da el impulso, iré hasta la poza, es un sitio precioso, idílico, el paraíso en la tierra. La poza del pueblo, está muy bien, antiguamente era el sitio donde todo el mundo se bañaba, hoy en día todo el mundo va a las piscinas y por allí no va nadie o casi nadie, un sitio muy tranquilo, pero no tiene nada que ver con esta, es natural, producto de la naturaleza, pocos humanos pasan por ella,  eso se nota. Tiene hasta una cascada. Es digno de verla, de bañarse, el agua es cristalina, se van hasta los peces. El sonido del agua te relaja hasta llegar a un duerme vela, fantástico. No lo he hecho nunca, pero es el sitio ideal para meditar, para investigar que hay en mi interior. Si Manuel estuviera conmigo, no quiero pensar en ello, no está, voy sola. Punto. Hay días en que su falta me duele, hoy es un día de esos, no va a ser buena idea ir hasta la poza, no, cambio de planes, me voy para el otro lado. Manuel no está ni va a estar por mucho que lo llame, por mucho que me duela. Se acabó no pienso pasar un mal día. Se acabó el auto compadecerme por hoy, le iba a pedir al cara borde que me acompañase, pero ya ha desaparecido, no sé como lo hace, visto y no visto.

Necesito llorar, gritar, aquí no me escucha nadie, voy a ir hasta el rio, necesito tirar piedras, es lo que voy a hacer, voy a dejarme llevar por el malestar que hoy siento, pero intentando desahogarme, sacando, sí, está decidido. Me voy hasta el rio. En la poza no podría sacar la rabia que llevo dentro, es demasiado idílico, no es buena idea.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.


HOY NADIE SE HA ACORDADO DE MÍ

Siempre habíais sido lo más caro a mi corazón, mi posesión y mi obsesión; por eso tuvisteis que morir prematuramente
 Friedrich Nietzsche

El cara borde obediente y discreto, como es él, estaba sentado en su silla. Le he hablado más dulcemente que ayer, me siento un poco mal por la reacción de ayer, pero tiene que quedarle bien claro que a mi cama solo se acerca quien yo invite y de momento nadie, en el futuro ya se verá, no voy a decir de esta agua no beberé, pero de momento con sed me quedo.

He subido a casa de Carmen, con mi piti-piti ha sido un poco tortuoso. Cuando Carmen me ha visto a empezado a llorar, su madre le ha mandado callar le ha dicho que a llorar al cementerio ¡qué pasada! No he sabido cómo reaccionar. Lo demás han sido buenas caras, han sido muy cariñosas conmigo, todo atenciones, ¡claro no hay con quien competir! Andrés, no estaba. Me han invitado a comer, pero no me he quedado, he cargado el móvil he comprado algo y para el mediodía ya estaba en casa.

Nadie me ha llamado, nadie ¡qué pena! Cada uno tiene lo que se merece ¿no?

He comido en la calle, voy a llenar esto de plantas no hay ninguna, mientras daba cuenta de la comida he imaginado como quedaría ¡precioso! Cuando me jubile vendré a vivir aquí.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.


miércoles, 17 de agosto de 2011

¿Qué SIGNIFICA SU PRESENCIA?

Para el investigador no existe alegría comparable a la de un descubrimiento, por pequeño que sea
 Alexander Fleming


Me he despertado y el cara borde sentado en mi cama ¡me ha dado un susto! Le he mandado levantarse inmediatamente, no se que se ha pensado, pero se equivoca ¡completamente! Nadie le ha dado confianza para eso. Se ha sentado en su silla con la cabeza gacha, mirando al suelo. Me ha dado un poco de pena. Me he dado cuenta de que cojea levemente, lleva pantalones vaqueros. Le he pedido que levante la cabeza, no me he hecho caso, antes de que me sentase a desayunar ha desaparecido ¿qué coño quiere decirme? ¿Qué significa su presencia? Hoy me ha hecho sentirme mal. En fin, a ver qué pasa mañana.

El teléfono me ha sacado de mis pensamientos. La voz del hijo de Miguel me ha puesto nerviosa, cero que hasta roja.

-perdona que te moleste, me han dado tu numero en el hotel por insistencia de mi padre. Cuando el viejo se empeña en algo no hay quien lo pare. Dice que te pregunte si todo está bien.

Aguantando la risa le he dicho que todo bien, le he dado las gracias por preocuparse. Me han dado ganas de llamarle la atención por llamar viejo a su padre, evidentemente no lo he hecho. Lo que sí puedo decir es que mi humor a cambiado, me he puesto a cantar, hasta el tiempo me ha hecho un guiño, no es que el día sea perfecto pero se ve que acabará levantando, se asoma entre las nubes. He pasado la mañana en la calle, leyendo, disfrutando de los tímidos rayos de sol.

Soy muy despistada, hoy me he dado cuenta de que la casa y el terreno están bien atendidos. La casa ventilada, no como la primera vez que vinimos, que llevaba muchos años cerrada y costó mucho que el olor ha cerrado y humedad se fuese. La hierba está cortada y bien mantenida ¿quién se encarga de eso? No es difícil imaginarlo. Cuando Manuel estaba soltero traía mujeres para que Andrés, el marido de Carmen se entretuviese, así lo definió, de casado pongo la mano en el fuego de que no lo hizo. Es posible que este hombre además de cuidar del terreno y la cabaña, la esté utilizando para sus escarceos amorosos. No seré yo la que me meta ahí, problema mío no es. De aquí en adelante cuando venga avisaré, no vaya a ser que los dos nos llevemos un mal rato. Mañana iré a hacerles una visita, de paso  que sepa que estoy aquí, les pediré el número de teléfono y dejaré el mío. Le daré las gracias por el mantenimiento de la casa. He venido varias veces desde que Manuel  se fue, hasta hoy no me había dado cuenta del detalle ¡qué despistada soy!

Tengo que arreglar el camino, tarea pendiente de Manuel, bueno pues lo haré yo.

Es curioso han cambiado mis sentimientos cuando hablo de él, no sé explicarlo, tengo que pensarlo. Creo que ya no está conmigo, serán cosas mías.



Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

SIN ELECTRICIDAD ¿Dónde CARGO EL MOVIL?

Lo importante no es lo que nos hace el destino, sino lo que nosotros hacemos de él
 Florence Neightingale


Ha amanecido lloviendo ¡qué pena! El cielo está negro como el infierno ¡qué frase más fea! He abierto toda la casa para ventilar y dejar que entre algo de luz, no llega hasta aquí la electricidad, tarea pendiente que dejó Manuel dijo que se encargaría de ello. Da lo mismo, yo lo haré. ¡Qué susto me he pegado! En la zona de la cocina una sombra, me he acercado, el cara borde apoyado en la fregadera. Para mí que, aunque no lo muestre abiertamente, se ha reído del susto que me ha dado. ¡Será capullo! Le he preparado una silla, para que se siente, ya que parece que estaba esperando a eso, cuando le he visto sentado la que se ha reído he sido yo, lo curioso es que no se cómo lo ha hecho, para cuando he querido darme cuenta ya estaba en el sitio asignado. Su expresión es ligeramente distinta, tiene un pequeño deje de cachondeo, muy sutil, casi imperceptible, pero yo se lo noto. Para mí que se está riendo por dentro. Le he preguntado si va a desaparecer, como siempre ni me ha contestado, no sé de qué me extraño. Me he alegrado de verle.

Aquí sí que no hay nada que hacer con mal tiempo, he dedicado la mañana a limpiar un poco, para cuando me he dado cuenta el cara borde había desaparecido ¿cómo lo hará? Nunca me doy cuenta de cómo lo hace ¿se cubrirá de humo como los magos? ¡Qué chorrada! Estos tontos pensamientos son el fruto del aburrimiento. Voy a dedicar el día a holgazanear, de vez en cuando viene bien, no a menudo ni todos los días, solo de vez en cuando.

Me ha dado por pensar ¿qué pensará el hijo de Miguel? Le ha tenido que extrañar el encargo de su padre, a lo mejor no, igual tiene por costumbre preocuparse así por los vecinos. ¿Habrá ido a preguntar a alguien más qué tal van las cosas? Si es que no sé nada de él, de sus costumbres, de su vida diaria, solo sé sus horarios, nada más. ¿Cómo  haría yo para enterarme sin que nadie se mosquease por mi curiosidad? El número de teléfono que me ha dado ¿será el particular o será el de trabajo? ¿Dónde se ha ido de vacaciones? Lo imagino en la playa, pero no le pega, este tira para el monte como las cabras, lo mismo que yo. Son conclusiones mías, porque no tengo ni idea.

Me ha llamado Luisa extrañada por mi ausencia, ya lo esperaba, esta no cuenta, lo mismo que Andrés, que también ha llamado.

Tengo un pequeño gran problema, ¿Dónde cargo el móvil? Como no lo enchufe al cara borde, a lo mejor sirve para eso. Manuel cargaba baterías en el coche, pero mi piti- piti, no tiene toma de mechero, a las malas puedo acercarme a casa de Carmen y enchufarlo allí. Ya veré de momento me quedo aquí, tengo comida para dos días, luego ya se verá. ¿Qué será de Carmen? Desde el funeral no la he visto, he venido varias veces a la cabaña pero no he ido a su casa, no me apetecía. Ya no tiene a Manuel para chincharme ¡los mosqueos que me habré pillado con la tontería!

No me ha llamado nadie más ¡qué poca gente se acuerda de mi!, a lo mejor es porque yo tampoco me acuerdo de ellos, va a ser eso. Empeñarse en llevar una vida solitaria, conlleva estas cosas. En fin.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

martes, 16 de agosto de 2011

NADIE ME HA DESPERTADO

El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos
 William Shakespeare



Vuelvo a levantarme con un humor de perros, le he reñido al cara borde, pero como no me replica, me aburre. ¿Qué sentido tiene una conversación si nadie te contesta? No es una conversación, es un monologo. ¿Algún día desaparecerá de mi vida? Sí, cuando sepa por qué está. Tema pendiente. Le he invitado a la cabaña, no sé si vendrá, como no me contesta.

Salgo de casa y me encuentro al hijo de Miguel, me he sorprendido al verle, tiene los mismos ojos que su padre, me ha sonreído y me ha dicho.

-dice mi padre que te pregunte si todo está bien.

No he podido evitar rearme

-¡cómo!

-que si todo va bien –me ha repetido –Cosas del viejo.

-dile que todo va bien.

-me he dicho que te dé el teléfono por si necesitas algo.

He memorizado el número en el móvil, pero no le he dado el mío.

Me ha cambiado el humor, se podría decir que ahora estoy contenta, saber que alguien me tiene en cuenta es una agradable sensación. He dudado si irme a la cabaña o no, me he quedado a lo mejor vuelve con otro recado de su padre.

Me ha cambiado tanto el humor que me he pasado toda la mañana de cháchara con los clientes. Hasta Luisa se ha extrañado de mi actitud, normalmente ella habla y yo escucho, hoy ha sido al revés, hasta me ha preguntado si ha pasado algo que ella no sepa. Le he dicho que no, que simplemente me he levantado de buen humor, desde luego no pienso contarle nada de Miguel

Al final he decidido irme ¡qué indecisa soy! En fin.

Cuando he llegado a la cabaña me he dado cuenta de que no le he dicho nada a nadie. Si alguien me echa de menos ya me llamará he pensado.

¡Sorpresa, sorpresa! Vicenta me ha llamado, preocupada, nunca lo hubiera imaginado, vive en la casa de enfrente a la mía, al no verme pasar se ha preocupado, siempre llego a casa a la misma hora. No sabía que tenía mi teléfono, me he alegrado de su preocupación. Alguien me echa de menos, he pensado, dándole las gracias por ello. Me cae bien esta mujer, habla poco, tiene una cara muy dulce y es muy discreta. Cuando vuelve iré a verla.

Estaba casi dormida cuando me ha llamado Vicenta, me he desvelado, como hacía mucho calor he salido a la calle con una linterna y el libro, me he quedado dormida sin darme cuenta, me he despertado muerta de frio, hoy nadie ha tocado mi cara para despertarme ¡qué pena! Lo he echado de menos.

Hasta mañana. Agur.

MARIAN.

ME LARGO

Afuera no hay canto de pájaros, y dentro un silencio sofocante se cierne sobre todos y todas las cosas, y parece arrastrarme hacia un abismo
 Anne Frank


Me estoy aburriendo con el cara borde, hoy le he dado una charla sobre educación, si te hablan debes contestar, le he dicho, como mínimo deberías darme los buenos días, cuando entro en la cocina, digo yo, voy a tener que educarle, a lo mejor es mudo, sordo no parece.

Me he levantado de mal humor, he ido al hotel, me he metido en la oficina, no tenía ganas de ver a nadie, he pasado la mañana echando partidas de parchís por internet, ¡tengo un vicio! Al final me he ido asqueada. Me he dado una vuelta con el coche, solo por pasar el rato, no sé por qué, pero me he sentido perdida, sin rumbo. Ahora que reflexiono un momento sí se los motivos, no tengo a nadie a quien observar, no tengo a nadie al que prestar atención, creo que la cosa va por ahí, ¡qué aburrimiento! Ha perdido el encanto de sentarme en la plaza, ya sé que no le voy a ver, esperar en la terraza de casa a ver si lo veo pasar, no va a pasar ¿qué hago yo ahora? Hasta que vuelva se me va ha hacer eterno. Vaya mierda de vida, perdón por la expresión, creo que si desapareciese nadie se daría cuenta, nadie me echaría de menos. En casa el único que me espera por las mañanas es el cara borde, pero ni me habla, estoy más sola que la una, ya sé que es lo que yo busco, pero necesito importarle a alguien, necesito que alguien se preocupe de mi, saber que alguien me echa de menos, alguien con quien compartir mis cosas.

En mi caminata me he parado a hablar con María, somos como el blanco y el negro ¡qué mujer! Es admirable su talante, no pierde la sonrisa ni las ganas de hacer bromas. Donde si veo lo que está sufriendo es en sus ojos, ahí es donde veo reflejada su tristeza, no brillan como siempre, no sonríe con sus ojos. ¡Pobre! No ojos no mienten, que diría Manuel.

He pensado que me voy a ir a la cabaña unos días.



Hasta mañana. Agur.

MARIAN.